La naturaleza es sabia

Vencejo

Nuestro vencejo tras su mejoría

En la historia de este adulto de vencejo pálido tuvieron cabida todas las emociones, desde la mayor de las alegrías hasta el peor de los dos dramas. Una mezcla de sentimientos que comenzó con la tragedia de un ala accidentada y la libertad de un acróbata del aire coartada. Nos llegó con su ala derecha caída y una herida en la articulación que estuvimos tratando durante 2 semanas. 

Pero el milagro no sucedió. Ante nuestros ojos el vencejo cayó directamente al suelo…  Y a nosotros nos cayó el cielo encima

Fueron 14 días de nervios. ¿Volverá a volar correctamente? ¿Le quedarán secuelas? Un ala es una extremidad muy delicada, es como una máquina muy precisa en la que un mínimo cambio condiciona todo su funcionamiento. Cómo no íbamos a estar nerviosos. Nuestro vencejo sufrió un cambio de carácter extraordinario. A pesar de ser adulto, no había que abrirle el pico para alimentarlo, el solo devoraba los grillos en cantidades desmesuradas. ¡Estaba claro que se iba sintiendo mejor! Tenía una vitalidad tremenda, y a pesar de ello un accidente lo había recluido a una caja. Lo más triste de todo era pensar en lo que pasaría si tras su mejoría no conseguía volar.

Las alas son importantes para todas las aves, eso es algo que todos llegamos a entender, pero si un águila o una garza pierden la capacidad de vuelo, siempre podrán ser acogidas en un centro de recuperación y continuar su vida en cautividad. Otras especies como el vencejo no pueden mantenerse como especies irrecuperables, simplemente porque este ave no es nada en la tierra, en el suelo; apenas puede más que arrastrarse. Su lugar está en el aire, volando como pasan toda su vida. Su instinto es tan fuerte que tenerlo en cautividad de por vida es imposible, sería  condenarlo a una miserable existencia que acabaría con él poco a poco. Es por eso que los centros de recuperación recurren a la eutanasia ante casos de vencejos irrecuperables.

Vencejo caja

Nuestro vencejo en su caja

Llegó el día de la suelta. Nuestros peores pensamientos se mezclaron con la ilusión de un final feliz y con la necesidad de creer en los milagros. Pero el milagro no sucedió. Ante nuestros ojos el vencejo cayó directamente al suelo…  Y a nosotros nos cayó el cielo encima. ¿Y ahora qué? ¿Dormirlo? ¿Mantenerlo para siempre en esa cajita? La herida le había ocasionado también un desgarro muscular y ya no tenía fuerza para tirar del ala. ¿Cómo podíamos mirar esos ojos y decirle que su aventura acababa ahí? Evidentemente no podíamos. Y con sus garras aprentando en nuestra mano sabíamos que podía sacar fuerza de sobra. Solo necesitaba más ayuda.

Y así comenzó su semana de rehabilitación. En el jardín de una parcela lo poníamos a poca distancia del suelo para que se lanzara y se ejercitara. Una y otra vez. Una y otra vez. Los primeros días caía a peso muerto, pero después comenzó a planear y desplazarse unos metros. Avanzando cada día un poquito más, acabó volando a ras del suelo de un lado a otro del jardín, cada vez un poco más alto, cada vez un poco más alto… Hasta que la parcela se le quedó pequeña y alcanzó la altura necesaria para salir de ella. Y entonces se elevó arriba, voló y voló hasta que solo fue un punto minúsculo en el cielo. No nos dijo adiós, no nos hizo falta, porque saber que hay un pequeño milagro volando ahora en el cielo es la mayor de las recompensas.

Y es que podríamos decir que fue un milagro, pero fue el instinto y las ganas de vivir lo que lo salvaron. La naturaleza es sorprendente, luchadora, incansable y sabia. Pocas veces da por perdida una batalla, y si además la ayudamos, puede lograr cosas maravillosas.

Asociación Ecourbe

Asociación Ecourbe

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9 respuestas a La naturaleza es sabia

  1. Pablo dijo:

    Precioso, nunca hay que darse por vencidos!!

  2. Ecourbe dijo:

    Con esfuerzo y dedicación se pueden ayudar a muchos animales cuyas vidas IMPORTAN.
    “La naturaleza es sorprendente, luchadora, incansable y sabia. Pocas veces da por perdida una batalla, y si además la ayudamos, puede lograr cosas maravillosas.”

  3. angela dijo:

    En mi casa (un tercer piso) se coló un vencejo hace un par de años. Lo bueno es que nos dimos cuenta a los 2 ó 3 días. Había aterrizado encima de la mesa. Mi gato ni se enteró.

  4. Martin Quixada dijo:

    Que historia tan interesante. Un joven malagueño encontró un vencejo caido. Tenía una lesion medular que le impedía volar. Se enteró de que en Frankfurt hay un centro de vencejos, un hospital de estos pajaros, donde los acogen todo el año. Buscó el modo de que un viajero se lo llevara (oculto) en un avión. El vencejo no tenía posibilidad de volar la lesion era medular, no recuperable, pero no obstante quedó sometido a sesiones de ensayo de vuelo. A los tres meses un dia, en vez de caer al suelo salió avanzando volando más y al dia siguiente más, estaba recuperando la funcion de volar. Hasta que ya volaba. En Fuerteventura en enero pasado lo soltaron y voló hacia Africa el solo. Los milagros existen en el mundo de los vencejos.

  5. Raquel dijo:

    Ese vendejo lo encontraron en Masnou????

  6. La idea de la naturaleza es una idea que usa el antropocentrismo para separar a los seres humanos del resto de cosas, para de esta manera instrumentalizarlas. La realidad es que todo es naturaleza y todo es natural. La conciencia es un fenómeno natural que emerge de la materia (de una red neuronal, de un cerebro). La conciencia construye cosas naturales llamadas artificios. Lo “no natural” no existe. Teniendo esto en cuenta uno puede darse cuenta de lo absurdas que son algunas ideas y afirmaciones a las que estamos tan habituados.

  7. M.Antònia Grau i Abadal dijo:

    Sols us puc dir gràcies, gràcies, gràcies!! L’amor i la PACIÈNCIA i la fe fan MIRACLES!!

  8. Gabriel dijo:

    Magnífica historia. Me ha hecho resoplar de emoción. Gracias, Ecourbe.

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