Juguetes

cachorro navidad

Escribo en esta ocasión porque quiero compartir con todas las personas a las que alcance este blog una preocupación que me invade últimamente por las noches y no me deja dormir, con el propósito de aportar mi granito de arena en la labor de concienciar. 

Parece que la navidad tenga un poder alentador sobre la gente, pues es la época del año en la que más animales se adoptan

En las fechas en las que estamos, pronto muchas familias comenzarán a adoptar cachorros como regalos de navidad. Pequeños bichitos que llegarán a sus nuevas casas en una caja, envueltos en brillante papel de regalo y que se colocarán bajo el árbol de navidad junto al resto de juguetes nuevos. Todos sabemos lo que ocurre después de esto. Parece que la navidad tenga un poder alentador sobre la gente, pues es la época del año en la que más animales se adoptan… Mientras que los meses venideros se tornan un infierno para las protectoras, refugios, asociaciones y particulares al alcanzar cotas de abandono que sobrepasan lo inhumano.

Quisiera emplear estas palabras que estoy escribiendo para explicar a la gente que, por sorprendente que pueda parecer, los animales no son juguetes. La acción de adoptar un ser vivo conlleva una serie de responsabilidades que no se deben olvidar, por mucho que sea navidad. Hay que comprender que una mascota es un miembro más que va a entrar en la familia, un ser vivo que necesitará una serie de cuidados, desde comida y juguetes hasta las vacunas y las revisiones veterinarias; que costará dinero, sí, igual que un hijo, sobre todo, al que habrá que educar. Quisiera detenerme en esto último porque por desgracia he podido comprobar que hay muchas personas que no comprenden este hecho. Una de las razones por las cuales se abandonan más perros es la deplorable excusa de que “es que el animal se portaba mal”.

Señores, un cachorro necesita educación y necesita disciplina de la misma manera que un niño necesita ser instruido en lo que está bien y en lo que está mal. Hay que tener muy presente a la hora de adoptar que nuestra mascota va a precisar que le dediquemos tiempo, paciencia y sobre todo firmeza para que aprenda a convivir y asimile los hábitos y las costumbres que se requieren para que pueda estar en una casa. Nuestra mascota deberá aprender dónde sí y dónde no puede hacer sus necesidades, tendrá que adaptarse a unos horarios, a unas normas, habremos de enseñarle dónde puede subirse y dónde no, y deberá ser reprendido si se come nuestro sofá.

navidad_cachorro

Pero, señores, todo esto lleva tiempo. Requiere paciencia y ante todo, algo tan simple como ganas. Si no estamos dispuestos a enseñar a nuestro perro a comportarse como nosotros queremos, entones no cometamos la locura de responsabilizarnos de su vida para después condenarlo a una muerte cruel. Comprendan, señores, que desde el momento en que ese animal pise su casa, ustedes se convertirán en su referente, en su dueño, en su modelo a seguir, en la persona por la cual ellos darían la vida sin pensarlo. Igual que un hijo. Y debemos tener muy claro antes de enzarzarnos en esa aventura si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo y el sacrificio. Una mascota supondrá cuidados, salir corriendo al hospital si le pasa algo, supondrá curas, medicamentos, vacunas, supondrá comida, limpieza, educación… Por favor, señores. No tiren la toalla desde el principio. Los animales no vienen educados de fábrica, igual que ningún niño sabe desde que nace lo que está bien y lo que está mal. Un perro no se enseña solo y no podemos sentarnos sencillamente en el sofá a esperar que él salga solito a hacer sus necesidades.

Tener una mascota es una de las experiencias más enriquecedoras que podamos sentir en la vida. Una mascota nos proporciona amor incondicional, protección, seguridad, autoestima, nos inculca unos bellísimos valores, nos hace mejores personas. Será una herramienta estupenda para que nuestros hijos crezcan aprendiendo disciplina, responsabilidad, valores… Ese animal lo dará todo por ustedes, señores. Sin pensarlo. Por favor, devuélvanselo. No lo condenen a experimentar el calor de un hogar para después tirarlo a la cuneta porque se ha hecho caca en la alfombra. ¿Ustedes alcanzan a comprender la miseria moral de ese acto?

