En el infierno no todos son demonios

Inspector matadero

Son las cinco de la mañana, dejo el coche en el aparcamiento, hay mucho viento, hace frío, llueve, hoy no va a ser un buen día para nada y mucho menos para morir, si es que algún día puede ser bueno para eso.

Soy el encargado de controlar que aquellos pobre infelices sufrirán “lo menos posible”, el “policía” del matadero, al que todos miran mal

Entro en aquella enorme industria, aún no ha llegado nadie, bueno, ellos ya están aquí. Todo está oscuro, en silencio, aunque presiento que una vez más esa tranquilidad va a durar poco.

En unos minutos todo cambia por completo, se ha hecho la luz, la maquinaria empieza a funcionar, hay un ruido ensordecedor, pero no lo suficiente como para evitar oír sus gritos, eso chillidos de cientos de cerdos que penetran hasta lo más profundo de mi cerebro, esos lamentos que resuenan en mi cabeza preguntando por qué.

Entonces me dirijo hasta ese lugar que separa la vida de la muerte, el lugar al que nunca quiero ir, pero sé que tengo que hacerlo, tengo que comprobar que todo se hace “correctamente”, que los pocos derechos que tienen esos pobres animales de apenas unos meses se cumplen. Allí el espectáculo es…¿cómo describirlo?, hay mucho ruido, hace calor y hay sangre, gritos y más sangre, sangre que tiñe de rojo todo, hasta la consciencia de los que no quieren ver lo que allí ocurre. Y mientras, ellos colgados cabeza abajo, luchando por una vida que pierden a chorros, desangrándose por una incisión que en el mejor de los casos los habrá partido el corazón provocando con ello una muerte rápida.

En el exterior, el resto de los cerdos esperan en fila que llegue su turno, con los ojos fuera de las órbitas, como si quisieran ver qué está ocurriendo detrás de esas paredes, pero es mejor que no lo sepan, el inexorable paso de animal a carne no tiene marcha atrás, la suerte está echada para ellos. Cuánto me gustaría hablar su idioma, poderles tranquilizar, pero entonces, ¿qué les diría?, ¿qué van a morir?, ¿qué son victimas del antropocentrismo y que su valor sólo depende de lo que hayan sido capaces de engordar en aquellas granjas de las que mejor no hablar? Realmente no sabría que decirles, no sabría como justificar al resto de mi especie, solo querría acariciarles y abrazarles, como haría con uno de mis perros, pero entonces todos pensarían que estoy loco, y sólo el tiempo pondría a cada uno el adjetivo adecuado, al igual que ha hecho con el “loco” de Galileo.

cordero matadero

Foto de Igualdad Animal

Después viene el turno de aquellos seres inocentes de apenas un mes de vida. Aquellos animales que todos asocian a ese anuncio de detergente excepto cuando lo ven en el plato rodeado de patatas. Esos corderos diminutos que están en los corrales balando desesperadamente llamando a sus madres, preguntándose por qué los han abandonado si ellos nos han hecho nada, sólo se fueron detrás de aquel hombre que los traía agua y comida.

Cuando me dicen que qué difícil me tiene que resultar ser vegano me río, sabiendo lo que sé, lo difícil sería no serlo

Y aún así tienen la bondad suficiente para acercarse una vez más al hombre, pero en esta ocasión será la última vez que lo hagan, porque ese hombre será su verdugo. Una descarga eléctrica aplicada a ambos lados de la cabeza los dejará paralizados, aunque no tengo muy claro si el fin de este invento humano es evitar que sufran o limpiar la consciencia de los que degustarán después sus pequeños músculos. Una vez más todo se vuelve rojo, en ocasiones chorros de sangre acompasados con las últimas respiraciones de estos animalitos.

