Memorias de Víctor, un gato callejero

gatoMe llamo Víctor, soy un gato callejero y estas son mis memorias. Pienso que te divertirán mis aventuras y desventuras que pasé en las calles y jardines de una gran ciudad, los líos en los que me metí y como pude salir de ellos más o menos escaldado. Ya mayor fui adoptado por Zoe y su familia, y con ellos he pasado unos años muy dichosos, junto a Princesa y Enzo, una gata y un perro labrador. Aquí lo cuento todo. Ahora ya soy viejo y estoy muy enfermo. Un bicho malo ha puesto sus huevos dentro de mí y, a veces, me araña y me hace daño. Mañana me llevarán al veterinario, me pondrán una inyección, y despertaré en el cielo, donde ya están muchos de mis seres queridos. He tenido el tiempo justo para terminar estas memorias, las escribí a punta de uñas en el ordenador de Zoe y ella se encargará de que se conviertan en papel. Sé que hay muchos libros que hablan de mi especie pero os aseguro que este es el primero que cuenta la auténtica vida de un gato callejero. Sigue leyendo mi historia ->

Bel CarrascoBel Carrasco

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15 respuestas a Memorias de Víctor, un gato callejero

  1. D4n13lus dijo:

    Es un relato muy bonito. Merece la pena leerlo!

    • Bel Carrasco dijo:

      Soy Víctor el gato callejero de Bel Carrasco y quiero agradeceros vuestros amables comentarios. También debo deciros que mi historia es real como la vida misma, bueno, la verdad es que me inventé algunas cosas para hacerla más amena, pero casi todo pasó y de hecho sigue pasando cada día para bien y para mal. Un beso gatuno para los que nos quieren e intentan protegernos.

      • LUCHO PALMA dijo:

        Hola Bel:

        Me llamo lucho, soy un gato mestizo que conoció a Víctor cuando andaba por las calles como yo buscándose la vida.

        Me alegró mucho cuando Víctor dejó las calles para estar con gente que lo supo apreciar, la verdad es que hay quien nos quiere, y se nos acercan de vez en cuando, (no se si para acallar sus conciencias) pero por la razón que sea decide no llevarnos. Solo decirte que muchos seguimos en las calles esperando una oportunidad, no solo para ser felices, sino para que los que confíen en nosotros sepan que bonita y distinta es la vida cuando estamos juntos.

        Gracias por dedicar tu tiempo a defender nuestra causa, las calles son duras en invierno y en verano, el hambre, la soledad, el desprecio, las enfermedades y la muerte son nuestro futuro. Pero preferimos estar en las calles que presos en centros de exterminio.

        Sabes que Bel, tengo la esperanza que las memorias de Víctor puedan cambiar los corazones a quienes las lean, convertir las dudas en certidumbre, y ponga amor por nosotros “los sin voz”.
        Te dejo porque ya se hace tarde y debo de buscar un lugar seguro,lucho.

        Estimada Bel, enhorabuena, estoy seguro que tu labor tendrá fruto, no es letra muerta, “tiene un mensaje”, que es justo lo que falta en los medios.

        Desde la madrastrapatria, lucho palma

        • Ana belen dijo:

          Que bonito comentario, Lucho. Y tienes razón, la vida es distinta, y maravillosa cuando la compartes con estos peluditos. Yo recogí a dos, y ya no podría vivir (feliz) sin ellos.

          • LUCHO PALMA dijo:

            Hola Ana Belén:

            De pequeño andaba por los tejados de mi ciudad, era un niño solitario, prefería buscar amigos entre los gatos que vivían por los techos de esa zona. Decían que podía estar loco o enfermo por querer tanto a los animales (eso ahora me suena por España)

            Luego de mayor por cosas de la vida, viví como un gato o perro callejero gran parte de mi juventud, mi madre me decía Silvestre, porque estaba asilvestrado según ella. Que me compararan con un animal me hacía sentir feliz porque me daba la sensación de libertad.

            Son días difíciles de explicar, tanto mi salida como mi vuelta a casa. De cualquier manera no perdí el contacto con mis amigo de la calle, perros, gatos, pelícanos, gallos, burros, hasta las ratas se me acercaban para estar acompañados tantas largas noches frente al mar de mi ciudad natal.

            De pronto comprendí que ellos no tenían voz ni voto, eran basura, parias de la vida, material de desecho como yo, y generó en mí una actitud anarquista, rebelde, caótica,…

            Ahora estoy aquí intentando ser un sin voz positivo, útil a una causa como la que tenemos entre manos. Viajar me ha supuesto siempre el dolor de dejar a mis amigos, los que viven en las calles como Víctor, no conozco más amistad que la que he recibido de los sin voz.

