Suso, Gorda y la empatía

Vivimos en una sociedad que tiende a insensibilizarnos, a dividirnos, a deshumanizarnos ante el sufrimiento ajeno, a mirar hacia otro lado cuando vemos injusticias, a asumir que no es nuestro problema, que debe ser el de otra. La otredad.

Suso es una persona que se vio obligado a vivir en la calle junto a su perrita Gorda, que no se separa de él ni un instante

Tendemos a deshumanizarnos, a trazar una línea moral e imaginaria, llena de prejuicios y totalmente condicionada. Casi sin pensarlo decidimos si nos conmueve el sufrimiento de otro ser vivo, sin darnos cuenta trazamos esa línea y decidimos que el dolor de un familiar es más importante y merece nuestra compasión, frente al dolor de un desconocido. O decidimos conmovernos frente al sufrimiento de un perro maltratado, pero no al dolor de un animal cosificado destinado a la alimentación humana y que sufre terriblemente cuando es sacrificado.

Todos estos prejuicios nos convierten en autómatas inmunizados frente al dolor y el sufrimiento de lo que consideramos los otros, las otras. Esa línea que divide a la humanidad, que divide a los seres vivos, donde existen seres humanos de segunda y de tercera clase, y seres vivos sobre los que decidimos los que viven y los que mueren. Los que sufren y los que no.

Si abrimos un poco nuestro campo de concienci, veremos personas que viven en las calles, sobreviviendo como buenamente pueden.

Justamente en estos crudos días de invierno, con temperaturas bajo cero durante las noches y un frío gélido, si abrimos un poco nuestro campo de conciencia y somos capaces de ampliar nuestro círculo de compasión, veremos personas que viven en las calles, sufriendo las inclemencias del tiempo y sobreviviendo como buenamente pueden. Seguramente los podemos ver siempre en los mismos sitios, pero siempre pasamos deprisa a su lado, sin ni siquiera mirarlos. Los consideramos otros, no son dignos de nuestra compasión, sin embargo tienen las mismas necesidades que nosotras, sufren como nosotras y como nosotras quieren ser felices.

Muchos de ellos viven acompañados de lo que queda de sus familias y de sus vidas. Esas familias y esas vidas son sus perros, sus gatos. Son lo único que tienen, saben que jamás les abandonarán, que cuentan con su amor y su calor incondicional cada segundo del tiempo que pasan juntos, que son compañeros inseparables.

Suso es una de estas personas que se vieron obligadas a abandonar su casa y vivir en la calle. No está solo, junto a el siempre estuvo Gorda, una perrita encantadora que no se separa de él ni un instante.

No aceptan que un miembro no humano de su familia pueda entrar y por eso Suso se tiene que quedar en la calle con ella o dormir en una habitación de hostal, donde admiten a Gorda

Suso* muestra orgulloso todos los papeles de Gorda, tiene todas las vacunas y está esterilizada, se desvive para que a ella no le falte de nada. Gorda es su familia, su vida, su razón para levantarse cada mañana y seguir luchando. No sólo tienen que soportar las inclemencias del frío, sino algunas veces ataques de desalmados que tratan de lastimarlos. Pero Suso no puede ir a los albergues para personas sin hogar, porque no aceptan a Gorda, no aceptan que un miembro no humano de su familia pueda entrar y por eso Suso se tiene que quedar en la calle con ella o dormir en una habitación de hostal, donde admiten a Gorda, cuando puede reunir algo de dinero, de manera muy esporádica. También le ofrecen dejarla durante las noches en alguna perrera mientras él se queda en el albergue, pero por supuesto Suso no la quiere dejar allí, ¿quién abandonaría a un miembro de su familia en un lugar frío, oscuro y desconocido?

Creo que va siendo hora que hagamos desaparecer esa línea que nos divide del sufrimiento de otras, que abramos nuestro círculo de compasión, que la sociedad sea un buen lugar para todas, no importa si son humanas o no. Es hora de que las personas sin hogar tengan derecho a dormir en los albergues con sus familias no humanas, es hora de que les miremos a la cara, que no les ignoremos. Que existan seres como Suso y Gorda y que vivan en esas condiciones, es una muestra de que nuestra sociedad está enferma y corrompida, no esperemos a que los otros o las otras hagan algo, podemos hacerlo nosotras mismas.

La quinta acepción de la RAE sobre el término humanidad, dice:

5. f. Sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas

Yo cambiaría otras personas, por otros seres. Es necesario, debemos de trabajar para que todas tengan derecho a vivir dignamente, a disfrutar de un hogar y de la compañía y el amor de sus familias, humanas y no humanas, ¿por qué no? Podemos empezar ahora mismo a humanizar esta sociedad empezando por nosotras mismas.

*Seudónimo a petición suya

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16 respuestas a Suso, Gorda y la empatía

  1. Inmaculada Sánchez. dijo:

    Nada más que añadir, clarito para los que ya vemos y sentimos a ellos como nuestra mejor familia, y tal vez demasiado claro, para aquellos que no quieren y solo desean seguir viviendo a ciegas. Pobres seres los que no quieren abrir sus ojos al corazón.

    Por la persona que ha escrito éste artículo, solo ¡¡¡OLE,OLE Y MIL VECES OLE POR TI!!!

