El fuego de las armas

Angelina y Maximina habían quedado para jugar a las cartas cuando fueron acorraladas por las llamas. En un intento por huir quedaron atrapadas en una furgoneta y allí murieron calcinadas.

Sin alimento, asustados y heridos huyen a refugiarse sin saber que les espera una muerte peor. Para ellos no hay tregua ni alivio ni descanso.

Ellas son dos de las decenas de víctimas mortales que se han cobrado los terribles incendios que arrasaron Galicia y una parte de Portugal, el pasado puente de la Constitución. Treinta y un muertos en Portugal y cuatro en Galicia, miles de hectáreas quemadas, viviendas destruidas y cientos de vidas rotas.  Junto a ellos centenares de víctimas no humanas, han sido calcinadas, asfixiadas y heridas.

Zorros, ciervos conejos, lobos ovejas, caballos, perros, erizos… algunos quemados, otros muertos por inhalación de humo, manadas dispersas, crías a la deriva.

Los llamados cimientos del ecosistema (insectos, moluscos, artrópodos..), convertidos en ceniza.

Sin alimento, asustados y heridos huyen a refugiarse sin saber que les espera una muerte peor. Para ellos no hay tregua ni alivio ni descanso.

El Partido Animalista pidió a las federaciones de caza de Asturias y de Galicia, una moratoria para que la fauna pudiera recuperarse, para que los animales dispersados y heridos por el incendio pudieran encontrar un poco de alivio.

Pero las federaciones no han accedido.

En octubre se abrió la veda de caza sí o sí.

Continúan los recechos, los aguardos y las batidas.

PACMA pidió a las federaciones de caza una moratoria, pero continúan los recechos, los aguardos y las batidas

La normativa prohíbe la caza en todas aquellas zonas cuya superficie quemada supere el veinte por ciento, pero los cazadores, en un alarde de generosidad han decidido compartir sus cotos con aquellos otros que se han visto afectados por el fuego.

De este modo, los animales que han conseguido escapar y que acuden a otras zonas en busca de comida y refugio se encontrarán con el otro fuego: el de las armas.

Los cazadores, dispuestos a continuar con la masacre que comenzaron los pirómanos, continuarán haciendo ocio y negocio con la muerte de inocentes.

La flexible normativa de las federaciones de caza es una enorme carta en blanco que permite disparar a la fauna cuando sea, como sea y donde sea. Las tramposas normas están cargadas de excepciones de modo que, si se estima oportuno, se cree que causa daño o supone un peligro potencial, se puede matar a todo lo que respire, ya sean hembras preñadas aves migratorias o pequeñas crías.

Era el momento de la solidaridad de la empatía y de la tregua. Pero la caza es la caza y la mafia es la mafia. Y a las mafias sólo las mueve el dinero. Preferiblemente el que está manchado con la sangre de inocentes.

La vida sigue… Pero no para todos.

Alicia RoaAlicia Roa

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6 respuestas a El fuego de las armas

  1. Emma dijo:

    El problema del fuego, del chapapote, del cambio de clima,etc… no es del pueblo obrero, si no de aquellos que tienen poder, dinero y toda la potestad de los que mandan y dirigen en este país de dictadores.

    • pacma dijo:

      El “pueblo obrero” es también quien decide a quien se vota, quien decide con sus hábitos de consumo que mete en su cesta y quien, el fin de semana, puede elegir si ayudar a repoblar o salir a matar animales.

      No dejemos siempre en manos de otros lo que podemos cambiar nosotros.

    • Raquel dijo:

      El pueblo obrero también quema el monte y caza a los animales. También el pueblo obrero los abandona y los maltrata. Triste que tengamos unos gobernantes que permiten esto. Pero más triste me parece que hagan falta leyes duras para que la gente deje de maltratar y de matar, y que no salga de ellos ser buenas personas con respeto por la vida.

  2. Alba dijo:

    Que dolor tan inmenso siento leyendo esto y con lágrimas en los ojos me pregunto de qué pasta están hechas estás personas que no son capaces de sentir la más mínima empatía.

  3. Emma dijo:

    Aunque el pueblo obrero decidiese con su voto cambiar las mentes conservadoras, siempre habría un 80 por ciento de mentes deseando votar a los mismos de siempre, conservadores o dictadores, me da igual, los mismos van a ser siempre en este país dónde la corrupción es la que lidera los estamentos y gobiernos. Yo decido con mi voto, pero siempre habrá otros que decidan lo contrario, y esos votos del contrario serán siempre más cuantiosos, pero no por ello serán más honestos, ni más razonables. Evidentemente serán los votos de los ricos quienes, como en todo tiempo, pisen y deterioren, roben y malversen, mientan y sobornen. Nadie se ha hecho rico con los 400 eurillos mensuales que nos dan los ricos. Esos que se votan a ellos mismos.

  4. Raquel dijo:

    Asco de seres que no valoran ni respetan nada. Ni la naturaleza, ni todos los seres vivos que la pueblan. No nos merecemos un planeta tan maravilloso como este en el que vivimos.

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