Empezó la rabia

Viñeta de Excálibur y niño africano

Muerto el perro…

Más de 3.300 personas han muerto a causa del virus del ébola en los últimos meses. Mujeres, hombres, niñas, niños. Familias enteras devastadas por la enfermedad. Más de 7.000 personas están infectadas o permanecen en observación ante el temor de un posible contagio. Mujeres, hombres, niños y niñas que están sufriendo en este mismo momento, temiendo por sus vidas cada minuto. 

De pronto, la prensa, las redes sociales, la calle se inundan de reacciones a la condena y posterior asesinato de un perro. Qué frivolidad. Qué despropósito. O tal vez no

Cientos de personas deciden arriesgar su vida por ayudar a esas miles de personas inocentes. Un drama con el que nos levantamos cada mañana y que se recrudece diariamente. Son muchas personas. Mucho sufrimiento. Y, de pronto, la prensa, las redes sociales, la calle se inundan de reacciones a la condena y posterior asesinato de un perro. Sí, un perro. Qué frivolidad. Qué despropósito. Qué sinrazón. O tal vez no.

El asesinato de Excálibur –porque, sí, ha sido asesinato y no un caso de eutanasia, como eufemísticamente lo han llamado– representa mucho más que el haber puesto fin a la vida de un animal. Es, ante todo, una muestra de retraso moral y un ataque a los principios éticos más básicos. Un acto cruel que nos empobrece moralmente. Así de simple y así de triste.

Kant, el gran representante del pensamiento ilustrado, situó a la razón y a la dignidad humanas en el centro de la teoría moralidad. Todos los seres humanos –y sólo nosotros– tenemos conciencia moral y poseemos una dignidad inviolable. Sólo nosotros, humanos, somos fines absolutos. Nunca medios. Como sí lo son, claro, los otros animales. Nosotros somos los que contamos, reyes supremos del universo, los únicos que merecemos respeto. Lo demás, todo y todos, no son más que nuestros instrumentos. Qué grandeza.

Pero no vivimos en ese siglo XVIII. Por suerte. Estamos en el siglo XXI. Evolucionamos. La ciencia y la tecnología avanzan, el pensamiento cambia y la ética progresa. De hecho, ya Bentham, contemporáneo de Kant, planteó que lo que le otorga a un ser el derecho a la consideración moral no es la razón, sino su capacidad de sufrimiento. Esa capacidad para sufrir es lo que importa desde el punto de vista ético. Es la línea infranqueable. Porque no es una capacidad cualquiera ni tampoco está escogida sin fundamento. Evitar el dolor es un interés básico de todo ser sensible y la condición para todos los demás intereses. Y somos muchos, desde entonces, quienes hemos aceptado que así es. Porque, efectivamente, el sufrimiento es moralmente relevante. Pero no sólo el nuestro. Porque nadie puede poner en duda que no somos los únicos seres capaces de sufrir. Muchos otros animales –personas no humanas, como dice el filósofo Peter Singer– también lo hacen y ese hecho los convierte en pacientes morales. Y nos exige a nosotros, agentes, que los tengamos en cuenta.

Hace ya mucho tiempo, pues, que la reflexión ética amplió el círculo de los que forman la comunidad moral, con argumentos contundentes y razonamientos sólidos, más allá del ser humano. Pero con ello no se nos deja de lado ni se nos resta importancia. Que nadie tema. Preocuparse por el perro asesinado no significa dejar de hacerlo por las personas afectadas por el virus. Es preocuparse, además, por el sufrimiento de un animal. Y eso no es una frivolidad. Es una cuestión de riqueza moral.

Esta muerte representa, además, una brutal falta de respeto. Y no me refiero sólo hacia el perro, cuya vida ha sido considerada por el gobierno de la Comunidad de Madrid como insignificante, carente de valor e indigna de cualquier consideración. Es, también, una falta de respeto brutal hacia sus dueños, que hicieron una llamada desesperada desde su aislamiento para que no se cometiera tal crimen, de manera tan precipitada y despiadada, sobre alguien al que querían como a un miembro de la familia. Porque es así. Formaba parte de su familia. Pero eso ha dado igual. Y les han recordado, así, que el virus no es lo único que los mantiene impotentes. Es, además, una falta de respeto hacia todos aquellos que, desde nuestra humilde posición de pueblo llano e ignorante (porque así es como deben de vernos) intentamos hacer algo por impedir que esos arrogantes e inmorales gobernantes (porque así es como los vemos) actuaran como tales. Había alternativas, no una única solución. Pedir que se piense un poco más antes de actuar, que se escuchen otras voces, no parece pedir demasiado. Pero sí, para ellos, lo es. Total, sólo era un perro. Pero es un signo más de lo que somos para quienes gobiernan y de cuál es su nivel moral. Uno más que añadir a la larga lista de insultos que recibimos cada día. Nada nuevo. Así de simple y así de triste.

