PACMA: un partido diferente

Vota PACMA

En estas semanas de campaña electoral ha habido unos cuantos debates en televisión, uno con los líderes de los cuatro partidos más votados, otro con mujeres de esos mismos partidos, uno más sobre temas económicos, también a cuatro, y el último con siete de los diez partidos que cuentan con representación parlamentaria.

Así es como se expanden las grandes ideas, y así es como avanza PACMA, multiplicando la voz de los sin voz

Aunque en principio cada partido debería ser distinto y presentar sus propuestas, tras escucharlos a todos queda una extraña sensación de homogeneidad. Sobre todo en los temas a los que no han aludido o lo han hecho sólo de pasada. Entre estos últimos han estado la violencia de género, la cultura o la educación, a los que sólo se les han dedicado segundos para hablar, sin demasiada exactitud, sobre el número de becas y sobre el IVA del 21%.

Fuera, de manera rotunda, han quedado algunos de los asuntos que más afectan a la sociedad en su conjunto. Nadie, por ejemplo, ha hablado ni una sola palabra sobre medio ambiente y cambio climático; no se ha dicho nada sobre maltrato animal, algo en lo que España estamos a la cabeza en la Unión Europea; no se ha hablado sobre el respeto a la diversidad, ni se ha mencionado la injusticia y la desproporcionalidad de nuestro sistema electoral.

Todos esos temas parecen quedar lejos de los intereses de las campañas de los partidos, al menos para todos con excepción de uno, que los defiende allí donde le dan voz. Y ese uno no es otro que PACMA.

PACMA se diferencia de los demás partidos porque aquí las mujeres no son una excusa, o una obligación, para crear listas cremallera. En el Partido Animalista, un 75% de mujeres encabezan las listas para el Congreso de los Diputados y un 81% para el Senado. 

Desde sus orígenes, PACMA ha contado con mayoría de mujeres en su junta directiva y también entre sus afiliados y, probablemente, entre sus votantes. Esa realidad no es baladí, y de hecho puede ser una de las causas de que el Partido Animalista sea el único de todo el panorama español que ha aumentado el círculo de compasión para incluir dentro al resto de los animales sintientes.

Decía José Saramago, en una de las muchas entrevistas que le hicieron, que “no todos estamos ciegos, pero a veces cuesta mucho trabajo mantener los ojos abiertos”. En PACMA nos empeñamos en tener los ojos como platos para observar lo que ocurre en las fiestas populares, las plazas de toros, los tentaderos, las escuelas de tauromaquia, los mataderos, las monterías, los laboratorios, las redes y las cañas de los pescadores…

Ante las brutalidades que observamos cuesta mantener los ojos abiertos, pero lo hacemos, para oponernos de manera tajante a cualquier forma de maltrato animal y para defender los derechos de todos los animales.

Hay quien critica a PACMA y lo tacha de bienestarista, pero en relidad es el único partido político que pide la prohibición absoluta de la caza y de la pesca deportiva, es el único partido que pide la abolición de la tauromaquia y es el único partido que se posiciona a favor de métodos científicos que sustituyan a los experimentos que se hacen con animales en los laboratorios.

Multiplica su voz II from PACMA TV on Vimeo.

PACMA puede estar también orgulloso de ser un partido donde la corrupción no anida porque ninguno de sus miembros tiene ambición económica ni apego a un sillón que le garantice un futuro crematístico. En PACMA ni siquiera existen cargos remunerados. Las seis personas que están contratadas no lo están como responsables del partido, sino por sus labores administrativas.

El objetivo de PACMA sólo puede pecar de altruista, porque consiste nada más y nada menos que en dar voz a los que no la tienen. A todos esos que, por no poder hablar, son incapaces de expresar todo el dolor y el sufrimiento por el que les hacemos pasar. Dar voz a aquellos que, como los peces, ni siquiera tienen cuerdas vocales para poder chillar su agonía.

La lucha contra ese sufrimiento hace que el Partido Animalista sea el único que exija que se implante un protocolo estatal de evacuación de animales en catástrofes, ya sean naturales o causadas por los humanos.

El Partido Animalista no cuenta con subvenciones públicas ni tiene deudas con los bancos. El dinero que maneja proviene de las cuotas de los afiliados y de pequeñas donaciones desinteresadas, porque donar a PACMA sirve para dormir con la conciencia tranquila y con la absoluta certeza de que ese dinero no va a ser utilizado para ningún cohecho.

