Un poco de humanidad

cerditos

El pasado 18 de diciembre un camión cargado de cachorros de cerdo con apenas unos meses de vida volcó en Zaragoza. Todos iban al matadero para las mesas de estas navidades. Muchos murieron en el acto, otros quedaron mal heridos. Algunos, indemnes, se apretujaban entre ellos, buscando una protección que jamás llegó, sin comprender que ocurría, asustados, indefensos.

Hasta allí se desplazaron compañeras y activistas de la asociación Vegan Hope con la esperanza de poder ayudar y rescatar a algún desafortunado animal. A su llegada el espectáculo era dantesco, no tanto por los animales que yacían muertos en la carretera, los cuales ya habían dejado de sufrir, sino por el trato inmisericorde que recibían los vivos y mal heridos.

Si esta es la actitud de la gente que trata con los animales de granja en público… ¿Cómo será en el anonimato tras los muros de las granjas y mataderos?

A golpes y gritos los operarios encargados de atender el rescate y la policía acometían a los pobres cerditos, entre sus compañeros muertos y los gemidos y chillidos de los heridos. A los activistas no se les permitió acercarse y debieron permanecer en el perímetro del accidente, contemplando la terrible escena.

Para los operarios del accidente esos pequeños seres no son más que objetos que van a morir en el matadero. No es necesaria la más mínima muestra de humanidad hacia el dolor y sufrimiento de estas criaturas. El accidente sólo es, para ellos, un desafortunado incidente sin más trascendencia que la pérdida económica. De hecho, lo ocurrido sólo ha adelantado unas horas la muerte de estos cachorros de cerdo. Y los tratan como objetos, no hay ni un ápice de sensibilidad hacia las necesidades de estos animales.

Trascribimos la conversación que un operario del accidente tiene con una activista y que se puede escuchar y ver en este vídeo, si bien advertimos que las escenas pueden herir la sensibilidad de muchas personas.

– ¡Por favor¡. Comenta con impotencia la activista ante el trato que reciben los cerditos vivos.
– Vosotros que sois, ¿de alguna asociación animalista?. Pregunta el operario, dirigiéndose a los activistas que se han acercado al lugar del accidente.
-Si.
-¿Y para qué estáis grabando esto si se puede saber?
-Por que a mi me han encargado…
-¿De donde salís como las setas? Interrumpe el operario para el que los activistas no son más que una molestia.
-Porque nos hemos enterado del accidente, nosotros rescatamos animales y hemos venido a ver si podemos rescatar alguno. Por ejemplo de los que están mal heridos…
-¿Pero que vais a hacer rescatando esto? Interrumpe de nuevo el operario.
-Los llevamos a un santuario animal (1).
-¡A un santuario animal! Dice con asombro y tono jocoso.
-Bueno, si te vas a cachondear… Comenta la activista.
-Ahora dicen que se los van a llevar a un santuario animal, tú. Dice el operario dirigiéndose a otro.
-No te puedes cachondear, tu me has preguntado y yo te he contestado.
-¿Vosotros es que vivís en los mundos de Yupi?
– No, perdona, somos veganos porque respetamos a los animales, no nos los comemos.

Si esta es la actitud de la gente que trata con los animales de granja destinados al matadero en público… ¿Cómo será en el anonimato tras los muros de las factorías, granjas y mataderos?

 El siguiente testimonio es de un trabajador de un matadero.

 “Una vez cogí mi cuchillo – que está bastante afilado – y le corte la nariz a un cerdo como si fuera un loncha de jamón para el desayuno. El cerdo se volvió loco durante unos segundos. Luego se sentó simplemente con pinta de tonto, así que cogí un puñado de sal y se lo restregué en la nariz. Entonces sí que flipaba el cerdo y metía la nariz por todas partes. Como me quedaba un poco de sal en la mano se la metí por el culo. El pobre cerdo ya no sabía si cagarse o volverse ciego”.

 Este y otros muchos testimonios desgarradores fueron recopilados por  Gail A. Eisnitz entre operarios de mataderos con más de dos millones de horas de experiencia en este trabajo en su libro Slaughterhouse (1999).

Es posible que muchas personas no conozcan esta realidad. Realidad que no se limita a los mataderos y que aquí en España ya desveló la organización Igualdad Animal con su investigación en la granja de “El Escobar”, que suministra a empresas como El Pozo.

El martes 24 de diciembre a las 7:00 horas un activista tomaba estas espeluznantes fotografías. En ellas se observa como un vehículo se acerca a un centro comercial donde han quedado con un carnicero. Del maletero del vehículo sacan los cuerpos despellejados y destripados de varios animales, aparentemente corderos. El carnicero los transporta a su establecimiento, para venderlos después. No se ha cumplido ninguna de las normas legales para el trasporte y distribución de carne. Según la persona que nos cede las fotos, esta práctica la ha observado habitualmente, también con pollos.

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2013-12-24 07.15.49Y nos preguntamos ¿En qué terribles condiciones han vivido y muerto esos pobres animales?

 Juan R. Arriaz JR Arriaza

 

 

 

(1) Santuarios de animales en España:

http://www.elhogarprovegan.org/ESP/
http://wingsofheart.org/
El valle encantado.
http://santuariogaia.org/
http://www.leonveganoanimalsanctuary.org/
http://minovalleyfarmsanctuary.org/
http://www.feelingfreesanctuary.org/

Entrevista a Elena Tova, Elhogarprovegan.

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7 respuestas a Un poco de humanidad

  1. María Jesus dijo:

    Se podrían identificar las industrias que aceptan este trato a los animales?
    La presión de la opinión publica es importante

  2. Arriaz dijo:

    Todas en mayor o menor medida son partícipes de este trato. El mero hecho de criar animales en cautividad para su consumo es una acto carente de toda humanidad.

  3. Cesar dijo:

    Hola…… Publicad por favor los videos sin tapar las caras, los maltratadores deben ser escrachados y que todo el mundo conozca lo cabrones que son!!!!!!!!!!

  4. laura dijo:

    Tod@s somos un poco culpables de estas “azañas”.

    Yo por mi parte aporto mi granito de arena porque soy vegetariana total.

  5. Clara dijo:

    Horrible, la verdad. Si ese trato (maltrato) a los animales en granjas y mataderos se hiciera público de manera multitudinaria, posiblemente aunque lo pongo en duda, la cosa cambiaría. Aviso tb, de que la página del valle encantado, hace referencia a una casa rural, donde se simrve gastronomía propia de España. Gracias.

  6. Juan Pablo Puliti dijo:

    Vamos a terminar con el zoogenocidio. No me considero igual a los humanos que admiten que los animales de especies no humanas son cosas, objetos de consumo. Estoy en el PACMA para luchar contra esta miserable humanidad que nos lleva al holocausto final del planeta y su ecosistema.

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