Mina

“Mientras yo tenga fuerzas la pasearé todos los días, aunque sea en brazos”, decía mi vecino, vencido por las canas y los años, mirando a Mina, su más fiel compañera.

MinaLas cosas se ven de diferente manera desde los ojos de un niño. Yo tenía solo ocho años cuando ocurrió todo. Corrían los años 70, y recuerdo que mi padre me llevaba todos los veranos a la huerta de un amigo suyo, que tenía una alberca donde yo me podía bañar. Fueron los veranos más felices de mi vida, y además conocí a Mina, una preciosa galga blanca.

Desde los ojos de un niño, es admirable ver como los perros admiran a su dueño. Hacían cualquier cosa por él a cambio de pan duro, restos de comida y agua. Así era Mina, ojos y lealtad únicamente para su dueño. Yo envidiaba a su dueño. “Quiero tener una igual de mayor”, pensaba mientras veía como le acariciaba.

Sin embargo, nunca llegué a comprender el motivo por el que, todos los días tras volver de cazar, el amigo de mi padre ataba a Mina a un árbol y le pegaba palizas, hasta dejarla tendida en el suelo, sangrando… y hasta la dejaba sin comer ni beber. Sufría sin entender nada.

Yo correteaba con la bella y cariñosa perra todos los días que iba a la huerta. Era puro nervio, y jugaba y se bañaba conmigo. La adoraba.

Sin embargo, un día llegué y ya no estaba. La llamé, la busqué por las huertas vecinas, pero nunca apareció. “Ya no está, es vieja y ya no sirve para la caza”, me explicó el amigo de mi padre cuando le pregunté por ella. Conciso y doloroso.

Lloré pensando que había muerto, pero mi padre me explicó en casa que  en realidad su dueño la había abandonado, como se hace con la mayoría de los perros cuando ya no sirven para la caza. La llevan muy lejos, para que no pueda volver, me dijo.

Mi padre me recuerda que la tristeza se me quedó incrustada en mi cara desde aquel día. Estuve mucho tiempo sin ir por la huerta, y las pocas veces que volví, ya no era igual de divertido. Faltaba Mina.

Muchas semanas después, cuando el verano tocaba a su fin, ocurrió algo increíble. “Papá, papá, ha vuelto Mina”, grité, cuando vi aparecer a la preciosa perra por la puerta de la huerta. “Es imposible, si la abandoné a más de 20 kilómetros de aquí”, aseguraba el amigo de mi padre. Pero allí estaba ella, delgada, pálida, y con una liebre en la boca.

“¿Y ahora qué hago? No la quiero”, decía su dueño dirigiéndose a mi padre. “¿Me la puedo quedar?”, pregunté. Pero mi padre se negó rotundamente. Tras muchos pensar y discutir, llegamos a la conclusión de que lo mejor era que se quedase con el amigo de mi padre, aunque sería mía.

Durante años iba regularmente a ver a mi perra. Hasta que muchos años después, el amigo de mi padre tuvo que ser ingresado en una residencia, solo. “¿Y Mina?”, pregunté yo, preocupado. Sin embargo, no había problema, porque tras mucho esfuerzo, había convencido a los encargados de la residencia para que permitiesen a Mina vivir con su “dueño” en la habitación.

Decidimos ir a verlos a su nuevo hogar. atardecerMina, a sus 13 años, estaba al lado del amigo de mi padre, como siempre. Los dos paseaban todos los días por los jardines de la residencia, y todo el mundo adoraba a la perra. Mina seguía siendo todo amabilidad y dulzura, aunque había perdido nervio.

Un día, el amigo de mi padre nos pidió un gran favor: “quiero que cuando yo no esté la cuidéis, pero, sobre todo, que cuando ella muera la enterréis a mi lado”. “Quiero estar a su lado para siempre. Ella nunca me abandonó. Yo sí, y me he arrepentido toda mi vida. Vaya a donde vaya, no quiero volver a separarme de ella”, nos pidió.

Tiempo después, mi padre me avisó. “Mi amigo ha muerto. Solo aguantó dos días desde que Mina falleció”, me comentó con tristeza.

Siempre que vuelvo al pueblo, visito el cementerio, para ver al amigo de mi padre y a Mina. “Si creyera en la inmortalidad, creería que ciertos perros que conozco irían al cielo, y muy, muy pocas personas [James Thurber]”, rezaba el epitafio, elegido por mí.

