Historia de un Refugio: Easy Horse Care Rescue Centre

Sue Weeding with Captain

Espero despertarme un día y descubrir que no hay animales que necesiten ser rescatados, que ya no existen refugios de caballos, gatos o cabras. Pero hoy no es todavía ese día

Me despierto y todavía no entra luz por la ventana. Oigo a alguien hablar; me levanto de la cama y, saliendo del cuarto, veo que la luz del baño está encendida: las voces vienen de allí. Me hace gracia la idea de que mi novia pudiera estar hablando con un amante secreto; pero ya sé que está pasando: abro la puerta y Koren está sentada en la encimera del baño, escuchando un mensaje de voz y tomando notas en el móvil. Otra emergencia ha pasado en el refugio de caballos Easy Horse Care Rescue Centre.

La voz que desde ese móvil me acompaña todas las mañanas es de Sue Weeding, co-fundadora del refugio: cada día pasa algo entre esas vallas a las que ahora 108 animales pueden llamar casa. A veces son cosas amables, pero a menudo no lo son. Desde 2008, Sue y su marido Rod, también co-fundador del refugio, han rescatado exactamente 144 equinos, entre caballos, ponis y burros: y cada uno tiene una diferente historia de dolor y sufrimiento, de hambre y abusos, de maltrato y abandono. Cada uno también tiene su particular historia de rescate, del día en que se salvó de un destino de muerte segura y recibió una segunda oportunidad.

A Bronson le golpearon en la cabeza con un martillo; a Captain lo abandonaron sin comida ni agua en un granero; a George le sacaron los dientes con una radial. Cuesta creer lo que estos animales han sufrido, y aunque ahora estén en un hogar seguro, muchos de ellos sufren todavía las consecuencias psicológicas de aquellas atrocidades. Ahora reciben diariamente comida, tratamiento médico y farmacológico adecuados, y además, atención y afecto.

3 FaithSue y Rod son originarios del Reino Unido, y desde que abrieron el refugio han estado invirtiendo en él todo su dinero y su tiempo. Los gastos para dar de comer a un número en continuo aumento de equinos son enormes, y para seguir adelante tuvieron incluso que vender su coche. Cuando se rompió la nevera, les donaron una a través de Facebook. Los voluntarios también son una ayuda fundamental para la gestión del refugio. Entre ellos, Koren.

Sue y Rod con Dexter

Sue y Rod con Dexter

No podría enumerar todas las cosas de las que se ocupa y que son fundamentales para el refugio; desde que la conocí, no hay día en que ella no esté en algún momento delante del ordenador trabajando para el refugio: su café se enfría encima de la mesa, la cena se quema en el horno, sus respuestas ausentes mientras mira el móvil. Al principio solía enfadarme, pensaba que ponía más atención a los caballos que a mí. Que es verdad. Pero ahora entiendo también que el trabajo que hace por esta causa le da una satisfacción inmensa. De hecho, en los últimos meses yo mismo he caído en el mismo vórtice y con ella he creado la página web en español, el primer vídeo promocional y un proyecto para pedir fondos comunitarios.

El refugio ha logrado muchísimo a nivel social en el último año: con el apoyo de la Fundación Juan Perán – Pikolinos se han recaudado 20.000 euros para la construcción de una nueva valla; se ha doblado el número de seguidores en Facebook; la policía de las comunidades cercanas, tras muchas acciones conjuntas, reconoce el valor único del refugio y confía en él en caso de necesidad.

Donkeys-eatingA pesar de todos estos progresos, todavía se dan abusos y existe mucho desconocimiento sobre el trato que merecen los animales; además, ninguna administración pública, ni a nivel local, ni a nivel nacional, ha sido capaz de ayudar a esta fundación que está ofreciendo un servicio tan indispensable de manera altruista.

Espero despertarme un día y descubrir que no hay un equino que necesite ser rescatado, que en todo el mundo la gente sepa cómo tratar a los animales, que ya no existan refugios de caballos, gatos o cabras. Pero hoy no es todavía ese día. Y el cambio no se hace solo, tenemos que luchar cada día para que ocurra. Por eso seguiremos buscando voluntarios, organizaremos subastas, volveremos loca a Rosa Montero con mil correos pidiéndole ayuda y estaremos allí cada vez que un caballo lo necesite.

Encuentra más información sobre cómo colaborar con el refugio y sobre las historias de sus caballos, ponis y burros en www.easyhorsecare.net/es y en la página Facebook EasyHorseCare.

Carmelo ScavoneCarmelo

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