Las campañas electorales de PACMA consiguen unos réditos impresionantes si se miden en relación dinero invertido-votos recibidos. Con unos 15.000 euros de campaña, el 20D se consiguieron 220.369 votos al Congreso y 1.034.617 al Senado. Para lograr esos resultados, en PACMA se suple el dinero por la ilusión de sus voluntarios, un grupo creciente de personas que creemos que la empatía es capaz de mover al mundo. Una empatía que abarca a todos los animales, pero también al medio ambiente y a la justicia social.

Y por si todo lo anterior fuera poco, las ideas de PACMA no son coyunturales y se cambian de una elección a la siguiente, sino que lo que buscan es provocar un auténtico cambio mental y social. El mero hecho de hablar sobre el maltrato animal, incluso en el entorno más hostil posible, hace que esos ojos cerrados se vayan abriendo poco a poco. Sin prisa, pero sin pausa. Así es como se expanden las grandes ideas, y así es como avanza el Partido Animalista, multiplicando la voz de los sin voz, gracias al aumento de votos y al ya imparable apoyo del pueblo.

Este 26J no lo dudes y vota por un partido totalmente diferente. Vota PACMA.

Jaime FernándezJaime Fernández

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Cuando Lucas encontró a Eva

Cuando Lucas encontró a Eva

El Partido Animalista PACMA hemos colaborado con un maravilloso proyecto que queremos presentaros. Se trata del cortometraje Cuando Lucas encontró a Eva, de la productora Tiramisú Producciones Audiovisuales, una historia emocionante y emotiva que trata de denunciar la dramática situación que viven cada día miles de perros en nuestro país. También es un reconocimiento a la labor que realizan cientos de voluntarios y activistas, rescatando y dando a los animales una oportunidad para encontrar una verdadera familia.

Una historia palpitante y emotiva que trata de denunciar la dramática situación que viven cada día miles de perros en España

Se trata de un proyecto sensible y de enorme calidad técnica y artística en el que participan grandes profesionales, pero sobre todo grandes personas implicadas en el movimiento animalista. Aunque aún tendremos que esperar un poco para disfrutar de su visualización, podéis ir echando un vistazo en esta web. También podéis colaborar a través de la campaña de crowdfunding haciendo click aquí, ya que se trata de una productora independiente. La coordinadora de PACMA Aragón, Olga García, participa en el cortometraje a través de una entrevista en la que subraya la importancia de endurecer las penas por maltrato y abandono y la necesidad de sentencias ejemplarizantes, que ratifiquen y garanticen el cumplimiento de dichas leyes.

Para que conozcáis un poco más acerca de este interesante proyecto, os ofrecemos a continuación una entrevista con la directora del corto, Nuria Rubió, quien nos desvela algunos secretos sobre el rodaje:

Pregunta. Hola, Nuria. ¿Qué es Tiramisú Producciones Audiovisuales y cuáles son los apoyos con los que cuenta para la realización de un proyecto de este calibre?

Respuesta. Es el primer proyecto de ficción de la productora Tiramisú Producciones. El nombre de la productora proviene del nombre de una galga que sufrió abandono, actualmente adoptada y que también sale en el corto. Por ello, por su significado, sus dos socios fundadores Alejandro Pradas y Nuria Rubió han querido estrenarse con esta historia. Además, la grave situación actual de abandono animal en España y el carácter social del proyecto han impulsado que finalmente lo hayan llevado a cabo.

Tiramisú es una productora audiovisual creadora de contenidos y de spots. Hemos recibido una subvención del Programa de Ayudas para el Crecimiento y la Consolidación de Proyectos para Emprendedores del Ayuntamiento de Zaragoza de 2.595,69 euros. Actualmente estamos con una campaña de crowdfunding en la plataforma de Verkami.

P. ¿De dónde surge la idea de llevar a cabo este proyecto?

R. La idea surge de una historia real, de una amiga mía. Ella era voluntaria de una protectora y rescató a su perro. Yo escuché esta historia y me fui involucrando en el problema del maltrato y abandono animal. De ahí surgió Cuando Lucas encontró a Eva.