De nuevo ahí estoy yo, ahí está el veterinario, el inspector de sanidad pagado con dinero público encargado de controlar que aquellos pobre infelices sufrirán “lo menos posible”, soy el “policía” del matadero al que todos miran mal porque pretende hacer su trabajo, pero no me importa, sé por qué estoy aquí. Ojalá algún día el ser humano evolucione de tal manera que todo esto no sea necesario, ojalá algún día todos nos demos cuenta de que se puede subsistir sin provocar sufrimiento a nadie, pero aún queda un largo camino.

matarife

Y mientras, esto se repite con otras especies del reino animal. Vacas productoras de leche exprimidas hasta la extenuación, miles de litros de leche arrancados de sus entrañas cuyo resultado son aquellos cuerpos raquíticos y débiles con los que apenas pueden andar sin caerse y que pronto serán convertidos en carne para hacer hamburguesas. También con pollos y gallinas que han vivido constantemente hacinados sin saber lo que es la luz del sol, conejos que nunca han salido de una jaula excepto en el momento de su muerte. Y que me decís de aquel caballo negro que un día fue un bonito regalo para la pequeña de la casa, del que ya nadie se acuerda, que mira a su alrededor con ojos desconcertados, que es demasiado inteligente para estar tranquilo porque sabe lo que le espera. Tal vez aquella familia que le decía cuanto le quería mientras le acariciaba la cara acabará comiéndoselo convertido en albóndigas sin saberlo en algún supermercado.

Todo esto pasa por mi cabeza a diario, y afortunadamente cada vez a más veterinarios que nos dedicamos a proteger a los animales en el lugar más oscuro, donde nadie quiere estar. Cuando me dicen que qué difícil me tiene que resultar ser vegano me río, sabiendo lo que sé, lo difícil sería no serlo.

Por fin ha acabado el día, ya no habrá más muertes, al menos hoy. Por mi parte me quito la coraza y vuelvo a la realidad, vuelvo a ser yo, vuelvo a tener corazón. Me queda el resto del día para seguir defendiendo a los otros animales, los que aún tienen más suerte. Rescates, adopciones, difusiones, denuncias y concienciación, lo más importante es la concienciación.

Este trabajo es demasiado duro para mí, me mina la moral, me hace sufrir, pero tengo que aguantar. Sé que algún día dejaré este trabajo, pero aún así, sé que va a ser un día infeliz porque me preguntaré ¿quién se va a preocupar de ellos ahora?

Gracias a todos los veterinarios que habéis rechazado trabajos más agradables y reconocidos por defender a los animales en los últimos momentos de sus vidas. Algún día ninguno de nosotros tendrá que estar aquí.

Veterinario, Inspector de Sanidad en un mataderoanonimo 2

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16 respuestas a En el infierno no todos son demonios

  1. JUAN MONTORO CASTILLO dijo:

    Debo decirte que me as hecho llorar soy un hombre de 67 años cumplidos y curtido,en mil batallas,soy duro fuerte el trabajo nunca jamas me ha pesado y sigo trabajando al
    maximo de mis posibilidades,en mi vida hice asta ahora mas de 2.500.000 kilometros y
    no me canso de seguir viajando,pero desde hace almenos 16 años coji una perrita que es
    aun un bicho a la que quiero esto me hizo sentir una gran debilidad por los animales y en
    particular por los PERROS,a estos individuos les presto gran parte de mi vida,son un
    enganche al que no puedo de tener me robaron mi corazon y lo tengo repartido en ellos
    el suyo ya me lo dieron desde el primer dia son unos trastos,pero les quiero mas que
    a mi propia vida,yo vivo pensando muchas horas en ellos,comparto mis alegrias, y
    tambien mis tristezas ellos saben,cuando algo te salio mal son super inteligentes muy
    bondadosos,tambien interesados,pero a mi me han explicado por sus actos sin voz que
    que se entregan a ti,ahora tengo un dilema la primera perrita llamda IKA,la tengo mal
    ademas de sus 16 años ya cumplidos,esta casi ciega,sorda,tiene tambien un tumor en
    la pata trasera izquierda y eso me la esta matando,comer come como una vaca,pero
    es mi perra mi gran amiga la VETERINARIA,me decia que cuando ese bulto se le abra lo mejor sacrificarla porque entonces ya no tiene solucion,ya en estos tres ultimos años sufri la perdida de 2 perros hembra y macho que sufrieron la picadura del mosquito y
    a pesar de 6 y 7 años de medicacion no fue posible evitar su muerte,ambos murieron
    cerca de mi y los tengo enterrados en mi campo donde todos los dias me paso,alli
    tengo algo de lo que nunca me olvido,aun asi yo tengo un total de 11 perros incluidos,
    la patriarca KIKA,KIKO,CANELA,ETO,OBAMA,FLAKI,PERLA,CHIQUI,CANELO,
    BOCA NEGRA Y SNUPI,son maravillosos,por tanto tu como VETERINARIO no se
    lo que estaras padeciendo,yo no podria aguantarlo me imagino que estaras deseando
    encontrar algo que te reconforte,yo le pido a DIOS que te ponga al frente de una
    clinica de animales ya estudiastes para salvar vidas tu eres bueno por tanto seguro que encontraras lo que te va hacer ser feliz pensando en hacer el bien y teniendo el
    pleno agradecimiento del animal que as curado y salvado,toda la suerte que mereces
    por ser ante todo HUMANO suerte la mereces porque eres bueno.