  2. Marta dijo:

    Podríamos hacer una colecta. Las palabras no sirven de nada

  3. Eva García dijo:

    Por qué no le ayudamos entre todos y le pagamos el hostal? Por favor, algo hay que hacer, no basta con publicarlo

  4. Cada día que pasa, me dá más repugnancia la actual sociedad en la cual me ha tocado vivir (deshumanizada, lobotomizada por l@s politic@s que se corrompen día sí y día tambien, falta de valores morales, y dejándose arrastrar por el egocentrismo, el consumismo y el salvaje neoliberalismo económico). Por todo ello, es de agradecer que exista un partido político como Pacma, el cual no se ha corrompido aún, y en cuyo programa electoral le dá prioridad a los derechos de los animales, la defensa del medio ambiente y la justicia social. Ya va siendo hora igualmente de que se progrese mental y humanamente, y se permita que las personas desfavorecidas injustamente por esta actual sociedad puedan tener un poco de felicidad, y se les permita estar bajo un techo con sus animales de compañía; pues no es menos cierto que, por ejemplo el perro lleva miles de años conviviendo pacificamente con el Ser ¿Humano?.

  5. Raquel dijo:

    Los perros no deben estar en las calles.. son como niños indefensos. No han nacido para servirnos ni de compañía, ni para mendigar ni para servir a las personas. Debiera pensarse más en sus derechos. Este artículo me parece especista. Por su puesto la situación de desamparo de Xuso me parece insoportable en una sociedad civilizada, y creo que hay que ayudarlo, pero ese es otro asunto.

  6. olga dijo:

    AQUI EN ARGENTINA SE HIZO UNA PETICION PARA QUE LA GENTE QUE VIVE SEMEJANTES CALAMIDADES PUEDAN LLEVAR SUS PERRITO O MASCOTAS A LOS REFUGIOS LO HICIMOS POR MEDIO DE CHANGE ORG PODRIAN USTEDES HACER LA PETICION Y QUE LA FIRMEN POR MEDIO DE FACE ESPERO PUEDAN SOLUCIONARLOS LES DESEO LA MEJOR DE LAS SUERTE ELLOS SE LO MERECEN.

  7. Alicia dijo:

    Lo preocupante no es la perversidad de los malos, sino la indiferencia de los buenos (Martin Luther King)

  8. Bea dijo:

    Yo estoy a favor de la colecta, algo habrá que hacer, aunque eso es pan para hoy y hambre para mañana. Como dices que hicisteis la petición?

  9. Carmen Gloria Serrano Sánchez dijo:

    Comprendo la situación de los organismos que se dedican a dirigir estos albergues o lugares y lo difícil que debe de ser, pues no todo es blanco o nego. Pero también la vida de los que por circunstancias, están en la calle. Es hermoso verles acompañados de un animal, que no los juzga, no los discrimina. Un perro tan sólo da amor y hace una gran compañía. En un mundo de cruda soledad, son su única familia, (conozco algunos que están aquí en Murcia), suelen ser buena gente, no gente impertinente que avasalla pidiendo una moneda, siempre están en un sitio, casi invisibles, sus perritos mejor cuidados que ellos mismos. Gente que cuando te acercas y hablas con ellos, siempre tienen educación y muestran mucho respeto y gratitud si les hablas. No es palabrería barata, es mi propia experiencia. Ellos también tienen derecho a una cama, tienen derecho a no separarse de sus amados perros. ¿Como?, desgraciadamente no lo sé, pero espero de corazón, que al igual que en otros países, esto pueda ir cambiando y así como la sociedad poco a poco vamos cambiando el chip, que esto pronto no sea una cuestión, que debatir, sino una historia del pasado. Ánimo Suso, un fuerte y cálido abrazo desde Murcia, para Gorda y para tí. Y gracias por demostrarnos que el amor, a un animal, puede ser tan importante, como a nuestros semejantes. Cualquier cosa o iniciativa, contarla por favor.

  10. Jenni dijo:

    ¿Quisiera saber si se ha creado alguna iniciativa para ayudar a Suso y Gorda?

  11. Lucy dijo:

    ¿Hay alguna acción x colecta o firmas?

  12. JaviB dijo:

    Hola a todas, este chico se mueve por la zona de Nuevos Ministerios, al lado del Corte Inglés, no se me ocurre cómo podríamos ayudarle. Voy a enterarme del hostal donde le dejan estar con la perrita y tal vez con esta información quien quiera puede ayudar pagando alguna pernoctación, os comento lo que sea.

    El otro día le volvieron a robar todo (mantas, comida de la perrita…), por fortuna hay mucha gente con un gran corazón y en seguida le ayudan. Lleva un par de días sin venir y hoy hace mucho frío. Prometo enterarme y compartirlo por aquí.

    Gracias!

  13. Olga dijo:

    Yo diría k lo mejor sería encontrarle trabajo. Una persona tan fiel como para no abandonar tan sólo una noche a su mascota por estar más cómodo y caliente debe ser con muy buenos principios. Yo no soy de ahí pero a las personas k son de la zona y quisieran hacer algo sería eso lo ideal, encontrarle algo de trabajo, lo k sea (siempre k él quiera claro)

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