Pero esto no acaba así ni aquí. Muerto el perro, empezó la rabia (que la ética nos acompañe).

María Ángeles Arráez MonllorM.Arráez

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28 respuestas a Empezó la rabia

  1. María Jesus Martínez Vicente dijo:

    Excelente articulo, magnífica reflexión.
    Lo que además siento que este matrimonio, además del daño infrigido, ya irreparable, sean objeto de comentarios despectivos por el dolor manifestado ppr la pérdida de su querido Escalibur. Esas personas tamloco tienen sentimientos.
    Felicidades por el articulo y gracias por la invitación a la reflexión
    Maria Jesús

  2. paqui dijo:

    Yo llevo dos semanas rabiosa por la muerte inútil y gratuita del perro y por, efectivamente, la falta de consideración hacia las personas que eran su familia.
    Esto no debe caer en el olvido.

  3. María dijo:

    Me parece imprescindible que en las reivindicaciones contra el maltrato animal, se den este tipo de reflexiones. Que se argumente con datos y racionalidad y se superen los débiles arrebatos de sensibilería y agresividad en los que tan a menudo caemos. Sólo repensando la realidad podrá avanzar la sociedad en este tercer milenio.
    Gracias por tu aportación, Mª ángeles, y enhorabuena por escribir tan bien y claro en asuntos tan complejos.

  4. PabloTec dijo:

    Como ya propuse a PACMA, hay que instaurar el 8 de octubre (día en que Excalibur fue ejecutado) como DÍA CONTRA EL MALTRATO ANIMAL y hacer manifestaciones todos los años por Excalibur y por los demás millones de animales que padecen la existencia humana a diario (granjas, mataderos, espectáculos, etc, etc).

    Por la repercusión mediática que ha tenido el caso de este perrito (y porque reúne todos los requisitos de maltrato y menosprecio animal) bien puede servir para erigirlo como un claro símbolo en esta lucha animalista.

    • Raquel Fernandez dijo:

      Apoyo la propuesta.

    • ana s dijo:

      Estoy completamente de acuerdo

    • MAR dijo:

      Me parece una propuesta muy buena!!!!!!!!!
      Nunca podré olvidarme de Excalibur :((((

    • Jacqueline García dijo:

      Apoyo su propuesta.
      Es muy buena idea porque hay que concienciar a la sociedad del derecho de los animales. Hay que hacerle ver a los partidos que hay ciudadanos que nos importa mucho la protección de los animales, máxime cuando algunos los consideramos familia. Felicitaciones¡¡¡¡

  5. Filo Muñoz dijo:

    Magnifico articulo Maria Angeles, todo esta crisis del ébola ha sido un continuo de faltas de respeto por parte de politicos “bien comidos” hacia una familia, la de Teresa Romero, que el único mal que hizo, es arriesgar su vida para que otros sanaran.
    Un saludo.

  6. Filo Muñoz dijo:

    Magnifico articulo Maria Angeles, todo esta crisis del ébola ha sido un continuo de faltas de respeto por parte de politicos “bien comidos” hacia una familia, la de Teresa Romero, que el único mal que hizo, es arriesgar su vida para que otros sanaran.
    Un saludo.

  7. JUAN MONTORO dijo:

    Gracias por esta gran reflexion eres grande MARI ANGELES,Dios debe existir porque hace un grandioso milagro por sacar adelante a esta gran profesional de la medicina ya
    hemos rezado por ella,tambien gracias inmensas a esta MONJA que aporto su sangre,
    para poder salvar a TERESA.
    Lo mas triste y lamentable es que un indigno politico diese la orden de asesinar a este
    perro llamado EXCALIBUR,tenian la obligacion de tenerlo en cuarentena y todo desde
    ese instante hubiese sido de gran utilidad para la ciencia y por consiguiente la salvacion
    de este perro.
    Este indigno ya tendra bastante con cargar con el peso de la muerte de EXCALIBUR.

  8. javimca dijo:

    Totalmente acertada tu reflexión. Teresa ha perdido a uno de sus mejores amigos. Un familiar más. Un familiar que la hubiese ayudado más que nadie en la superación de una larga convalecencia. Preocuparse de los animales no excluye que nos preocupemos por los humanos. Probablemente nos preocupamos más que muchos de esos que demagógicamente hacen el discurso barato de que somos noséqué por pensar en un “simple” perro. Somos muchos. A por todas.

