El precio de una vida

perro abandonado

¿Cómo se valora una vida? Su valor es incalculable porque cuando se extingue es para siempre, y si se la arrebatamos a alguien, sea por acción o por omisión, no podemos restituirla ni con todo el oro del mundo.

Sin embargo el precio de las cosas no siempre es equivalente a su valor, sobre todo cuando no son cosas, sino seres vivos. De otro modo el Juzgado de Instrucción nº 4 de Requena  no hubiera  cifrado en treinta euros el precio de una vida. Noventa euros es la pena que ha impuesto a un ciudadano que abandonó a sus tres perros en un inmueble de Godelleta (Valencia). Uno de ellos murió y los otros dos fueron rescatados por la Policía Local en muy mal estado. Los hechos sucedieron en septiembre del 2014 y el juicio donde se ha impuesto una pena tan irrisoria, la mínima contemplada en el artículo 337 bis del Código Penal,  se celebró el pasado noviembre.

¿Por qué los animales no merecen la misma consideración que las personas? ¿Es porque no hablan?, ¿porque no protestan?

El acusado reconoció los hechos y adujo como excusa que tenía un familiar enfermo. Aunque es comprensible que su prioridad en ese momento fuera cuidar de ese familiar, tendría que haber llamado a un amigo o un vecino o una protectora y pedirle que se ocupara de los perros hasta que él estuviera disponible. ¿Qué hubiera pasado si reconociera que ha abandonado, por esta misma y justificada (en el caso de que sea cierta) causa, a tres personas que estaban a su cargo, incapaces de valerse por sí mismas, encerrándolas en un piso y dejándolas sin cuidados ni alimentos, sin tomar ninguna medida para evitarles esa muerte atroz y las abandonara, no durante un día ni dos, sino hasta que las decomisara la Policía, cuando ya fuera demasiado tarde para salvarlas a todas?

¿Cuál hubiera sido la condena en el caso de que las víctimas fueran humanas? ¿Por qué los animales no merecen la misma consideración que las personas? ¿Es porque no hablan?, ¿porque no protestan?, ¿porque no votan? No puede ser por estas causas, ya que los niños y las personas con demencia o incapacidad psicológica tampoco pueden hacer alguna o ninguna de estas cosas.

El motivo es que no son de nuestra especie y a pesar de que, en lo fundamental son como nosotros, pues su sistema neurológico les capacita para amar, para ser felices y también para sufrir, no sólo por tormentos físicos como el hambre, la sed o los golpes, sino también psíquicos, como el abandono, continuamos pensando que se puede abusar de ellos sin recibir penalización mínimamente proporcional al daño que se les causa. Y estas sentencias tan benévolas no hacen más que reafirmarnos en esa creencia y fomentar el antropocentrismo de la sociedad, patente en frases como: “Me trató como a un perro”, “me dejaron solo como a un perro”, presuponiendo que lo que es inadmisible para uno mismo, como miembro de la especie humana, está totalmente justificado si la víctima es un animal de otra especie.

Perro abandonado y muerto en la protectora

Perro abandonado en Albuixec (Valencia) y muerto en la protectora

A pesar de que en estos momentos parece que las autoridades están comenzando a considerar el maltrato animal como lo que es: un problema social que se ha de solucionar desde la esfera del poder, y aunque se están dando pasos en este sentido y se han producido algunas sentencias ejemplarizantes que llenan de esperanza a los animalistas,  está claro que son hechos aislados y que todavía queda mucho por hacer. Es evidente que algo falla: el código penal en sí o la interpretación o aplicación del mismo,  y seguramente las dos cosas. Una pena tan ridícula para un delito tan grave es un insulto. Y me estremece pensar que esta persona pueda tener otros perros, comprados o adoptados, a no ser que se le haya inhabilitado para ello, lo cual  espero que hayan tenido la precaución y la decencia de tener en cuenta.

Desgraciadamente abundan los casos como el perro de la foto anterior: fue encadenado a un árbol durante varios días en un campo de Albuixec (Valencia), sin agua ni comida a su alcance. El perro, por supuesto sin chip, aterrorizado y llagado por el roce de la cadena, fue rescatado por la Policía Local. Después llegó a mi protectora y allí murió.

