Jose Luís de Pablos: Carta por la Ciencia

LOS RECORTES DEL GOBIERNO EN CIENCIA EMPOBRECEN EL FUTURO DE NUESTRO PAÍS

Jose Luis de Pablos

 

Entrevistamos al Dr. en Físicas Jose Luís de Pablos, coordinador y uno de los fundadores de la plataforma “Carta por la Ciencia”. Actualmente es científico titular del Centro de Investigaciones Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

 

P: Dr. de Pablos, ¿qué objetivos persigue el colectivo “Carta por la Ciencia”?

R: Principalmente se busca evitar el retroceso al que se ve abocado la ciencia española debido a los recortes sufridos y sobre todo concienciar al gobierno y a la sociedad del papel fundamental que juega la investigación en el desarrollo de un país. Creemos que en España, con un 25% de paro,la salida no es bajar los salarios, sino mejorar la calidad de los trabajos, y para eso tenemos que ser competitivos. La única manera de ser competitivo en un país occidental es invertir en investigación y desarrollo para tener un valor añadido respecto a los países de tu entorno.

La situación de la Ciencia en España es grave, muy preocupante. Puede desarmar un sistema público de investigación que ha costado 30 años conseguir

P: ¿Quiénes lo integran?

R: Es un grupo abierto. El movimiento está muy enfocado en la ciencia pero a su vez persigue un interés social, por eso hemos querido desde el principio que, además de asociaciones científicas, estuvieran dentro sindicatos y empresarios. Reúne, entre otros, a la Confederación de Sociedades Científicas de España, la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, la plataforma Investigación Digna, a la Federación de Jóvenes Investigadores, el Foro de Empresas Innovadoras y a los dos sindicatos mayoritarios, CC.OO. y UGT.

P: ¿Cómo describiría la situación por la que pasa la ciencia en España?

R: Sin duda es una situación grave, muy preocupante, que puede desarmar un sistema público de investigación que ha costado 30 años conseguir. Las consecuencias de ello no sólo afectan a la comunidad científica, sino a la sociedad en general.

P: No todo el mundo es consciente de esa conexión entre inversión en ciencia y bienestar social, ¿podría explicar cómo puede afectar a la sociedad la falta de inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i)?

R: Por un lado, el bienestar de los ciudadanos aumenta con avances en temas relacionados con salud, energía, etc; y sin inversión en investigación, estos avances no son posibles. Por otro lado, cuando se deja de invertir en I+D+i se deja de generar conocimiento que, transferido a la industria, haga posible la innovación. La innovación es clave para conseguir que nuestra industria sea competitiva en el mercado internacional. Si esta innovación no se produce, no se ofrece nada nuevo que obligue a los demás a comprar. Al no ser competitivas, los ingresos de las empresas son mucho menores y, finalmente, la calidad de los trabajos, su estabilidad y los salarios tienen que disminuir.

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P: Por tanto, la ciencia debería jugar un papel importante en el modelo económico de un país, ¿no es así?

R: Efectivamente. Con la crisis se ha visto que España estaba basando su economía en sectores débiles. En los países con un crecimiento estable y que permanece en el tiempo, la ciencia y la tecnología juegan un papel principal en su modelo económico.

P: Sin embargo, siendo tan importante, en nuestro país ha sido precisamente el sector de Investigación y Desarrollo el que más recortes ha sufrido, con un recorte acumulado de casi un 40% en los últimos años….

R: Sí, esta estrategia del gobierno es justo la opuesta a la que se hace en los países más desarrollados que, precisamente en época de crisis, es cuando más invierten en investigación y desarrollo para superarla,como ocurre en Alemania o EEUU. En España la gestión de los fondos destinados a la ciencia es pésima y, cuando falta dinero, es de lo primero que se recorta.

P: ¿Cómo han afectado los recortes a la comunidad científica?

R: Se ha producido una paralización de proyectos por falta de financiación y sobre todo una gran pérdida de “capital humano”. También se ha generado una desconfianza entre los científicos, que no saben cuándo tienen que pedir dinero ni cuándo lo van a recibir si se lo conceden, ya que las fechas de las convocatorias para estas peticiones no se han respetado y se han aplazado cuando no anulado. En ciencia no se puede improvisar sobre la marcha, la planificación a largo plazo de un proyecto es esencial.

P: ¿Cómo se produce esa pérdida de recursos humanos?