WillyManuel Vilreales

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25 respuestas a Mina

  1. Ana belen dijo:

    Pues aquí estoy en el trabajo, diciendo que se me ha metido algo en el ojo… (lo tenía que haber leido en casa)
    Que historia mas hermosa!, Una persona cruel que cambió gracias al amor y lealtad de una perrita… este tipo de cosas me da mucha esperanza en el ser humano! sólo existe la maldad cuando la conciencia está dormida… que increible que un ser de otra especie, pueda despertarla : )

  2. Bixen dijo:

    Sniff, snifff….casi me haces llorar; lo único que me conmueve en este mundo son los animales y su mirada llena de inocencia, indefensión y ausencia de maldad (ésta es exclusivo de los bípedos implumes). Enhorabuena por esta emocionante entrada y un saludo afectuoso. Y muchos ánimos a todos los que vemos en los animales, sea cual sea, algo más que un chuletón, un divertimento que masacrar, un segurata, algo con lo que experimentar y cosas similares; a pesar de vivir en el abyecto país en que vivimos, cuya llamada fiesta nacional es un indicador de nuestro nivel de civismo y decencia, aún queda gente decente dispuesta a pelear por quien nadie se acuerda

  3. Virginia dijo:

    Precioso, conmovedor… y esperanzador.
    Es curioso, a mi también parece que me ha entrado algo en el ojo….

  4. Gabriel Téllez dijo:

    Me he bebido ya cerca de media botella (de agua) para tratar de deshacer el nudo que tengo en la garganta tras leer la historia de Mina y la redención final de su pésimo amo. Me pregunto cómo se consiguió que los dos fueran enterrados en el mismo cementerio. Me parece inaudito en esta nación nuestra. Si fuera una ficción también me habría surgido el nudo en el pescuezo y también consideraría válido su mensaje de cariño, respeto y admiración hacia esos seres de cuatro patas que tan desgraciada exisencia llevan en España.

    • Manuel ( Willy) dijo:

      Grabiel se incineraron a los dos, y se………” escondio” sus cenizas en su ataud, bueno es una larga y preciosa historia.
      Un saludo
      Willy

  5. Me ha recordado un poco a lo que le pasó a este torero:

  6. Mar dijo:

    Maniana hace justo un anio que se fue mi Eti aun llevo su correa conmigo. Estoy segura que ella esta en ese cielo que yo no ire nunca pero por si alguien me deja pasar por alli un ratito, llevare su collar conmigo. Ellos siempre nos ensenian cosas que nosotros no sabemos ni sabremos.

  7. Victoria dijo:

    No tengo nada que añadir a los comentarios anteriores tan emotivos y empáticos con Mina y su amor redentor…
    Un pequeñísito cambio que yo haría al epitafio que cierra la historia. Pondría:” Como sé que existe la inmortalidad todos los perros irán al Cielo y muy, muy pocas personas”.

    Un abrazo para todos los que contemplamos, amamos y sufrimos por los animales.

  8. Igor Jané Guasch dijo:

    Una história magnífica, me sorprende por el dueño, no por Mina, y me
    alegro. Un gran ejemplo. Saludos!

  9. Willy ( Manuel) dijo:

    ……………..Allá en el pueblo que nací los cementerios “cobran vida”, de pequeño, en el día de todos los santos mientras mis padres rezaban, nosotros, mis hermanos y yo, nos dedicábamos a recorrer las diferentes tumbas para ver si conocíamos alguien, Ahora de mayor lo considero un poco tetrico, pero ya sabes….. de peque, todo es valido.En la mayoría de las sepulturas se ponen las diferentes fotos de los que allí descansan eternamente.
    Mi costumbre ya de mayor ha quedado “grabada” en mí, cuando vuelvo al pueblo y visito el cementerio, nunca dejo de visitar una tumba “característica”, por sus diferentes fotos. Allí está el, y al lado la foto de Mina, su adorada e inseparable perra, con su epitafio. Cu
    Cuando de nuevo vi a mi padre, le comente; sabes, vengo del cementerio, he estado viendo a tu amigo y a Mina…….¿ te puedo pedir un favor papa?
    ……………te lo hare ni lo dudes, contestó
    Gracias papa
    A todos los que leeis mis “pequeñas historias”, la otra qu epublique.
    A igor, Victoria, santos, a todospio