    • Virginia dijo:

      Muy bonito su comentario…y aunque a mi también me hizo llorar la historia del cuidador del matadero, he soltado una risa al leer el nombre de Obama! Jeje, que buen nombre! Gracias por cuidar de tantos perritos!

    • pablo dijo:

      Precioso el artículo y la respuesta del lector. Quisiera aclarar que todo es educación, exigamos clases de empatia hasta los 18 años y menos cultura retrógrada y religiones.

      • Mary Rigby dijo:

        Es imposible leer tu relato sin conmoverse hasta el fondo del corazón, como es imposible mirar la carita asustada del cerdito que aparece en la foto, o del cordero, sin echarse a llorar. Ruego para que algún día termine este infierno, aunque no sé si llegaremos a conocerlo. Si hay reproches y burlas que me resbalan son las que he recibido por defender a los animales, por manifestarme en su favor o por no comer carne. Gracias por tu trabajo y no desfallezcas, aunque sé que será muy difícil, pero ellos te necesitan. Por favor, sigue luchando porque su sufrimiento sea el menor posible.

    • Ana Beatriz dijo:

      Me rindo a sus pies, sr. veterinario.
      Sencillamente yo no podría. Entiendo su misión, y entiendo que la tenga presente para ser capaz de realizarla, pero es tal y tanto el sufrimiento y las imágenes que nos evoca que, cobardemente, sé que yo no podría.
      De la misma manera me rindo a sus pies, sr. Juan.
      La descripción de su familia canina, las palabras que dice y la sencillez con que las cuenta emanan un sentimiento que me hace crecer la duda de si será usted humano.
      Y si lo es ¿por qué no son como usted la mayoría del resto de la especie?

      Gracias a ambos por su comportamiento y por contarlo en este desgarrador artículo y esa entrañable respuesta.

  2. Asunción dijo:

    A mí también me ha hecho llorar tu artículo, y a la vez confirmar que hace unos años tomé la mejor decisión de mi vida, solo lamento no haberla tomado antes, llevar una vida vegana. Da igual cuantos perros y gatos ayudemos en nuestra vida, nunca salvaremos tantas vidas de animales como cuando decidimos llevar una alimentación vegana. Con una simple decisión de lo que compramos en un supermercado, podemos salvar miles y miles de vidas.
    Se que tu trabajo es muy difícil, estoy segura que tú sola presencia los reconforta algo, que deben sentir tu amor hacia ellos.
    Algún día tu trabajo no será necesario cada vez más personas nos damos cuenta del daño que se produce cada vez que compran un trozo de carne en el supermercado.