R: Además de la pérdida de puestos de trabajo directos, por falta de financiación de los proyectos, sucede que, con la ley actual, tan sólo se puede reponer 1 de cada 10 investigadores que se jubilan y ni siquiera están saliendo las plazas necesarias para ello. Por el contrario, para cubrir las necesidades reales del sector, sería necesario cubrir todos esos puestos. En el CSIC, por ejemplo, el personal disminuye en 1.200 personas por año y la edad media de los investigadores que quedan está por encima de los 55 años, y otro tanto ocurre en universidades y otros centros de investigación. Hay menos trabajadores ahora que los que había antes de la crisis.

P: A esto además hay que añadirle la tan nombrada “fuga de cerebros”…

R: Por supuesto. Tras formar a un investigador en España, con un coste de unos 350.000 euros de dinero público, se marchan al extranjero y no pueden volver a desarrollar su trabajo ni explotar su talento en nuestro país por la falta de oportunidades. También se está produciendo una “fuga” entre investigadores senior que están dirigiendo sus propias líneas de investigación. Muchos científicos, con edades en torno a los 40 años, regresaron a España con unas promesas determinadas del gobierno de obtener un puesto de trabajo, y al final se han tenido que volver al país a donde emigraron en primer lugar.

P: Esta situación provocó que en julio de 2013 ocurriera la mayor manifestación de investigadores de la historia de España, impulsada por el colectivo “Carta por la Ciencia”, en la que, además de protestar contra los recortes, se proponían una serie de medidas para evitar el colapso del sistema científico español, ¿cuáles son esas medidas?

R: Consideramos que son cuatro las medidas urgentes que deben aplicarse: la recuperación de los niveles de financiación pública existentes en 2009, la reposición de cada científico que se jubile, la normalización de las convocatorias para que pueda darse una buena planificación científica y, por último, la creación de la “Agencia Estatal de Investigación” (prevista en la ley desde 2011) que gestione los fondos destinados a la ciencia.

P: ¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno y del resto de los partidos a estas demandas?

R: El pasado 19 de diciembre se consiguió un hecho sin precedentes: la firma por parte de todos los grupos parlamentarios (con excepción del Partido Popular y UPN) de un acuerdo histórico por la Investigación, el Desarrollo y la Innovación, en el que partidos con muy diferentes ideologías se comprometen a apoyar políticamente estas cuatro medidas. El gobierno parece aceptar la creación de la agencia estatal y la normalización de las convocatorias, pero no se ha conseguido un compromiso en los otros dos puntos, que son fundamentales.

PACMA con la ciencia

P: Ha habido varias peticiones por parte de los portavoces de “Carta por la Ciencia” a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santa María solicitando una reunión con ella que han sido rechazados, ¿ha habido algún avance en este sentido?

R: No, a pesar de haber pedido esa entrevista de forma reiterada, aún no se ha conseguido. El gobierno no parece dar la prioridad necesaria a este tema. Los políticos siempre tienen buenas palabras con respecto a la investigación, pero es necesario que se comprometan. Seguimos buscando ese acercamiento con el gobierno, porque la ciencia no puede estar a merced de vaivenes políticos. Los proyectos científicos hay que hacerlos a 10-15 años vista y de esta forma se consiguen los éxitos. Como ya he dicho antes, en ciencia no se puede improvisar.

P: ¿Cómo se ve por parte de los científicos extranjeros el que la inversión en ciencia no sea una apuesta estratégica del gobierno español y se esté llegando a esta situación?

R: Se percibe como algo dramático. La apuesta por la ciencia que comenzó en los años 80 se hallaba consolidada y ahora sufre un retroceso tremendo, poniéndose a los niveles del año 2.000. Hemos recibido muchas muestras de apoyo entre la comunidad científica extranjera, incluyendo 6 premios Nobel, entre ellos especialmente Sheldon L. Glashow, que nos dijo que por supuesto contáramos con él y que nos sirviésemos de su nombre, si era necesario.

P: Y ya para terminar, Dr. de Pablos, ¿cree que el conocimiento es indispensable para avanzar hacia una sociedad más ética?

R: Yo creo que sí. Cuanto más conocimiento y educación tienen los individuos de una sociedad, más conceptos éticos pueden comprender, y por tanto, más compromisos se les pueden exigir en ese sentido.

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