Leonardo Da Vinci decía: “Llegará el momento en que el hombre verá el asesinato de los animales como ahora ve el asesinato de los hombres”, mas es palmario que ese momento todavía no ha llegado. La vida no tiene precio porque es imposible comprarla, pero en esta ocasión se ha pagado muy barata… demasiado barata.

Elena Negueroles Elena Negueroles

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11 respuestas a El precio de una vida

  1. Eva dijo:

    No comprendo cómo pueden abandonar a los animales a su suerte así tal cual y encerrados. Mi cabeza no me da para comprenderlo, me es imposible. “Persona” sin humanidad, ni piedad, ni corazón. ¿No pensó en el calvario de esos animales? Comparto y saludos!

  2. Maria Jesús Martínez Vicente dijo:

    Cuánto dolor despierta el sufrimiento de los animales. Y èso es por su desprotección, por su invisibilidad.
    Quisiera tener el valor que tenéis los que trabajáis en protectoras, desgraciadamente no lo tengo para ver ese sufrimiento. Por éso os admiro tanto

  3. Felisa de la Puerta Sainz dijo:

    Hola,esto no se si lejos todabia de solucionarse,cada vez se aleja mas,el humano cada vez es mas cruel y interesado,habiendo perdido por completo,el amor ,la empatía y el respeto a el mismos como no va a ser cruel con seres que no se puedan expresar cada día me apena mas pertenecer a esa especie hablan te os doy las gracias por todo lo que hacéis

  4. Soledad Martínez dijo:

    Se me encoge el corazón ante tanta crueldad con los animales. Es algo que no puede entenderse. Pueden gustar o no los animales, pero que a quien no les guste no significa que disfruten haciendoles sufrir. Es indignante que los maltratadores de estos pobres seres indefensos no tengan un castigo ejemplar. Deben tenerlo, aquí y en la eternidad.
    Lean el poema de Manuel Benítez Carrasco, “El perro cojo” y “En el cielo de los perros”

  5. Alicia dijo:

    Qué reflexiones tan ciertas.!
    Y lo peor de todo es que , todo eso que tu expresas de una forma clara y sin fisuras, es inposible de hacérselo entender a quienes creen que la tierra es nuestra, que somos superiores y que podemos masacrar a quien nos de la gana porque nos da la gana.
    Gracias Elena.

  6. Julia dijo:

    Elena Negueroles,que gusto da saber que estas siempre ahi defendiendo a los animales,con un arma tan bien dominada por ti como es la palabra y es que cuando te leo me llegas al alma!!

  7. Raquel Cadierno dijo:

    Este texto me encanta por un lado, porque habla igual que hablaría yo… pero me entristece enormemente, pues me hace sentir impotente en la sociedad en la que vivimos. La gente ve normal dejar encadenado a un perro todo el día, tenerle encerrado en algún pajar durante días y noches, esperando el día de caza, o cruzarle cuando quiere tener cachorros… Yo precisamente tengo una perra adoptada. Los cazadores mataron a sus padres y a sus hermanos. Ella debió esconderse y no la vieron. La encontré sóla, a la sombre de un árbol. Es la criatura más noble, agradecida y amorosa que pueda haber. Cada día que pasa me siento más cercana a los animales como ella (porque las personas somos también animales, aunque parece que lo hayamos olvidado), y me alejo del ser humano. No entiendo este mundo cruel, donde torear es la fiesta nacional, donde en los pueblos, para pasárselo bien, hacen toros de fuego, o torean vaquillas. No entiendo esta forma de vivir, comiendo animales explotados en granjas industriales.

    Hay mucha gente buena, que valora la vida de verdad, y la respeta, y ayuda en refugios, o colabora económicamente, o se hace vegana o vegetariana… pero el resto, entre los malos, los ignorantes, y los conformistas… pues así nos va. Muy triste.

  8. Pilar dijo:

    Maravilloso. Gracias.

  9. M.Antònia Grau i Abadal dijo:

    LLuitem tots fort per un canvi radical de les lleis….Defensem els àngels!!

  10. Tomás dijo:

    La interpretación siempre es evidente falla la aplicación el no ver que esos actos generan perjuicio grabé a toda la sociedad hay que hacer entender al humano que hacer el mal conlleva un castigo nada agradable para remediar en parte que se den aumento de tales actos

  11. Dora Garzón Mejía dijo:

    Si los animales razonaran serían más inteligentes y sensibles que los pobres humanos ignorantes. La vida no tiene precio venga de donde venga, es una vida y ya.

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