Madre hay más que una

Madre no hay más que unaCompromiso, amor, generosidad, sacrificio. Estas son algunas de las palabras que aparecen en la campaña de una conocida marca de la industria láctea. Se trata de promover el cambio de la definición que el diccionario recoge de la palabra “madre” con el fin de que refleje el intenso vínculo que une a estas con sus hijos. Parece ser que la definición actual (mujer o hembra que pare un hijo de su misma especie) es insuficiente; de ahí que propongan encontrar un término que ponga de manifiesto la profunda unión que se establece entre toda madre y su hijo.

Resulta paradójico que esta campaña la lleve a cabo una industria que es responsable de una de las prácticas más crueles que se ejercen contra unas madres

En el caso de los mamíferos, (de todos los mamíferos), una hormona llamada oxitocina es la responsable de este vínculo. Elefantes cuidando de sus hijos durante largos años, gacelas ofreciéndose como cebo para alejar a los depredadores de sus crías… Por eso resulta paradójico que la campaña se lleve a cabo por un tipo de industria que es responsable de una de las prácticas más crueles que se ejercen contra unas madres.

Es fácil imaginar que las vacas no dan leche siempre; para que su cuerpo la genere deben parir a una cría y para ello, son continuamente inseminadas. Precisamente será su capacidad para ser madres lo que las condenará a una vida de explotación. Su cría será apartada para que no se beba la leche. Si es macho será enviado al matadero de forma inmediata. Las hembras serán aisladas y alimentadas con lactoreemplazantes hasta que crezcan y ocupen el lugar de las vacas productoras.

La cruel industria lecheraLas vacas gimen y se lamentan cuando les arrebatan a sus crías recién nacidas a las que en muchas ocasiones no tienen tiempo ni de limpiar la placenta. Tendemos a pensar que consumir leche es menos cruel que comer carne, pero la realidad es otra. Las vacas utilizadas para la producción intensiva pasan una gran parte del día en pequeños cubículos de cemento en los que apenas pueden darse la vuelta.

Son inseminadas una vez al año durante cuatro años. Cuando ya no les sirven más, son enviadas al matadero y reemplazadas por las terneras que hayan alcanzado los dos años de edad.

Los gemidos de los terneros y de sus madres al ser sometidos a una violenta separación antinatura, la luz artificial, el ruido de las máquinas, convierten estas granjas en un verdadero infierno para unos animales a los que la naturaleza dicta recibir la luz del sol, pasear al aire libre y por supuesto , amamantar a sus crías. Otro error común es creer que en la llamada ganadería ecológica los animales no sufren ningún daño. Tal vez pasan más tiempo al aire libre que las de las que están en granjas de producción intensiva, pero eso no las libra de ser inseminadas, separadas de sus crías y enviadas al matadero cuando dejan de ser rentables.

La explotación de las vacasDe nuevo el cinismo humano se otorga la exclusividad de algo que se encuentra en otras muchas especies: el profundo vínculo entre madres e hijos. No podemos seguir alimentándonos del tormento de aquellos que son iguales a nosotros. Esa leche no nos pertenece, pertenece a un ternero que ya no está.

Así que no nos vendan vida, amor y ternura donde sólo hay desolación, dolor, sufrimiento y muerte.

Alicia Roa Alicia Roa

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6 respuestas a Madre hay más que una

  1. Cristina Escribano dijo:

    Se puede decir más alto, pero no más claro, me ha encantado el artículo Leticia Roa. Gracias por estar de parte de los que no tienen voz, un abrazo!!

  2. Raquel dijo:

    Estupendo artículo. La realidad. Qué cinismo la industria láctea, queriendo explicar qué es una madre… cuando ellos viven a costa de arrebatar a las madres las crías que les han obligado a tener, para quedarse con su leche. Qué vergüenza. Por eso hace años que soy vegana. Y lamento mucho no haberlo sido desde que tenía uso de razón. Es indefendible lo que se le hace a las vacas.

  3. Francisco Gonzalez Benito dijo:

    Excelente y necesario un artículo como este, Alicia, enhorabuena.

    La población se pasa la vida escuchando mentiras, que de tantas veces como son repetidas, acaban tomadas como verdades incuestionables, por ejemplo: “la leche es un alimento de 1ª necesidad” o “la leche es un producto básico en la cesta de la compra” o “hace falta la leche para obtener calcio”; sin entrar aquí en la aberración de que adultos de la especie humana roben y coman el alimento de los terneros, como si aquellos fueran bebés de vaca, para recibir como “premio” una serie de enfermedades, alergias, intolerancias y muertes prematuras, que además sobrecargan y arruinan el sistema sanitario y despilfarran nuestro dinero, con una serie de problemas innecesarios como los siguientes: migraña, estreñimiento, cáncer, cataratas, fatiga crónica, sangrado gastrointestinal, artritis reumatoide y osteoartritis, cáncer, cataratas, fatiga crónica, artritis reumatóide y osteoartritis, asma, autismo, colitis ulcerosa, colon irritable, diabetes mellitus tipo I, dolores abdominales, enfermedad de Crohn, enfermedades coronarias, esclerosis múltiple, fistulas y fisuras anales, incontinencia urinaria, linfomas, síndrome de mala absorción, trastornos de sueño, úlceras pépticas, etc.

    Resulta desoladora la incapacidad que muestra la gente para resistir a la mentira y para impedir que sea la esencia de nuestra sociedad ¿Cuántas veces nos habrán contado lo contrario de los hechos reales?

    Cuando desde los poderes fácticos te digan una cosa con impostada seriedad y machacona insistencia (sea sobre género, sexo, religión, etc.), sospecha una gran estafa y atrévete a pensar por ti mismo; como hizo Nietzsche frente a una de las mentiras centrales y principales en nuestra civilización (“Dios creó al hombre a su imagen y semejanza”), al responder que fue justo al revés.

    Os dejo aquí abajo un poema de León Felipe:

    Yo no sé muchas cosas,
    es verdad,
    digo tan sólo lo que he visto,
    y he visto
    que la cuna del hombre la mecen con cuentos
    que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos
    que el llanto del hombre lo taponan con cuentos
    que los huesos del hombre los entierran con cuentos
    y que el miedo del hombre
    ha inventado todos los cuentos.
    Yo sé pocas cosas,
    es verdad,
    pero me han dormido con todos los cuentos
    y sé todos los cuentos.

  4. zuriñe dijo:

    Alternativas a la leche de vaca ? Que otra leche podemos tomar que tenga propiedades parecidas?
    Me gustaría hacerme vegana, pero lo tengo difícil.
    Tengo tres hijos y un marido que no quiere.
    Comprar tipos diferentes de comida? Es imposible…
    Me podéis ayudar?

    • Carlos dijo:

      Hay en el mercado diferentes tipos de bebidas vegetales, de almendra, de soja, de nueces, de avena o de arroz, también tienes la opción de pasarte a las infusiones, té, manzanilla, achicoria y un largo etcétera.

  5. Horten dijo:

    La leche de soja es una excelente alternativa Zuriñe.

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