Adiós hermano

toros dehesa

Hola hermano ¿Te has fijado cuan intenso es el color azul del cielo?

Desde aquí, bajo este roble que protege con su sombra nuestros cuerpos,

podemos ver las encinas majestuosas sobre el empinado cerro,

balanceando sus hojas mecidas por el capricho del viento,

y en las noches como motas discontinuas de luz en el firmamento

aparecen las estrellas sobre la dehesa latiendo.

Cuanto vigor y templanza en nuestros jóvenes cuerpos,

nuestro entorno es saludable pues no hay ancianos ni enfermos.

Un mundo idílico hermano, en el que estamos viviendo.

Contempla tu alrededor, descubre nuestro universo

y te sentirás feliz, tanto como yo me siento.

¡Mas una masa de polvo se está formando a lo lejos!

Veo unos seres que galopan y vienen a nuestro encuentro,

llevan puyas en las manos cual si fueran largos cuernos.

No me gustan, me atormenta su presencia en mi recuerdo,

tengo una vaga consciencia de cuando era un becerro

me sometieron a estoque, clavándolas en mi cuerpo.

¿Pero por qué nos empujan hermano? ¿Qué están haciendo

obligándonos a entrar en este pequeño cerco,

donde no circula el aire, y no es posible movernos?

Hermano, siento temor, pues se ha puesto en movimiento,

tengo sed, estoy sudando y apenas respirar puedo,

siento un agobio profundo creo que estoy desfalleciendo.

Paramos, se abre la puerta. ¡La libertad compañero!

Por fin salimos de aquí. Corramos, tenemos que escondernos

de esos seres, no me fío, son malvados y violentos.

Abandonan, y nos dejan un resbaladizo suelo,

no veo la dehesa, los pastos, solo a cinco compañeros.

Siento que estoy encerrado, esto es lúgubre y pequeño,

Pero… ¿Dónde está mi campo hermano? Yo tengo miedo.

Se ha hecho la noche, no hay grillos que canten, solo silencio.

Me asusto, y espero el alba que se lleve el negro velo.

Necesito ver la luz, los árboles y mis piensos.

Veo alejarse las sombras y la luz va descubriendo

que no hay nada alrededor, solo el frío de un desierto.

toros retozando

¿Qué ha sido hermano ese ruido que ha impactado en mi cerebro?

Corramos por esa puerta que parece se está abriendo,

han venido a por nosotros dos robustos compañeros

que no conozco, pero parece que nos sacan de este encierro.

¡Qué locura ¡ Cuántos seres junto a nosotros corriendo,

les divierte nuestro miedo, ¡A por ellos! ¡Peleemos!

que comprueben nuestra fuerza, nuestros afilados cuernos.

No se a donde dirigirme, me resbalo, caigo al suelo,

que mareo, ¿Dónde vamos? ¿Pero qué me está ocurriendo?

Se abre ante mí la amplitud de una plaza, veo a lo lejos

a mi hermano defenderse valientemente embistiendo.

Otros seres nos obligan a que salgamos huyendo

parando nuestra locura en un cercado pequeño.

Hermano aquí no hay encinas, ni robles, ni pastos frescos,

tal vez sea una pesadilla, o estoy durmiendo despierto.

Me instigan para que salga por la puerta que han abierto,

a lo mejor me trasladan a mi dehesa compañeros.

Adiós hermano espero que pronto nos encontremos.

¡Pero qué es esto? ¡Otra vez en este circulo horrendo!

Contemplo mi alrededor, ¿Dónde está mi campo abierto?

Mezcla confusa de gritos con pitadas y abucheos,

espantajos que me abruman, quiero salir de este infierno.

Ciega mis ojos el sol, no veo sombra en todo el ruedo,

Disto allí a un ser salvaje que me reta, yo presiento

que quiere luchar conmigo, iré a por él, peleemos,

soy fuerte, valiente, bravo, está escrito en mi cerebro,

no traicionaré mi casta, soy un toro de abolengo.

