Dia Universal del Niño

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Los Derechos del Niño pasaron de ser una declaración de intenciones con la Declaración de los Derechos el Niño de 1959, a tener carácter legalmente vinculante con la Convención sobre los Derechos del Niño del 20 de Noviembre de 1989, cuyo cumplimiento es obligatorio para todos los países que la han firmado.

En realidad, ni siquiera deberíamos plantearnos Declaraciones de Derechos, ni Convenciones para algo tan obvio como que la vulnerabilidad de un niño necesita toda nuestra protección y cuidados. Un niño está siempre en manos de los adultos y todo aquello que viva, sufra o disfrute es responsabilidad nuestra en su totalidad.

De nosotros depende el proporcionarle las herramientas necesarias para gestionar todo aquello que le dicte su libre albedrío

Padres, familia, educadores, médicos, juristas, políticos… todos y cada uno de nosotros somos el reflejo de lo que un niño muestra. Su personalidad intervendrá en el desarrollo de su ciclo vital, claro, pero de nosotros depende el proporcionarle las herramientas necesarias para gestionar todo aquello que le dicte su libre albedrío; su educación y sus primeras experiencias influirán en la mayoría de sus decisiones futuras.

A un niño no le deberían caer bombas del cielo, ni sufrir abusos, ni pasar hambre, ni ninguna otra calamidad, ni tan siquiera debería enfermar de nada más allá que de un resfriado común. ¿Utópico? Sí, pero hay mucha gente que trabaja a diario para alcanzar un deseo que es universal: Proteger la infancia.

Ante cualquier tipo de agresión a un niño deberíamos convertirnos en ese héroe con el que alguna vez nos hemos identificado, alzar nuestro brazo y cruzar los cielos en post de la salvación de todos ellos, estén donde estén, y sea cual sea la circunstancia del peligro que les aceche.

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La humanidad evoluciona, y con ella costumbres, tradiciones, formas de vida, comportamiento… La historia nos muestra todo aquello que debía cambiar y así ha sido: la indecencia de la explotación infantil, la poca valía que se la ha dado en algunas épocas y civilizaciones a la vida de un niño, a su bienestar general. Sin embargo, a nuestra mente acuden esas imágenes que, hoy día, aún siguen mostrándonos que esa Convención, esos Derechos del Niño son tan necesarios hoy como antaño; que aún hay niños que trabajan de forma abusiva, que mendigan, víctimas de la prostitución, de abusos sexuales, de guerras y hambrunas… Seguimos siendo testigos de cómo nuestras decisiones afectan directamente a su presente y a su futuro.

¿Pero realmente pensamos en ello o dejamos que las cosas transcurran en el tiempo?

¿Y qué sucede con nuestro día a día?, ¿Está todo contemplado? ¿Qué sucede con la manipulación? ¿Qué sucede cuando nuestras aficiones, frustraciones, gustos o deseos acaban siendo inculcados a un niño que aún no tiene libertad de elección y es fácilmente influenciable?

ninos-matanza-del-cerdo-1Igual que no se debe enseñar a un niño a robar, a insultar, a tener un comportamiento abusivo o agresivo con el resto de sus congéneres, tampoco se le debería enseñar que la violencia tiene matices, que podemos decidir sobre la vida y la muerte: El maltrato es maltrato siempre. Torturar es torturar. Matar es matar. También hacia los animales, seres inocentes, vulnerables y cuyas vidas también están en nuestras manos ¿os suena?

El cambio está cerca.

Un despertar a la vida se cuece en el caldero de la providencia, y esto excita a los que luchan por alcanzar el necesario fin del maltrato animal, pero también alerta a los que se mantienen en la inmovilidad de confundir cultura con tortura.

la violencia en cualquiera de sus formas y dirigida contra cualquier especie solo representa lo peor del ser humano

Ante el inmovilismo y la cerrazón de algunos, aparecen las voces que reclaman el fin de la violencia que hasta hoy sufren, sufrimos los animales, porque la violencia en cualquiera de sus formas y dirigida contra cualquier especie solo representa lo peor del ser humano, la parte sucia a eliminar.

Mostrar a un niño el dolor y la muerte como cultura o tradición, o que divertirse pasa por asistir a un espectáculo violento, de sangre y bramidos de angustia, es cuando menos una agresión a su infancia. Un espectáculo cruel que muestra esa violencia de la que el ser humano debe ya desprenderse.

kathy-fincher-cute-kids-images-021-1Un niño tiene derecho a vivir rodeado de amor, de juegos, libros y sabiduría que le muestre cómo fue el mundo, cómo es ahora y todo lo que queda por hacer. Un niño debe aprender cómo se nace, cómo crece una planta; explicarle por qué la vida de una abeja es tan importante para nuestra supervivencia; o cómo influyen en nuestro organismo los ciclos de la luna… Leer El Principito o los grandes logros de la humanidad… ¡¡yo qué sé!! Hay tanto que explicarle que no puedo entender por qué quieren rodearlo de muerte, de sufrimiento, de sangre expulsada desde el dolor más profundo de un inocente. ¿Cómo podemos luchar por nuestra vida cuando estamos despreciando la de otro ser que también quiere seguir respirando, amando…? ¿Esa es la enseñanza?

No somos los antitaurinos, los animalistas, en general, los que matamos, ni torturamos, ni creamos fiestas en las que el divertimento principal es infligir sufrimiento a un animal, quemarle, extraer sus vísceras o burlarse de su dolor, como tampoco se lanzan vírgenes a un volcán para obtener el favor de los dioses, ni se arranca un corazón humano en un ritual religioso para asegurarnos una buena cosecha ni, por supuesto, llevamos a nuestros hijos de la mano para asistir a contemplarlo. La propia ONU pide expresamente prohibir el acceso de menores a esos festejos por la “violencia física y mental” que implican. Una petición que apoya El Comité de los Derechos del Niño que insta a varios países como Portugal, México, Colombia, Francia y Perú (llegará a España), a modificar sus legislaciones para que los menores no participen ni asistan a corridas de toros y demás espectáculos taurinos.

¡Evolución!

Hemos creado un infierno en la tierra para los animales a los que exterminamos sin piedad. Pensar que entre los de mi especie hay quienes disfrutan disparando a un leopardo, a un conejo o a un pájaro que vive libre para alimentar su propio ego, es una aberración.2-nin_os-asombrados-con-el-atrastre-del-toro1-1

 

Pero hay algo peor: “La indefensión de un menor ante la violencia de los adultos que corrompen sus mentes para anular su empatía”, sabias palabras, mi querida Ana Belén. No pueden describir mejor lo que aquellos que nos acusan de violentos ofrecen a sus hijos, al futuro de la humanidad, a nuestros niños.

Como opinión personal, se nos debería caer la cara de vergüenza por consentir que un solo niño sufra en cualquier parte del planeta. Pero también que lo haga cualquier otro ser inocente por nuestra prepotencia.

¿Nadie va a ponerse la capa por salvarlos?

¿De verdad?

Pilar Gómez CoronaPilar Gómez Corona
Escritora

 

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3 respuestas a Dia Universal del Niño

  1. Alicia dijo:

    Simplemente maravilloso. Gracias por describirlo a la perfección.

  2. Criz Lazz Cortz dijo:

    Bueníssimo … CPT !!!! 🙂

  3. Raquel dijo:

    Gracias, PACMA. Muchas gracias.

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