Llorar a un amigo

Nunca llegaste a ver el campo prometido, y aquí en nuestro hogar, se quedo tu  alma.

TitoLa vida de Tito se apago definitivamente, ahora sí, esta vez para siempre. Incapaz de comprender tanto dolor, tanto desprecio por parte de una sociedad enferma.

Tito fue un objeto, hasta que llego a mis brazos, fue una botella rota que cayó de un camión, un plástico inútil para un empresario mezquino que ni siquiera se preocupa de sacrificar limpiamente a sus víctimas. Tito me contó que nunca conoció a su madre, que la echaba mucho de menos, que se crio con sus hermanos. Que su corta existencia había sido pavorosa, desgarradora, e insoportable.

Y yo, ilusa, le cogí en brazos,  le prometí vivir pensándome Dios, y  no cumplí mis promesas. Perdóname amor, perdóname.

Cuanto has sufrido con la operación, no puede hacer más, me hubiera gustado compartir tu sufrimiento, que no lo padecieras  solo tú, a mi me dolía el alma, pero esto a ti no te aliviaba. Nunca sabré si la opción que elegí con prisas, fue la más acertada, me has dejado arrasada de remordimientos.

No es triste morir, es triste no vivir intensamente la vida que te correspondía, la vida que te arrebataron los demonios humanos. No tuviste más que una breve vida, unos meses de dolor, y 7 días con nosotros. El campo que te esperaba, la hierba fresca de la que ayer te hablaba, la tierra firme que te describía, quedarán para siempre en tus sueños y en mi memoria.

Tito, mi ángel, hay plumitas tuyas por toda la casa y escucho a los pájaros cantar, los veo tan vivos, en su libertad, que a ti te arrancaron  dolorosa y tranquilamente, sin remordimientos.

Me despido, para siempre de ti, con una pena muy honda, nublados mis ojos, miro tu camita, te imagino como siempre he querido , libre, con tus hermanos,  tomando el sol en la hierba , vagando por el campo, en libertad.

Tito se marcho a las 4 de la mañana el 9/07/2012.

Recuerde este dolor cada vez que quiera comprar pechugas, muslos, higadillos, o alitas de pollo, porque Tito, quería vivir, y lucho por vivir hasta el final.

Berta Ferris

Nota Ed. Tito era un pollo que escapó del camión que lo trasladaba al matadero. Tenia las patitas fracturadas ya que, según el veterinario que lo atendió, romperles las patas es una práctica muy común que les infringen los hombres que los meten dentro de los jaulones para poder manejarlos a su antojo, sin resistencia. Berta lo encontró en el arcén de la autovía.

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19 respuestas a Llorar a un amigo

  1. javi-afilidado pacma- dijo:

    Hiciste bien, nada de remordimientos! le diste la oportunidad de luchar, y ganó a alguien que lo cuidará. El mejor premio que nunca había tenido! otra vez será.

  2. Bixen dijo:

    Muchas gracias Berta, se ve que eres tan bella por dentro como por fuera. Al menos le diste a ese pobre animalito 7 días dignos. Mil gracias, porque aunque no sea tan gracioso como un perrito o un gatito, cualquier animal se merece una vida digna. Gracias, gracias y mil veces gracias Berta

  3. Tamara dijo:

    Remordimientos? No tomar la decisión acertada? No te tortures, hiciste todo lo que pudiste, más que mucha gente, le viste ahí tirado, esperando la muerte, y le salvaste. Le enseñaste las caricias, el amor, y por un momento dejó de sentirte un despojo para ser alguien. Por desgracia no pudo ser, pero jamás tengas remordimientos por hacer el bien. Sé lo doloroso que es actuar para intentar salvar una vida, y no conseguirlo, pero no somos nosotros los que nos tenemos que sentir culpables, son los asesinos y maltratadores los que deberían sentirse mal. Un abrazo.

  4. Ana belen dijo:

    Lo siento mucho Berta…
    Estoy segura de que sintió tu amor. Estoy segura de que aunque no podía expresarlo, se sentia a salvo en vuestra casa.
    Le diste mucho.
    Yo tambien te doy las gracias, por ser así.

  5. Arriaz dijo:

    Tito pudo vivir humanos que aman la vida por encima de cualquier consideración y eso es bueno. Mucho ánimo.

    Salud.

