La fiesta del cordero

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Para un animalista, no deja de ser una práctica cruel, como lo es la matanza del cerdo tradicional en los pueblos españoles

En estos tiempos en que la intolerancia es algo más que un indicio, resulta conveniente atender a unas pautas en relación a ciertas prácticas étnicas y religiosas. Hablamos del Eid al-Adha, también conocida como la “Fiesta del Cordero” que se celebra estos días. Es una fiesta tradicional en el mundo musulmán y que despierta sentimientos encontrados. Desde luego, para un animalista, no deja de ser una práctica cruel, como lo es la matanza del cerdo tradicional en los pueblos españoles o cualquier otra forma de explotación de animales no humanos.

Se argumenta que es parte de la cultura y religión musulmana y por tanto debe ser respetada. De ahí que la mayoría de entes políticos no se posicionen al respecto. Más aún, la crítica a esta práctica puede reducirse a simple racismo, xenofobia o intolerancia religiosa. Es el caso de muchas personas que critican esta práctica “foránea” en tanto disfrutan de un suculento aperitivo de producción industrial: cerdos, pollos, vacas, etc. o cordero por Navidad.

Si observamos esta fiesta desde un punto de vista objetivo, pronto apreciamos que poco tiene que ver con la religión musulmana pues el consumo de carne no es un precepto islámico. Ni el musulmán debe consumir carne ni es castigado por no hacerlo. Como muchas otras prácticas, la ablación, por ejemplo, se tiñen de religión al amparo de la tradición, no de los preceptos religiosos.

comida vegan arabe

Es significativo en este sentido el vegetarianismo de una corriente islámica como el sufismo. Es decir, hay musulmanes vegetarianos por religión y también los hay veganos por ética. Y no por ello son menos musulmanes. Añadimos que estas apreciaciones no son exclusivas del siglo XXI. Estudios científicos recientes en la necrópolis musulmana del yacimiento arqueológico de Teuste en Zaragoza confirman que estas personas fueron vegetarianas. El consumo de carne, pues, poco tiene que ver con la religión, antes y ahora.

Si vaciamos de contenido étnico y religioso la Fiesta del Cordero nos encontramos ante una realidad abrumadora: el sacrificio de miles de animales por simple tradición. Como lo son las matanzas tradicionales en los pueblos. Y por tanto, como animalistas, podemos ser críticos con estas prácticas a todas luces injustas y trabajar para su erradicación a la luz del único principio que nos guía, la Justicia. Reducir este asunto a una cuestión religiosa o étnica es, como hemos visto, un error. Quién participa en estas matanzas terribles lo hace porque quiere, no por mandato divino.

Juan ArriazJuan Arriaz B

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6 respuestas a La fiesta del cordero

  1. Manuela Argibay Ferreiros dijo:

    qué vergüenza…. tanta religión y tanta ética, y son asesinos en potencia…. Quién mata a un animal puede matar a una persona, sin duda….

  2. Francisco González Benito dijo:

    De todas formas, aunque las religiones fueran tan indeterminadas y ambiguas, como sugieres para el caso de la musulmana, con respecto a la condena de la violencia injusta e innecesaria (cosa que para mí ya resulta gravemente inaceptable), podemos plantear una pregunta incómoda: ¿Por qué los administradores de las religiones cristiana, musulmana, judía y otras, no aprovechan su enorme influencia sobre millones de fieles, para dar una interpretación a esas religiones, que no convierta el Mundo en un gigantesco matadero con torturas y océanos de sangre inocente?

  3. Rossi Baños dijo:

    “Quién participa en estas matanzas terribles lo hace porque quiere, no por mandato divino”.
    Después de tachar a millones de musulmanes como “crueles”, y quedarte aún así “a gustito”, acabas el artículo (en el cual denotas una ignorancia general sobre la celebración) con la palabra “matanza terrible”. Veamos.
    El Eid al-Adha no es una matanza, es un sacrificio. ¿Qué significa esto? Que sacrifican al animal por un bien común, pues servirá de alimento durante meses.
    En segundo lugar, hablas de “crueldad”, cuando cada sacrificio se tiene que hacer de forma obligatoria bajo la normativa del ‘halal’, la cual consiste en cortar las dos yugulares para desangrar al animal lo más rápido posible. Mientras en las industrias sufren mutilaciones, descargas eléctricas, entre otras atrocidades. Aún así, tu lo llamas de “maltrato”.
    Por último, aquello que denominas “simple tradición”, es una celebración de solidaridad, pues cada casa que realiza el sacrificio está obligada a donar un tercio del cordero a aquellos que no se lo han podido permitir.
    ¿Has averiguado algo de información, más allá de propaganda barata, antes de escribir el artículo?
    Gracias

  4. Rick Zamora dijo:

    Yo respeto a las personas que toman la desicion de seguir una religion, pero como tal las religiones generan muchisimo daño para la sociedad en muchos niveles.

  5. Francisco González Benito dijo:

    ¿Dirías lo mismo si los “sacrificios” se hicieran con animales humanos para luego comer sus cadáveres?.

    ¿No te parece cruel que alguien corte las yugulares a tu perro o gato para luego comer su cadáver?

  6. Francisco González Benito dijo:

    Rossi:

    Veo que no has contestado a mis preguntas, pero yo si quiero responder a la crítica injusta que has hecho al artículo de Juan Arriaz. Y lo haré con una simple frase de John Stuart Mill, tranquilamente demoledora para el caso que nos ocupa:

    «La Historia entera del progreso humano ha sido una serie de transiciones a través de las cuales una costumbre o una institución tras otra, han pasado de ser presumiblemente necesarias a la existencia social, al rango de injusticias universalmente condenadas».

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