También lucharé con ese, que con pinta de agorero

viene hacia mí, lleva palos con la lengüeta de hierro,

traspasa mi piel, me duele, quiero desprenderme de ellos,

salto, mas siguen clavados mientras se escapa el perverso.

Viene a galope otro ser, aun es presa en mi recuerdo

la puya que está en su mano, y me traslada a otro tiempo,

¿Por qué me esta torturando? ¿Por qué taladra mi cuerpo?

Derribaré a este infame, aun poseo potentes cuernos.

Me falta impulso, estoy débil, me cuesta atacar de nuevo,

pierdo la capacidad de lucha, pues mi dolor es intenso.

Si nunca les hice daño, ¿Por qué si me lo hacen ellos?

¿Por qué no me dejan libre? Quiero escapar y no puedo.

La sangre quema mi cara, brota por todo mi cuerpo,

me bloqueo, me fatigo, me derrumbo, me mareo.

Veo la punta de un estoque y no intuyo nada bueno.

Me traspasa el corazón y sufro un dolor violento,

Adiós a los verdes campos, las encinas de los cerros.

Adiós hermano, me despido de la vida desde este ruedo.

 Laura GonzálezLAURA GONZÁLEZ

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7 respuestas a Adiós hermano

  1. conchita dijo:

    DIOS QUE PENA DE VERDAD ,CON RAZON NO ME GUSTAN LOS NADA NADA

  2. Patricia dijo:

    Isso tudo que os touros passam me faz chorar demais. Espero que um dia eles possam viver em paz!

  3. Teresa Botelho dijo:

    Lindo! Os humanos terão ainda um longo caminho a percorrer pare entenderem o mal que fazem. Que Deus os ilumine, pq os animais são os nossos irmãos mais jovens, donos de uma alma, tal como nós. Um dia virá em que estes crimes terão o devido castigo.

  4. Celia dijo:

    Preciosa descripción de la horrible tortura a la que está sometida esta bellísima casta. Ojala pueda ver algún día como las corridas no son más que una mancha negra en el pasado de nuestra cultura.

  5. justonelook dijo:

    Me ha gustado mucho pero lo triste es que debe ser realmente así para ellos, eso es lo que deben sentir y “pensar”, y no se porque lo pongo entre comillas, está claro que los animales piensan, lo harán con otra lógica, seguramente mas limpia que la nuestra.
    Como ya han dicho en otro comentario, ojala esto sea pronto solo un pasado vergonzante.

  6. Patricia Castillo dijo:

    Qué tristeza infinita, qué manera de terminar la vida para estos majestuosos y dignos hermanos nuestros¡ El dolor que ellos y todos los animales de este mundo sufren por causas humanas, es algo que me atormenta, me llena de rabia y de un profundo sentimiento de impotencia… Impotencia por no poder hacer casi nada con nuestras firmas, con las charlas q uno les da a personas ignorantes que no quieren cambiar, que jamás se pondrán, ni siquiera por un momento, en “los Zapatos” de los que sufren, son torturados bestialmente, asesinados con lujo de crueldad para que coman humanos indecentes e inconscientes¡ Saben amigos: a veces no entiendo cómo podemos seguir viviendo ante tanto dolor…sobre todo, si no podemos evitarlo¡¡ Si el Hombre tortura y asesina al Hombre, qué podemos esperar del trato ético, del sentimiento y la decencia para con los animales no humanos? Hago lo que puedo en mi mundo para tratar de frenar la estupidez, la inconsciencia, los lavados de cerebro q industriales y comerciantes hacen a la gente…pero es taaan difícil…remar totalmente contra-corriente… Oh, hermanos animales, como yo…ya no sé qué más hacer…¡

  7. Ana dijo:

    Qué bonita foto la de los tres toros, cómo pueden hacerle una barbaridad así a un animal tan noble, es como un perro, te acercas a él y se deja acariciar.
    Es cuestión del comportamiento de la persona, tener a un animal de este tipo a tu lado y sin fallarle, se convierte en tu mejor compañero

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