P. El título es un poco ambiguo. ¿Cuál es la intención de cara al espectador?

R. En muchas ocasiones los perros nos ofrecen grandes lecciones, nos ayudan a elegir y a ser sinceros con nosotros mismos. En nuestra historia Lucas rescata a Eva. “Es la rescatadora rescatada”. Por eso hemos elegido comenzar el título con el nombre del perro, Lucas, para darle un papel protagonista y dotarlo de derechos. Es una forma de manifestar el importante papel que desempeñan los animales en la vida de las personas. Un perro es un amigo y es un miembro más de la familia. Los perros saben perfectamente quién les gusta y quién no. Y de ahí que sea Lucas quien encuentre y elija a Eva.

Perros del corto

P. ¿Cuáles son los objetivos del proyecto?

R. Los objetivos del proyecto son conseguir la adopción de los 4 perros que salen en el corto, concienciar a la ciudadanía y a la sociedad del maltrato y abandono animal que existe en España y reconocer la labor de los voluntarios y de los miembros del SEPRONA en los rescates animales.

P. ¿Y las expectativas?

R. Las expectativas son que llegue al público y que sean conscientes de cómo está la situación de los animales en España.

P. ¿Tenéis pensado presentarlo a algún certamen o concurso?

R. Por supuesto, en la muestra de cine aragonés, a los premios Simón, al festival de cine de Zaragoza, Fuentes de Ebro, FESCILIA… A todos los festivales de la comunidad de Aragón. También a otros festivales del resto de España y al extranjero; nos parece un tema que se tiene que dar a conocer a nivel mundial.

P. ¿Qué dificultades os habéis encontrado en el camino y en qué “punto de cocción” se encuentra ahora mismo el corto?

R. En el camino, muchas dificultades. Realizar un corto es una tarea muy complicada. La primera dificultad fue encontrar la localización. Buscábamos una “torre”, casa abandonada… El problema que nos encontrábamos era que al acercarnos al registro y preguntar de quién eran esas torres, en algunos casos no figuraba, o eran de una junta de compensación, o de más propietarios, lo que ocasionaba una mayor dificultad, ya que se tenían que poner de acuerdo a la hora de acceder a rodar. Finalmente la casa donde rodamos es de unos amigos, algo que ha facilitado la grabación.

Más dificultades… La previsión meteorológica. Rodamos en febrero solo un día porque nos llovió los tres restantes. También rodar de noche fue duro.

En estos momentos estamos en el proceso de montaje.

P. ¿Habéis vivido durante el rodaje alguna situación que os removiera emocionalmente?

R. Sí, el último día rodamos todas las escenas de la protagonista Eva con los perros. La escena en la que ella decide irse y dejarlos fue dura, pero también la escena en la que Eva habla con el cachorro y es consciente de que no puede salvar a todos.

P. ¿Cuándo podremos disfrutar de su visualización?

R. El prestreno está previsto para el 15 de septiembre en el Camping Municipal de Zaragoza. Hemos elegido este lugar porque queremos proyectarlo al aire libre para que puedan acudir los perros. El estreno está por definir fecha. También será en septiembre en el Centro de Arte y Tecnología Etopía.

Olga GarcíaOlga García

Coordinadora de PACMA en Aragón

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Tumbas de salitre y cal

Orca en libertad

¿Alguna vez te has parado a escuchar de verdad? Sí, tú. No mires hacia los lados. No hay nadie más. Me refiero a ti. ¿Alguna vez has escuchado con sinceridad? No, no quería decir “hablar con sinceridad”, sino “escuchar con sinceridad”. ¿Y bien? Probablemente no lo hayas hecho, igual que la mayoría. Estamos acostumbrados a mirar al cielo y escuchar el canto de los pájaros o el rumor del viento. Miramos al mar y escuchamos a las olas romper o la brisa espumando sus crestas. Miramos a nuestro perro y le oímos ladrar, como maúlla el gato o barrunta el elefante… Todo lo que oímos lo escuchamos mezclado con la hipocresía que llevamos adosada a nuestra percepción y filtrado por nuestros prejuicios.

