Esperanza, esa patriota

Esperanza Aguirre taurinaAndaba ella a lo suyo, a promocionar ese detritus de la España rancia, carcomida y analfabeta. También hay quien llama a todo esto tauropatía. Pues bien, esta señora desocupada y con mono de aplausos y palmaditas en la escápula, se plantó en Sevilla en un cotarro organizado por uno de esos grupos de presión taurinos. Se sentía tan halagada, tan pagada de sí misma, tan arropada por la caverna de los más señoritos del lugar, que se vino arriba, a tono con ese ambiente de pijerío tan familiar para la verborréica, y lo soltó.

Esa patriota a la que no le importa que España retroceda hasta el culo del mundo cada vez que se subvenciona una corrida

Sí, lo dijo: que los antitaurinos son una cuchipanda de antiespañoles.

Gracias, Esperanza Aguirre, por aclararnos tan oscura aseveración. Así pues, la que fue flor de la canela del PP y mosca cojonera de Gallardón, hija además de un ganadero de toros asesinables, nos reveló en esa concurrencia que los malos de la película son los antitaurinos. De nuevo gracias, Espe, por esa importantísima matización acerca de los que defienden a los animales, ese ejército de españoles a favor de la regeneración cuyo fin es desterrar de España un espectáculo abyecto y mugriento que cada primavera y verano esparce mierda sobre gran parte de la geografía nacional. Y evidentemente, según el perjudicado cerebro de la ajada flor pepera, quienes luchan para que España se redima de tanta barbarie de botarates con montera, de politicuchos asomados a la contrabarrera del coso, del despilfarro de 600 millones de euros para subvencionar el vómito de sangre de animales agonizantes por la tortura y del miserable placer de contemplar cómo a un ser vivo se le convierte en un colador sanguinolento, como digo, quienes se oponen a tal inmundicia moral, son unos antiespañoles (Esperanza dixit).

Más tarde, algún avispadillo de su séquito debió aproximar su boca a la oreja de la expresidente de la taifa madrileña para susurrarle un “t’as pasao un poco”, y antes de que los finos de Moriles continuaran subiéndosele al coco, la descendiente de ganaderos de la cosa quiso remendar el siete diciendo que, en Cataluña, el antitaurinismo y el antiespañolismo eran lo mismo. Ella sabe que eso es mentira podrida y que la iniciativa popular que triunfó en la región fue un movimiento social de amplio espectro en la que también colaboraron miles de auténticos patriotas españoles del resto de la nación. Que hubo separatistas que secundaron la iniciativa abolicionista, sí, por supuesto, ¿y qué? ¿Qué demonios pasa con eso, Espe?

Espe torosSé de un buen número de españoles que han dejado de ser nacionalistas porque les resulta intolerable vivir con orgulloso españolismo la pertenencia a una comunidad nacional en la que todavía es legal masacrar animales para satisfacer la mala baba de los que asisten a ese espectáculo de ágrafos; porque están colmados de indignación con un Código Penal de carcajadas enlatadas que no castiga a los malnacidos que ahorcan a los galgos o dejan morir de hambre y sed a unos caballos, y porque es intolerable la ominosa mancha de ignominia y pestilente vileza que cada mes de septiembre se derrama sobre España cuando una turba de palurdos convierte en un amasijo de sangre y sufrimiento al toro de Tordesillas.

Por todo ello, resulta comprensible, que los que no tragan con indignidades como las descritas, que aman a su tierra y que aspiran a librarla de toda esa basura, integren la lista del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA) en estas elecciones europeas, con el objetivo de abrir un nuevo frente opuesto a la barbarie.

Y mientras tanto, Esperanza, Espe, Esperancita, esa patriota a la que no le importa que España retroceda hasta el culo del mundo cada vez que se subvenciona una corrida, se ahorca a un perro porque el asesino sabe que no corre riesgo de acabar entre barrotes, se deja ciego a unos toros porque le colocan masas ardientes en los cuernos o se permite la escandalosa vergüenza de Tordesillas, mientras todo esto ocurre sin que se le despeine un solo pelo, ella va por los antros taurinos repartiendo certificados de españolidad. Incluso se hace la orate despistada ante la ignominia local, regional y nacional de ese paradigma de la España mugrienta que es la infamia de Tordesillas, amparada y protegida por la Junta de Castilla y León. Casualmente, gobernada por el mismo partido al que pertenece la Aguirre.

Ésa es la España zafia, injusta y perdida en alguna noche de los tiempos en la que Esperanza Aguirre pretende ubicar a los buenos españoles. Los huesos de Joaquín Costa y de tantos regeneracionistas que lucharon por dignificar nuestra nación y limpiarla de la lacra taurina deben estar removiéndose en sus tumbas.

Gabriel TéllezGabriel

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11 respuestas a Esperanza, esa patriota

  1. Johanna dijo:

    Si la esencia de un país según esta señora es recrearse en la tortura y muerte de un animal, ¿qué país es ese??? Desde luego, no en el que yo quiero vivir. Pero ¿por qué esta mujer decide quién es español? ¡Ya está bien de su insolencia! Es detestable como política y como persona mucho mas. Parece increíble que, un gran pueblo como Madrid, vote mayoritariamente a este tipo de personajes.