            Deseo algún día dejar de escribir desde la madrastrapatria, será cuando España deje de maltratar a sus hijos, a sus animales, a su entorno natural.

            Entiendo perfectamente tus sentimientos hacia tus dos peluditos amigos, tenemos quién nos quiera, de momento es suficiente.

            Estimada Ana Belén, gracias por tus palabras.

            Desde la madrastrapatria, lucho palma

  2. Azorero dijo:

    Un cuento muy hermoso. Gracias por compartirlo…

  3. Cristóbal dijo:

    Muchas gracias Bel,
    Es una preciosa historia alegre y triste a la vez, pues me trae recuerdos de mis amigos de 4 patas que se han ido. Muchas gracias.

  4. almudena dijo:

    No me deja descargarlo!! Alguien me lo puede enviar o lo puedo leer de otra forma?? Gracias!

  5. Ana belen dijo:

    Tu bonito relato me ha puesto un poquito triste al final, he ido corriendo a besar a mi Rinchi Garritas y a mi Libby Princesa, callejeros también, aunque aún jovencitos. Una historia muy bonita!

  6. gema dijo:

    que sntimiento tan agridulce, pero me ha gustado, merece la pena leerlo…

  7. Bel Carrasco dijo:

    Hola, soy Víctor el gato escritor y quiero daros las gracias por vuestros amables comentarios que me han emocionado mucho. También quiero deciros que todo lo que cuento pasó de verdad, bueno casi todo, porque inventé algunas cosas para hacer la historia más amena. Mis aventuras y desventuras fueron reales y siguen pasando cada día en las calles de ahí fuera para bien y para mal. Un beso gatuno a los que nos queréis e intentáis ayudarnos a sobrevivir. Víctor Miau

  8. Manuel ( Willy) dijo:

    Bonita historia y naturalmente final esperado, pero no por ello deseado, les deseo a todos los gatos callejeros un mundo y un final tan feliz como tuvo Victor, aunque para ello haya que reeducar a esta raza de humanos nuestra……..bueno todo se andara; en ello estamos.
    Gracias por tu historia

  9. zaira dijo:

    muy bonita la historia menos mal que victor tuvo sus ultimos dias feliz yo e recogido unos cuantos y si me hubiera tocado la loteria recogeria todos los adoro feliz navidad

  10. Giselle dijo:

    Lloré muchisimo leyendo esta hisotia y todavéa se me caen las lagrimas al dejar este comentario, porque todos los malditos dias veo animalitos en las calles, con hambre y frio, y me siento una basura por no poder ayudarlos, porque se todos los maltratos que sufren, se cuanto necesitan una familia que los cuide y se cuan grande es el amor que pueden dar estas criaturas.
    Véo cada día en las redes sociales gente que pide ayuda para estos animalitos, comparto muchas publicaciones pidiendo adopción para animalitos que buscan una oportunidad de ser y hacer feliz a otros.
    Recuerdo que pedian adopción para un gatito que tenía una enfermedad que lo hacia caminar un poco mal, pero no era contagioso ni nada y lo regresaron. ¿Qué tan superficial pueden ser? Un gatito hermoso, cariñoso, dulce y jugueton que solo tiene un problema y por eso juegan con su corazón y no le dan la oportunidad de vivir una buena vida.
    No puedo adoptarlo, lamentablemente, porque ya tengo dos gatos hermosos, pero daría lo que sea por su felicidad, porque la necesita, ¡LA MERECE!.
    La historia de Victor me recordo a mi Panchi, el gato con el cual me crié, 16 años vivió conmigo, una bolita blanca tan pura y llena de amor a la cual no dejo de extrañar y me es imposible dejar de llorar.
    Ahora a mis casi 20 años tengo dos lucesitas llenas de amor en mi vida, Silvestre de 3 añitos, que llego para ayudarme a seguir cuando Panchi partió, me alegro la vida verlo crecer a mi lado y ahora siendo un adulto ser mi mayor protector.
    Y esta el nene de la casa, Ivann de 1 añito, jugueton, energico, alegre y dulce. Que vagaba con su hermanito y al cual pudimos conseguirle un hogar también.
    Quisiera que cada animalito de las calles recibiera su oportunidad de vivir bien, que tengan el respeto que merecen y que las personas sean capaces de ver cuan grande es el amor que tienen para dar.

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