  6. toñi rodirguez dijo:

    ojala existieran mas personas como tu,no tengas remordimientos para nada,tu hicistes que este ser vivo tubiera una oportunidad de saber que hay personas,seres humanos aun que saben respetar la vida

  7. Montse dijo:

    Tito lo siento precioso. Espero que estes acompañado y feliz..seguro que te llevaste contigo el amor de Berta contigo. Berta no te culpes.Seguro que le ayudastes, luchaste por el y le diste cariño, amor y seguridad.Se sintió querido y eso es lo más importante.Ojalá hubiera vivido.Lo siento mucho.Muchas fuerzas.

  8. Henar dijo:

    Hola Berta,
    Aún sin haber tenido el placer de haber conocido a Tito no puedo evitar que se me empañen los ojos al leer tu carta. No tanto por su fallecimiento, que también, si no por la vida que le obligaron a vivir, y el sufrimiento que le inflingieron todos los seres “humanos” que conoció antes de llegar a tí. Sin embargo, y por suerte, Tito tuvo la gran suerte de encontrarse contigo, quien le amó, le cuidó e hizo por él todo lo que pudo, que estoy segura fué muchísimo. Quizá no llegó a conocer el campo, pero conoció un ser humano bueno, y estoy segura de que estará eternamente agradecido por ello. Ánimo Berta.

  9. ANA dijo:

    Querida Berta, no te culpes, no sientas remordimientos… TÚ lo hiciste todo por Tito y Tito se fue sabiendo que ALGUIEN le había amado… Por unos momentos, fue feliz, se sintió querido… y, aunque ya no tenía fuerzas para luchar, su almita de pollo tuvo sentimientos de paz, de felicidad, de amor y agradecimiento hacia su salvadora… Quién sabe si, gracias a ti, Tito, esté sonde esté, haya podido perdonar a la humanidad……

  10. Alejandro Cinca dijo:

    Lo siento mucho ……todos los animales tienen derecho a vivir dignamente………

  11. Adriana dijo:

    Ojalá hubiera más “Bertas” en este mundo!

  12. Maria del mar dijo:

    Lo siento de corazón, hiciste lo que tenias que hacer y le distes a Tito el amor que nunca tuvo, él se fué conociendo la mejor parte del humano, conoció la parte en la que el humano se desvive por los animales, te conoció a tí, y seguro que Tito se fué en paz.
    Mi más sincero respeto y admiración por haber hecho todo lo posible por ayudarle, no tengas remordimientos.

  13. Maria dijo:

    Berta, emocionantes tu palabras, tus sentiemientos, toda tu. Por desgracia la vida de “Tito” ha sido breve, pero no olvides jamás que todo este amor intenso que le has dado durante todos los días que lo has tenido junto a tí han llegado hasta lo más profundo de su corazón y este donde este no lo olvidara jamás. Gracias por existir Berta.

  14. David-rv dijo:

    Gracias por lo que ciciste por el pobre Tito, gracias tus bellas palabras que son el reflejo de bellos sentimientos y de justicia, cosas tan escasas en este mundo que da tanto asco.

    Un abrazo.

  15. Carmen dijo:

    ¡No puedo parar de llorar! Ahora mismo estoy deshecha… Yo soy vegana y este tipo de realidades no hace sino reafirmarme en mi posición, de la que me encuentro totalmente orgullosa, además de haber mejorado mi salud.
    Gracias Berta, preciosa, por ser como eres.

  16. Víctor Álamo dijo:

    Por qué se trata así a los animales? Yo no sabia que les rompian las patas a los pobres…que crueldad.

    Berta gracias por compartir con nosotros tu experiencia, también decirte que lo que hiciste fue lo correcto.

    Un abrazo.

  17. trinita ruiz dijo:

    gracias bertha por tus acciones, hablan de una persona hrmosa en sus sebtimmientos. tito vivió sus últimos dias contigo y fué afortunado de conocer el amor humano. te entiendo siempre he creido que las aves aún con ese pequeño cerebro tienen sentimientos y emociones. gracias, gracias bertha.

  18. Gemma dijo:

    Gracias Berta por compartir esta historia. Me he acordado mucho de lo que nos has contado y lo siento mucho. Creo que Tito tubo mucha suerte de haber encontrado a una persona que se ocupara de él.

  19. Gabriel dijo:

    Berta, me emocionas. Tu testimonio es muy útil y sería muy deseable que estuviera impreso en las cartas de todos los restaurantes y pegado en las puertas de todos los supermercados. Deberían leerlo todos esos que miran con indiferencia los cuerpos mutilados que se encuentran a la venta en las vitrinas y mostradores refrigerados. Cuerpos que un día tuvieron la misma cresta, el mismo pico y el mismo derecho a vivir que Tito. ¡Pobres aves!, pero nunca olvidaremos su sufrimiento en nuestra lucha.

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