Pongo como ejemplo el caso de una mujer de un pueblo de Sevilla llamada Mari Ángeles, quien hace dos días recibió de vuelta una perrita llamada Nana, a la que su familia adoptó cuando tenía un mes. Nana creció y al cumplir los seis meses de vida su familia la devolvió. Su hija de dos años, que se encaprichó con la cachorrita, se cansó del animal y sus padres decidieron que no se hacían cargo de ella. Ahora Nana llora todas las noches y ha dejado de comer porque Mari Ángeles ha tenido que llevarla al campo con los demás perros y ella echa de menos su hogar y sus dueños.

¿Cómo se puede hacer algo así? Se acercan fechas de estar en familia. Fechas de reencuentros, de reuniones, de compañía, de amor y de cariño. Por favor, no nos olvidemos de esos miembros de nuestra familia que caminan sobre cuatro patas. Por favor, pensemos que el invierno está ahí fuera, y que muchas criaturas van a morir de hambre y de frío mientras nosotros nos recostamos cómodamente en el sofá al calor de la estufa. Por favor, hagamos algo que de verdad esté acorde con el espíritu de estas fechas: salvemos vidas. Para siempre. No para unos cuantos meses. El calor que da un animal sobre tu regazo no lo alcanzará nunca ninguna estufa.

Ángeles Romero Ángeles Romero

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6 respuestas a Juguetes

  1. CLAUDIA dijo:

    ES VERDAD YO VIVI EN UN BARRIO DONDE CADA VEZ VEMOS MAS ANIMALES TIRADOS SUFRIENDO MUERTOS DE HAMBRES NOSOTROS EN MI FAMILIA HEMOS ADOPTADOS UNA MAMA CON SUS CACHORROS QUE FUERON TIRADOS HAY QUE CONCIENTIZAR A LA GENTE PARA QUE DE VERDAD PIENSEN QUE ADOPTAN UN SER VIVO QUE SIENTE

  2. Beatriz dijo:

    Un gran y tremendo drama.
    Enhorabuena por elegir tan bien el tema de tu artículo como el saber desarrollarlo.

    Ojalá palabras tan bien expresadas muevan aquilosadas conciencias a pensar por una vez con empatía en lugar de con egoísmo.

  3. Lucía dijo:

    Esta primavera ha hecho 2 años que encontré a mi perro abandonado en la calle, un labrador negro preciosos que seguramente esa Navidad salió de alguna tienda de animales por un simple apricho. El animal, de 5 meses, estaba muy mal educado y se notaba de le habían pegado mucho. Ahora es un perro de 3 años al que me está costando mucho reinsertarle, y que me la lía constantemente por la carencia de educación que tuvo en su etapa de cachorro. Pero es mi perro, yo le quiero, y cuando lo metí en casa fue para siempre. Pase lo que pase, nunca lo abandonaré. Ojalá todo el mundo se comprometiera con los animales cuando los compra o adopta.

  4. Ya se que segun lo oficial, una mascota es un animal de compañia. Bueno, no se, esto ha sido lectura dificil. Comparto tus penas y tus inquietudes, se acercan fechan tenebrosas, lo se. Pero, es que no puedo evitarlo… despues de leerte, se me ha quedado ahi, metida entre los ojos, eso de la mascota.. mascota arriba, mascota abajo, que si hay que darle y hacerla a la mascota.. y todos sabemos que a las mascotas no las trae la cigüena, sino que salen de un lugar llamado tienda de mascotas. En fin, que ya no se de que iba esto, creia que de animales, pero con tanta mascota..

  5. María adela dijo:

    Que buen artículo y que buena labor hacéis.por eso yo siempre os votaré

  6. Francisco González Benito dijo:

    Pues yo no veo tan claro que un cachorro necesite la educación y la disciplina de un animal de otra especie. En general yo no veo yo a la especie humana muy legitimada para educar y disciplinar a otras especies que tienen un historial de crímenes, daños y maldades incomparablemente menor. Yo no dejaría que cualquier energúmeno español pudiera educar a cualquier perro, para satisfacer el capricho de su hija y para que no llore. Yo no privaría a un perro de estar en el campo con los demás perros, para que un gañán lo utilice como juguete de su hija y si no se adapta a ese rol, le abandone o le muela a palos .

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