  3. gorgi dijo:

    MALDITOS HIMANOS DE UNA DIETA ASESINA SADICOS ..MIRAD LAS CARAS DE ESTAS INOCENTES VICTIMAS.

  4. ruth dijo:

    Entiendo, todo perfectamente, que te quieras ir corriendo de ahí , y a la vez no puedas porque si te vas… Como se harían las cosas? El otro día un conocido mío me pintaba los mataderos casi como un paraíso en el k los animales …vamos no sufren nada de nada lo llevan muy a rajatabla según el , digo claro sólo viendo como los transportan la muerte debe ser genial el miedo el olor a sangre la gente es una ignorante, exactamente creó que mucha gente debería estar ahí ver la realidad, k la carne no nace en un paquete, y muchos se harían veganos efectivamente yo me hice vegana por ver a mi abuelo matar conejos, cerdos gallinas y todo lo k se le ponía a mano en la granja, es difícil como ti dices no serlo viendo eso, gracias x tus sentimientos hacia ellos x acompañarlos en su último momento y x apiadarte de ellos, posiblemente te gustaría convertirte en un superheroe y salvarlos a todos , pero lo que has escrito enseña la carga que llevas , gracias x estar ahi

  5. Teresa dijo:

    Gracias por estar ahí, y ocuparte de esos animalitos. Aún no soy vegetariana siquiera, pero no por eso dejo de sufrir con todo esto que se les hace a los pobres animales para alimentarnos. Voy poco a poco y lo conseguiré. Gracias de nuevo por abrirnos los ojos a esa horrible realidad.

  6. Sara dijo:

    Bufff voy en el tren y leyendo esto me he quedado atónita con lágrimas en mis ojos. Aún me pregunta la gente porqué razón dejo la carne? Me dicen que es necesaria! Están totalmente equivocados y no son conscientes o no quieren serlo del sufrimiento que llegamos a provocar a los seres vivos que por un momento pasan por el plato de millones de personas cada día. Es estremecedor y ruín!
    Tienes uno de los peores trabajos que una persona en su sano juicio y con sentimiento podría tener y aún así sigues presentándote cada día y “haciendo tu trabajo correctamente” y al finalizar la jornada te dedicas al bienestar de los animales.. Es realmente admirable que seas capaz de hacer todo esto siendo un amante de estos seres indefensos. Entiendo perfectamente tu veganismo y lo comparto. Cada día me duele más ver lo asquerosamente cruel que llega a ser nuestra especie, la llamada “humana”, que es realmente paradójico que seamos los más inhumanos.
    Por suerte, dentro de lo que cabe, cada vez somos más los que luchamos por ellos y les damos voz, espero de todo corazón algún día conseguir la extinción total de cualquier tipo de maltrato, aunque, siendo realista, abolir la industria cárnica y lechera será prácticamente imposible.

  7. Cristina dijo:

    Gracias por llevar a cabo cada día tu trabajo. Por favor, no abandones nunca, aunque no puedo ni llegar a imaginar lo difícil que debe de ser para ti. Espero que algún día ese tipo de trabajo ya no sea necesario y puedas dedicarte a tiempo completo a lo que te gusta. No hay nada que desee más en este mundo: que la humanidad evolucione hacia el veganismo (o que se extinga).

