De Bogotá a Madrid, mi lucha sin fronteras

plaza de todos la Santamaria

Se me hizo normal estrechar la mano de Espartaco, Joselito, César Rincón, El Juli… Al cumplir 18 años recibí dos entradas de regalo para que “disfrutara” mi primera corrida de toros


Desde que tengo uso de razón, todos los eneros la tauromaquia hacía presencia en mi ciudad. Mamá trabaja como jefe de cuenta en el hotel que por los años 90’s, albergaba a la “crema y nata” que tradicionalmente ha disfrutado de esta insensible práctica. Allí se alojaban los “maestros” y también se realizaban el remate de las tardes de corridas, pues este lugar, que por años fue como mi segundo hogar, queda ubicado a unos metros de la Plaza de Toros La Santamaría en Bogotá – Colombia.

A mi corta edad se hizo normal estrechar la mano de Espartaco, Joselito, César Rincón, El Juli, así como de políticos y figuras públicas taurinas de mi país, entre ellos Fernando González Pacheco, Ernesto Samper y otros. Para ese entonces no tenía conocimiento de a quienes estaba saludando. Solo veía algarabía en el lobby y celebración de triunfos a costa de cortar rabos y orejas, para entonces no tenía muy claro lo que ello significaba. Al cumplir 18 años recibí dos entradas de regalo para que “disfrutara” mi primera corrida de toros.

Recuerdo que ese día, entre gritos de felicidad y éxtasis de los demás asistentes, quedé aterrorizada y con lágrimas en los ojos, pues todo lo que vi fue a un ser vivo humillado, debilitado por la terrible hemorragia por causa de varios puyazos que ese humano en traje de luces le propinaba. Empecé a lanzar preguntas desconcertada y un señor mayor sentado a mi lado me explicó que ”la idea era ahormar al toro lesionando los músculos y articulaciones que sostienen su cabeza, con el fin de que el animal sienta dolor en el momento de intentar cornear, pues así el torero no saldría herido y de paso se le facilitará darle la estocada” Lo miré espantada y salí de ese lugar.

Jamás salieron de mi cabeza sus palabras y los gritos de la gente aquella tarde. Era la manifestación más grande de cómo el ego humano se alimentaba con el sometimiento de los más débiles, además de lucrarse a costa de la vida, una vida tan valiosa como la nuestra. A partir de allí comenzaría mi camino como activista donando mi profesión y conocimiento a distintas acciones.

corrida de toros Soñando por 4 años

En Junio del 2012 la Alcaldía de Bogotá revocó a la corporación taurina el contrato de arrendamiento de la plaza de toros La Santamaría, lo que cerró las puertas a la mal llamada celebración de corridas de toros en ese recinto capitalino. Ese día líderes de protección animal, organizaciones sociales y personas del común, salimos a la calle para celebrar la decisión. Más de 1000 personas entramos a La Santamaría para aplaudir la vida y llenar ese escenario de muerte de verdadero arte.

La lucha debía continuar, pues la tauromaquia legalmente podía retornar a la ciudad. Previendo tal realidad y con todas las ganas de aportar al cambio, me uní en septiembre de 2014 a Bogotá Sin Toreo, una coalición de entidades defensoras de animales y activistas independientes de la capital, con el fin de liderar y apoyar la iniciativa presentada por el entonces Alcalde de la capital para la realización de una consulta popular, que permitiera a la ciudadanía elegir sobre el regreso o no de las corridas de toros a Bogotá. Dicha propuesta fue aceptada por el Concejo de Bogotá, pero 15 días antes de su realización, el Consejo de Estado la tumbó. Aquello no fue menos que una estocada a la democracia. Nos dolió en el alma esa decisión de última hora, pero así mismo nos dio más fuerza para seguir luchando por la abolición.

El sueño termina y comienza la lucha

Llamar arte el jugar con la vida de un ser sintiente, disfrutar de su agonía, celebrar su muerte y considerar trofeo las partes amputadas de su cuerpo

Este 2017 las corridas de toros regresaron a Bogotá. El inconformismo por esta decisión se sintió fuertemente en las calles de la capital, y las protestas y manifestaciones así lo demostraron. Ese 29 de enero no salió a flote sólo la indignación de la comunidad animalista, sino de la ciudadanía en general que por sí misma se ha venido dando cuenta de lo indignante de esta práctica. Ante esto, el Ministerio del Interior hizo un llamado a los líderes activistas para evaluar opciones de trabajo legislativo a nivel nacional para dar fin a esta mal llamada tradición. Fue así que nació y rápidamente se conformó Colombia Sin Toreo integrada por varios grupos de protección animal, sectores sociales e incluso funcionarios públicos, pues la propuesta sería un proyecto de ley abolicionista.

Recientemente la Corte Constitucional determinó que la alcaldía de Bogotá sí debe realizar la consulta popular antitaurina que ha sido solicitada por la ciudadanía.

España, mi nueva casa

Llegué a Madrid en Septiembre del 2016 para realizar mi maestría en la Universidad Complutense de Madrid, de antemano sabía que era una ciudad taurina, pero pienso que de todo se aprende y que si uno defiende la vida debe llevar su mensaje y acciones a cada rincón del planeta que pueda, pues soy ciudadana del mundo y contra el sufrimiento hay que levantar la voz sin importar en qué rincón se genere. Dentro de poco comenzará la feria de San Isidro y nuevas víctimas morirán con la excusa de una celebración.

Jamás entenderé como alguien puede llamar arte el jugar con la vida de un ser sintiente, disfrutar de su agonía al luchar desangrado, celebrar su muerte y considerar trofeo las partes amputadas de su cuerpo. El toro es un ser que no puede decidir su destino o el ser usado para el disfrute y lucro de unos pocos personajes que no temen sentirse superiores pasando por encima de quién sea, humanos que hacen de la humillación un negocio y una diversión. Hasta que cada individuo de este planeta sea consciente que debe valorar, cuidar y respetar toda clase de vida, y empiece por ser parte del cambio dejando ese absurdo ego de dominación y control, este mundo seguirá cobijado dolorosamente bajo un manto de insensibilidad.

Andrea DíazAndrea Díaz Benitez

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5 respuestas a De Bogotá a Madrid, mi lucha sin fronteras

  1. Caro Alaguna dijo:

    ¡Excelente!
    Gracias Andrea, en Bogotá te extrañamos, pero sabemos que desde España sigues la lucha.

  2. Carlos Crespo dijo:

    Muy bien Andrea. Representando Bogotá y Colombia sin toreo en España.

  3. Henry tole dijo:

    Geniallll

  4. Joxeba dijo:

    Tienes más razón que una santa!!

  5. Rodrigo cita dijo:

    Muy bien

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