Mi padre

mi padre

Nuestros actos nos definen más que nuestras palabras. Con ellos podemos cambiar el pensamiento y la forma de actuar de quienes nos rodean

Nuestros actos nos definen más que nuestras palabras. Con ellos podemos cambiar el pensamiento y la forma de actuar de quienes nos rodean. Sirva como ejemplo mi padre (91 años), educado en “aquella época” y taurino. Vive conmigo desde que mi madre murió (hace 7 años y 4 meses).

En estos años me ha visto recoger perros, gatos. Viajar lejos para entregarlos en protectoras o casas de adopción. He colaborado en un refugio. He ido a manifestaciones (menos de las que me hubiese gustado asistir). Ha comprobado el dolor que me producía la muerte de mis perros y gatos. La angustia que pasé durante casi dos meses en los que busqué a diario a dos de mis perras que se me habían escapado, hasta que logré encontrarlas. Me ha acompañado al veterinario para curar a alguno de ellos.

Ahora mi padre dice “hay que vivir con los animales para saber cómo son y cuánto se les quiere”.

Ya no es taurino. Me ha visto llorar e indignarme cuando aparecen escenas de tortura, maltrato y asesinato de toros, vaquillas, becerros.

Tampoco entiende la caza, porque se ha dado cuenta que los animales deben vivir libres.

No toma leche de vaca, toma de avena, soja, almendra.

Dice que “no le gusta la carne”.

Y cuando sale en la tele algún reportaje de PACMA o asociaciones animalistas me dice “los tuyos en la tele”.

Según sus palabras “hace años era impensable el movimiento que hay en favor de los animales. Que estamos haciendo mucho, pero tenemos en contra a los cazadores y taurinos”. Y apostilla “hija, los animales son tu vida. Como enfermera de personas no vales, pero para los animales lo das todo”.

Carmen Nicolás GarcíaCarmen Nicolas

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5 respuestas a Mi padre

  1. Asunción dijo:

    Maravillosa persona tu padre y maravillosa persona tu.

  2. Vicente dijo:

    Emotivo artículo.

  3. Carmen Nicolás García dijo:

    Gracias PACMA por publicar estas palabras que escribí, tan sólo pretendía hacer ver que podemos cambiar a las personas de nuestro alrededor actuando y ayudando a cualquier animal, a los SIN VOZ. Por ello siempre digo : EDUCACION desde niños. Cuando el árbol se tuerce, ya no hay quien lo ponga derecho.
    PACMA gracias por existir y haber tenido la valentía de crear un partido político (el único) que defiende a los animales,
    Un fuerte abrazo animalista.

  4. Nela dijo:

    Es una historia preciosa y muy emotiva .Nunca es tarde para rectificar de nuestros errores.Enhorabuena !Carmen las personas cómo tú son las qué hacen del mundo un lugar mejor para todos . Gracias por esa lucha en ayudar a los más indefensos ,esos maravillosos seres, los animales .Un abrazo enorme ❤

  5. Raquel dijo:

    Maravilloso texto, maravillosa Carmen, maravilloso padre, maravilloso PACMA. Gracias desde el fondo de mi corazón.

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