  8. Raul dijo:

    Hola yo también tengo una pequeña historia …
    Un tío mío por parte de mi padre alcohólico por que no decirlo… Una mañana apareció en mi casa con un cerdito cuyo ‘gano’ en una tómbola ,de esto ya hará 20 años … Con la intención de un par de días … Total que parece que se lo olvido … Yo entonces ayuda en una tienda de animales los fines de semana y todas las tardes que podía ya que me encantan los animales. Una tarde de esas se cruzo mi tío y me vio en la tienda ,que coincidencia que llevaba un saco de maíz picado de 10 k que costaba 500 pesetas entonces … Y me soltó borracho -que tal mi cerdo?? Eso después de unos meses limpiando y cuidando al cerdito,,. Yo tenía unos 10-12 años .. Le mande a tomar fanta .. Desde entonces nunca mas hemos hablado … Bueno total , voy al grano .. Pues después de unos meses de que el cerdito se hacia grande pues no hacía más que darme problemas de que se comía los pichones de paloma que caían del palomar … Los conejos… Y que cuando se escapaba destrozaba el huerto … Rompiendo la valla donde se me escaparon los patos … Y supongo que mas cosas que no me acuerdo el cerdo le llegue a coger manía y el al verme ya corría .. Ahora tengo dudas si era por jugar ..entonces el dueño de la tienda compro un bar y me dijo de comprar el cerdo a lo que yo encantado ya que en mi casa nunca hemos comido nada de nuestros animales . Pues 20000 pesetas y para el matadero pense.
    Entonces me pidió si podía ir yo al matadero ya que el no podía ..cosa que ahora yo no vería para nada bien .. Pero en fin al grano …
    Llegue de madrugada antes del matarile y fue verle ponerse las botas y preparar la bombona de butano y me di cuenta de que esto iba en serio , entonces le pedí que si podía esperar fuera , me senté fuera sentado cogiendome las rodillas y escuchando los chillidos de esos pobres cerdos uno detrás de otro … Intentando no pensar en el mío … Cuando de repente sale de la puerta el matarile y me dice que venga que mi cerdo no se deja coger y esta como loco … Total que yo entro .. Abren la puerta y el cerdo vino corriendo a mi lado como de un perro se tratara moviendo la colita y dándome besos en la mano ,.. Quizás pidiéndome perdón y que lo sacara de ahí .. En eso que lo ataron de la pata trasera y yo del miedo me subí a un mármol dentro .. Donde no pude evitar como le pusieron las pinzas y electrocutaban en mis narices .. Le pasaron el soplete y lo descuartizaron … Quedo en un capazo de la vendimia .
    Tengo muy pocos recuerdos de esa edad ,pero este no puedo quitármelo de encima .
    Siento mucho mis faltas de ortografía entre otras cosas ,pero nunca escrito .

  9. Mariela dijo:

    Wow … En los años que llevo estudiando la hermosa carrera de veterinaria jamás me había puesto a ver mi carrera desde ese punto tan bello del que usted la expone… A cambiado y abierto mi mundo para no ser cómplice sino un protector si en algún momento la vida me lleva a ese punto enserio muchas gracias!!!

  10. M.Antònia Grau i Abadal dijo:

    Quant dolor quan veig aquests àngels!! Estic contra la tauromàquia, però també contra aquest horror dels escorxadors. Jo solament sóc vegana perquè no puc menjar-me tant d dolor i tampoc els meus amics-àngels!! I em sento molt bé amb mi mateixa de ser-ho!!

  11. Olga Redrado dijo:

    Mi corazón sabe desde muy niña lo que este gran hombre relata. Por eso, y contra la opinión de todos los que me rodeaban, decidí en conciencia. Porque yo no miro para otro lado, no sé ni quiero hacerlo.

  12. Gabriel Téllez dijo:

    Estremecedor artículo. Sé lo que son los odiosos mataderos pero jamás podré describirlo como lo has hecho. Me asaltan escrúpulos incluso para enviarte ánimo y una coraza aún mayor para soportar ese horror.
    Una reportera húngara le hace una zancadilla a un tipo que se cuela por la frontera y el mundo entero se enerva, grita escandalizado, se mesa los cabellos y aparenta estar ante lo más crudo que ha visto en su vida. La consabida reaccion del antropocentrismo.
    Sin embargo, a poca distancia de todos los que he descrito hay uno de esos indescriptibles mataderos, donde los seres inocentes que ocupan un espacio en tu artículo son asesinados innecesariamente, injustamente y con la mayor falta de piedad. Y ante ese horror nadie de esos “buenistas” dice nada.
    Te deseo suerte amigo veterinario. Tú no puedes hacer más por ellos. Y obras bien en contárnoslo.

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