  10. Manuel ( Willy) dijo:

    Gracias a todos por leer mis ” pequeñas historias”. la anterior fué creo que la conocereis ” YO QUIERO IR DONDE ELLOS VAN”. publicado tambien aqui.
    Seguire si me lo permiten mandando historias que han sucedido a lo largo de la vida, todo sea por ellos por los que no tienen voz, bueno mejor diria yo por los que no les escuchamos, pues voz, si tienen, os lo puedo asegurar, bueno tambien vosotros lo sabeis, pero mientras los seres llamados ” racionales”seamos tan simplemente egoistas, y no contemos con ellos; yo preferire su compañia a la de los humanos.
    …………Y yo tambien, mis cenizas os prometo que reposaran junto a las de Willy.
    Gracias a Todos

    • Aurora dijo:

      Hola Willy, tu historia me ha conmovido hasta hacerme saltar las lágrimas. Tengo un proyecto del que me gustaría hablarte ¿Cómo podría contactar contigo via mail?
      ¡Un abrazo!

      • Manuel ( Willy) dijo:

        Ese es mi correo, Aurora, puedes contactar conmigo por mediacion del correo o tambien puedes llamar al pacma y te pueden dar mi movil
        UN SALUDO Y GRACIAS

  11. Manuel ( Willy) dijo:

    Hola Aurora puedes escribirme a este correo o al pacma y ellos te daran mi correo y si no les importa tambien el movil.
    navarro0691@hotmail.com
    Gracias

  12. Isabel dijo:

    He leido tu historia y me ha parecido maravillosa!!!!Me has hecho llorar………..mientras leia lo que has escrito, miraba a mi perro y me preguntaba…¿Cómo alguien podía pegar y atar a un ser tan maravilloso? La mente humana es rara…….nunca apreciamos lo que tenemos, sólo cuando lo perdemos. La felicidad está en las pequeñas cosas de la vida…………mirando a mi Lolo me he dicho…..a ti eso no te pasará. Gracias a Dios que ese señor llegó a querer a Mina…..ella nunca le defraudó…..Gracias Willy por compartir esta historía tan bonita.

  13. carmen oanes dijo:

    Hola!!! Bellísima historia, que demuestra con toda claridad el gran amor que un animal puede sentir por su dueño (a), pero tambien como algunas personas responden a ese amor. Al menos aqui hubo arrepentimiento… Que buena labor hacen los que como tu, luchan por disminuir el sufrimiento en este nuestro planeta. No estás solo!!! Por favor sigan luchando para que desaparezcan las corridas de toros. No a la crueldad!!! Aqui en Venezuela ya están abolidas. Suerte!!!

  14. Stela63 dijo:

    Entrañable historia, ójala la gente fuera así de leal y los que no lo son aprendieran a serlo, nadie nace sabiendo, solo es cuestión de aprender a amar y ser menos interesados por lo material

  15. angela díaz espino dijo:

    una linda historia me has hecho recordar a mi perro Drinky murió después de 15 años de viejito el engreído de casa y como me gustaría tener tu don para escribir y dar a conocer los momentos llenos de paz, unión, admiración y muchos sentimientos encontrados que te dan los perritos a toda la familia. pero igual gracias por que la lectura es espectacular…..

  16. felicisima (Feli) dijo:

    Dicen por ahi q hay una vieja leyenda de cuando un humano acoge y protege a un animal hasta su muerte un rayo de luz guia su vida para siempre …ojala sea cierto , gracias por compartir , vivencias , sensibilidad sentimientos emociones recuerdos .. y sobre todo Amor …. por hacernos sentir al leerte ese escalofrio y congoja q se te pone en la garganta y que te hace llorar …. un abrazo (Feli)

  17. Teressa dijo:

    Mannu no se si el cielo existe, pero de existir estoy segura que esta mas lleno de animales que de personas. Gracias por una historia tan conmovedora

  18. Conchi Guerrero dijo:

    de verdad es todo un espectaculo leer tus comentarios.
    son esquisitos , llenos de ternura y amor hacia tus grandes amigos, los animales.
    Y asi son los animales los maltratan, y le hacen de todo y nunca guardan rencor y siempre vuelven y siguen dandote todo el cariño que tienen.
    es un lujo leer tus comentarios.
    Gracias por alegranos y a la vez entristecernos un poco pero al final con final feliz.
    Gracias.

  19. Consuelo Domínguez montes dijo:

    Maravillosa historia.El amor sincero puro y maravilloso ,nos lo enseña una perrita que sabe y siente lo que es amar.

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