  2. Lorena dijo:

    Estoy muy de acuerdo con todo lo que se ha dicho de Esperanza Aguirre. No solo los catalanes quieren dejar de lado a España. Lo cierto es que si yo tuviese cierto poder adquisitivo, también dejaría este país. Y sería sobre todo por la política que se rige aquí, por la corrupción, por los increíbles recortes sociales, por la aberración reforma laboral y sobre todo por la imagen que se tiene aquí de los animalistas, y de aquellas personas que defienden a los animales, siempre con el argumento de que las personas necesitan más ayuda.. Estoy completamente de acuerdo con Pacma y espero que pronto nos encontremos representados por ellos en el Parlamento Europeo, para que al fin se encuentre justicia en aquellos que no tienen voz, ni pueden dar una lección a esos humanos que tan mal les ha tratado.

  3. Helena Allué dijo:

    Pedazo de artículo de Gabriel Téllez, vergüenza ajena siento al ver a esa -por desgracia-poderosa mujer, montera en mano, decidiendo quien es español y quien no, es decir su españolidad se mide por la afición o rechazo al sangriento espectáculo que ellos denominan Bien de Interés Cultural.
    Algo así no se vió ni en la Roma de los Césares …

  4. santiago dijo:

    Totalmente de acuerdo con el artículo, aunque me temo que esto va más allá de partidos políticos: los unos y los otros, salvo honradas y honrosas excepciones, están manteniendo este dantesco espectáculo de tortura, machismo y cutrerío nacional que son las corridas de toros (por no hablar de algunas fiestas populares). En Canal Sur televisan corridas en horarios infantiles, la SER las radia (manda huev) en la semana de la feria de Sevilla. Es un halo negro y peguntoso que embadurna una parte de España y de sus poderes fácticos. Algunos queremos pensar que esto va a menos, necesitamos pensarlo… Mientras tanto, no nos importaría borrar del DNI esa parte repugnante de nuestro país. Somos españoles (a pesar de Esperanza), pero soñamos que algún día nuestra geografía no sea la de una piel de toro cosida a pinchazos y espadazos, sino la de un noble animal al que dejen en paz, rumiando y pastando por las dehesas. Sería señal de que esos otros conciudadanos han dejado de emborronar la cultura y sensibilidad que debería distinguir a una comunidad en evolución.

  5. librada lopez sanchez dijo:

    Esta mujer no tiene asumto ninguno con mostrase haci….Es porque la tauromaquia esta pasanso por un bajon, y es porque la gente se estan dando cuenta del maltrato que es….poquito a poco bamos comsiguiendo que cambie las persona con los animales para mejor

  6. Rocío dijo:

    Se ha confundido: no soy antiespañola, soy antiespañoles como ella. Es demasiado cortita para entenderlo…

  7. EL Galgo dijo:

    Estos politicos del PP se creen los mas españoles, por el sólo hecho de llevar la banderita española en la muñeca.
    Pues mire Sra. Aguirre, si ser española, significa torturar y matar a un ser vivo en un recinto donde no puede defenderse, por un payaso vestido de folklórica, paso de ser española.
    El articulo magnífico del Sr. Téllez.

  8. Willy dijo:

    Si ser español es defender la tortura de unos animales sintientes; yo no soy español, si esta mujer va a misa, se santigua y confiesa, que seguro lo hace, y reza todas las noches, ¿ quien la escuchará?, si por las mañanas sigue defendiendo la sangre derramada para el deleite de los llamados “humanos” y españoles. Bonitos pensamientos y sentimientos. Mirese su conciencia sra espe……………la tendra negra se lo aseguro

  9. CG dijo:

    En sevilla se bebe manzanilla de Sanlucar y si se tomase fino sería de Jerez. Es lo único que estoy en desacuerdo con el ártículo. Hace nunos días entre en un bar en nervión junto al CorteInglés y el bar tenía expuesto la lanza que le clavan al toro para debilitarlo y ser una lucha desigual. Yo pondría al matador de toros como en “Quo vadis” a ver si tiene narices de matarlo con sus manos.

  10. Ana Beatriz dijo:

    Excelente artículo.
    Claro, contundente y, sobre todo, irrebatible.

    Y referente a lo que comenta más arriba Santiago, me ha dado por pensar que si la emisión televisiva de esa atrocidad es ya suficientemente aberrante, el escuchar su retrasmisión con, imagino, todo lujo de detalles y de explicaciones dado que sólo se escucha, debe ser sólo apto para psicópatas…
    Aunque eso sí, para el gusto de algunos, sean al menos psicópatas muy españoles.

  11. RODRIGO dijo:

    Excelente artículo, Sr. Téllez. Independientemente de la sensibilidad al sufrimiento innecesario de los animales, estamos hartos de los topicazos de españoles toreros y demás gilipolleces. Estamos en el siglo XXI y algo va evolucionando en el pensamiento, afortunadamente.

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