  9. eugenio gonzalez gil dijo:

    Albert Schweitzr, sabio y médico, premio Nobel de la paz declaró ” los animales poseen la misma capacidad de sufrir dolor… es por esta capacidad que les considero hermanos …”

  10. LEIRE dijo:

    Las calles no se llenaron de gente que se oponian a un sacrificio, las calles se llenaron de gente que protestaba ante un llamamiento de algo que iba a ser incivilizado, indigno, rastrero…..
    No fue el sacrificio de Excalibur lo que puso en pie a media España, fueron las cosas mal hechas, el desconocimiento, la ignorancia…. Entiendo que por ser el primer caso de Ebola no hay datos en los que basarse, pero de ahí a comerte un asesinato para “por si acaso” mientras los sanitarios que asistieron a los dos misioneros se paseaban por Madrid como si no pasase nada….
    Arrieros somos todos…. y en las urnas nos encontraremos…..
    Al menos Excalibur no a muerto en vano, esto a servido para que otros paises sepan cómo actuar, esto a servido para ver, cómo en otra injusticia mas, España está mas unida que nunca, esto a servido para que los Gobiernos ayuden a Africa…..
    Excalibur, aun a pesar de tu ausencia, gracias por cambiar y humanizar un poco mas al mundo. Tu muerte ha sido el inicio de una conciencia a nivel mundial…..

  11. Antonia dijo:

    Un escrito genial,totalmente de acuerdo, ahora solamente deseo que actue la justicia, aunque pensándolo bien España hace años que perdió el rumbo de la justicia no existe

  12. Katherine Brito dijo:

    Me parece excelente su reflexión, le escribo desde Ecuador, me da gusto que hayan luchado por la vida de Excalibur, así es vivimos en un mundo donde decimos y alardeamos de modernidad y comodidades pero así se sigue viendo a la vida de los animales como si no fuera nada, gracias a Dios por personas como ustedes que realmente se interesan por los animales y sus respectivos derechos como acompañantes indispensables en este mundo. Los que hemos tenido animales y los hemos amado sabemos bien lo doloroso que fue para Teresa pasar por todo esto. Y como usted claramente lo dio a entender a nuestra sociedad le falta ética, tenemos que seguir luchando para cambiar eso y crear una conciencia de respeto hacia los animales. Saludos y sigan adelante.

  13. Carol dijo:

    Gran artículo, totalmente de acuerdo en cada palabra. Enhorabuena

  14. katia dijo:

    Simplemente gracias

  15. Yolanda dijo:

    es lo que pensamos …. gracias por ponerlo por escrito

  16. sol hernandez gonzalez dijo:

    Muy buen articulo, todas las palabras son ciertas, pero no solo hay palabras, hay sentimientos, muchos sentimientos: pena, impotencia, dolor, tristeza……por favor, somos muchos los que apoyamos y queremos que el sacrificio de excalibur no quede olvidado. Excalibur es el símbolo de que la opinión del pueblo no importa.

  17. yago dijo:

    Totalmente de acuerdo. La sensibilidad hacia los animales, en especial a los que forman parte de tu afectividad familiar, nunca es incompatible con la lucha por los derechos humanos en el planeta; es más, probablemente formen parte de la misma cara de la moneda. Si los niños se educaran en el respeto y amor hacia la naturaleza y sus habitantes, no me cabe duda, que habría más seres humanos libres, sensibles y empáticos. Algo cambiaría entonces.

  18. Náyade Boado Pèrez dijo:

    Muy buen artìculo. Yo nonlonpidria haber explicado mejor, a pesar de q tratè de explicarlo de modonparecido.
    Gracias

  19. Vanesa dijo:

    Enhorabuena por el artículo!!.
    Cansados ya de Que los animales y los dueños de estos no tengan ningún derecho!!!

  20. Aurora dijo:

    La muerte de Excalibur solo fue la consecuencia de las ganas de cubrir la necesidad imperiosa que tenían algunos de soltar la patata caliente, nada más. No atendía a otras razones.
    Fue injusta y tan solo se basó en el criterio sin fundamento y cargado de arrogancia, de aquellos que la decidieron. Personas estas, que sí por algo destacan, es por su extrema ineptitud.
    No contemplaron más posibilidades, creyeron que nadie les iba a pedir cuentas, que nadie ante una alarma social de ese tipo iba a recriminar esa conducta. Pero se equivocaron, fuimos muchos los que exigimos e hicimos lo posible para que Excalibur siguiera vivo. Animalistas y personas como yo, que sin ser ni sentirme animalista, no podemos con la injusticia.
    Pero en esta historia, no solo ha habido una víctima, Teresa y Javier han sido tratados por las autoridades con una falta de respeto que indigna, propia de otras épocas. Ella debatiéndose entre la vida y la muerte, su marido sufriéndolo siendo consciente de todo lo que pasaba y los otros echando porquería y penar sobre ellos. Así han sido las cosas.
    Sin embargo, en mi vida siempre procuro ser objetiva y justa, aunque en el examen mi persona salga mal parada. En mi opinión no se trata de apuntarse medallas y si nos las apuntamos que sea una vez superado el examen de nuestra propia conciencia.
    Muchos nos hemos movilizado por Excalibur, muchos sentimos lo que pasa en África, muchos aplaudimos a esas personas que creemos se tienen ganado el cielo (aunque algunos de los que lo pensamos no seamos creyentes) porque se juegan la vida y se la entregan a aquellas gentes. ¿Pero es eso suficiente? ¿Cuántos de los que nos hemos movilizado por Excalibur lo habíamos hecho por los cuatro mil niños que desde que surgió el brote se han quedado huérfanos? ¿Cuánto habíamos exigido a este mundo en el que nos ha tocado vivir que tendiera la mano a esos países que están desbordados por el virus? ¿Cuántos hemos dejado de dormir por sus miserias? ¿Cuántos no hemos parado a pensar en el sufrimiento de esa pobre gente? No solo mueren de Ébola. En los tiempos que corren si estás en esos lugares y te da un infarto, morirás, porque nadie te socorrerá, el miedo al virus es omnipotente. La mujeres mueren en los partos, no se practican cesáreas… los daños colaterales casi superan a los del propio virus. Pero ha tenido que llegar al primer mundo para que saltaran las alarmas y saliéramos a la calle. Esa es la realidad en la que la mayoría de los ciudadanos muy apenados e indignados por Excalibur… no movemos.
    Hace unos días en la redes vi una viñeta muy parecida a la que se muestra en este artículo, solo el texto era diferente. En ella se veía al niño africano acariciando a Excalibur a la par que le preguntaba. Chico ¿dime que es lo que has hecho para que te hagan tanto caso?

    Un saludo.

    • raponchigo dijo:

      Tienes mucha razón, Aurora, yo misma me asqueo del egoísmo del humano del primer mundo, al que también pertenezco… Y no dejo de pensar como ayudar de modo eficaz enviando fondos para la causa de Africa sin que se pierdan en su destino. Y el seguidismo que hay para apoyar causas de guerras en países donde nada se nos ha perdido, y qué poco nos unimos para ayudar a los desheredados de la tierra… me hace daño y me siento mal, me invade el pesimismo, y quizás los animalistas también purgamos propios sentimientos de culpa amando a los animales, ya que como humanos “nos hemos decepcionado”… Todos deberíamos hacer autocrítica y responsabilizarnos de lo que NO HACEMOS.

  21. Carmen boned dijo:

    Espero que se haga justicia.y los culpables que paguen.

  22. Francisco González Benito dijo:

    Me ha gustado mucho el artículo y solamente quiero apuntar una cosa: al ébola se le está dando una atención desmedida, que no guarda proporción con el número de víctimas. Incluso si solo nos ocupamos de las humanas (porque somos así de “solidarios”), las víctimas del hambre rondan los 1.000 millones por año y se da la circunstancia de que sobran alimentos en el mundo, para la población que hay en el Planeta. Se trata de un auténtico genocidio a gran escala que tiene causas políticas, es decir: se debe a problemas distributivos que no se quieren afrontar, porque las víctimas son diferentes de quienes toman las decisiones, las cuales acaban siendo criminales en sus resultados prácticos. Por ejemplo: las multimillonarias subvenciones a la ganadería combinadas con la opción alimentaria de los consumidores en favor de productos animales, acaban dejando sin alimento a millones de seres humanos. Pero claro, no son de los “nuestros” y el hambre no nos llega a nosotros, por lo cual preferimos alimentar al ganado antes que a nuestros semejantes, aunque tal cosa sea un gigantesco desastre ambiental e incluso económico; mientras que el ébola nos podría tocar (aunque la probabilidad es más bien remota) y es un asunto más simple y aprovechable para que los poderes y sus medios de comunicación tengan entretenida y amodorroda a una población acrítica, poco proclive a plantearse cuestiones de fondo; sobre todo cuando acaban apuntando a la responsabilidad de cada uno en los grandes problemas, los cuales suelen quedan ocultos entre tanta paja, tanto ruido, tanta banalidad y tanto sentimentalismo.

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