Para Morgan ya es tarde: nunca volverá a nadar en libertad

Si alguna vez te paras a escuchar con sinceridad, probablemente oigas lo mismo que yo y que cualquiera, pero seguramente escucharás mucho más. Las historias que mecen las olas, los lamentos de las profundidades o más cerca, mucho más cerca, las quejas y sollozos de todos esos animales que comparten con nosotros el entorno que, sistemáticamente, nos dedicamos a dominar, transformar y finalmente, destruir. Todos ellos están ahí y no cesan en su lamento, lo que ocurre es que esperamos que nos hablen en nuestro idioma antes de plantearnos contestar.

Nos pasamos la vida rodeados de animales que sufren porque les hemos sacado de sus hogares, separado de sus familias, sin darles la oportunidad de opinar, y vivimos con ello día a día, a base de ignorar sus palabras y oírles sin llegarles a escuchar. Tan solo tres especies de animales se han acercado a nosotros con la intención de compartir nuestras vidas de forma íntima: los perros, que entraron hasta la cocina y no piensan abandonarnos; los gatos, que se conformaron con acercarse al alféizar de nuestra ventana; y las ratas, que para su desgracia, se ofrecieron a ayudarnos con nuestras miserias. Los primeros pagan muy cara su fidelidad y absoluta entrega, convertidos en válvula de escape de nuestras frustraciones; los segundos han perdido o su libertad o su dignidad, sin saber en cuál de los dos casos están peor; y las terceras… pues eso, mejor ni mencionarlo.

Todos los demás animales a los que manipulamos, torturamos o matamos cada día están con nosotros contra su voluntad. Nadie tiene excusa para seguir creyendo eso de que el toro de lidia ha nacido para morir en el ruedo o las vacas frisonas han evolucionado para vivir estabuladas y convertidas en lecheras. O que los caballos desarrollaron sus lomos para encajar con la entrepierna de los humanos. O quizás las perdices desarrollaron plumas para no resultar desagradables cuando son destrozadas por un centenar de perdigones.

Se supone que somos la especie superior del planeta cuando ni siquiera lo conocemos a fondo, y sobre todo, ni siquiera somos capaces de cuidarlo. En lugar de tratar de entender a los animales que nos rodean, les obligamos a obedecer órdenes en nuestro idioma. ¿Somos más inteligentes pero esperamos a que sean ellos quienes hagan el esfuerzo de entendernos?

Pues si el ser humano es el ser predominante en tierra firme, no hay duda de que los cetáceos, como las ballenas, las orcas o los delfines, son los seres predominantes en el mar, con una enorme diferencia: ellos no están destruyendo su hogar. Lo estamos destruyendo nosotros, incluso sin ser nuestro medio. Y no contentos con ello, nos acercamos allí a secuestrar, torturar y matar a sus pobladores más inteligentes. Tan solo algunas personas, esas que se han parado a escuchar con sinceridad, han llegado a comprender parte del lenguaje de algunos cetáceos y han descubierto que son capaces de ponerse un nombre a sí mismos, o de llamar por el suyo a los demás. Son capaces de organizar partidas de caza o de protegerse en grupo y desde luego son capaces de comprender la diferencia entre vivir en libertad o sufrir un cautiverio lejos de su familia.

Morgan en Loro Parque de las Islas Canarias

Morgan en Loro Parque de las Islas Canarias

Los delfines y las orcas se han acercado voluntariamente a nosotros cuando hemos visitado su hábitat. Han ayudado a náufragos y pescadores, han acompañado a los navegantes en sus travesías y jugueteado con los buzos cuando osaban adentrarse en sus dominios y como respuesta, en agradecimiento a su cordialidad, les hemos masacrado, capturado y convertido en payasos circenses confinados en cárceles inhumanas plenas de salitre y construidas en cal.

¿Te has quedado alguna vez encerrado en el ascensor de un hospital? ¿Uno de esos que llevan camillas? Probablemente no, pero seguro que alguna vez has imaginado lo terrible que sería que el ascensor se parara de repente. ¿Cuánto espacio ocupan tus pies? ¿Cuánto mide uno de tus pasos? ¿Cuánto mide el ascensor de un hospital? Y entonces, ¿cuánto crees que mide una orca? ¿Cuánta distancia crees que recorre con un impulso de sus aletas? ¿Cuánto crees que mide la piscina de un parque acuático? No pierdas el tiempo calculando, te lo digo yo: para una Orca, su piscina, es más o menos lo mismo que para ti ese ascensor.

¿Elegirías vivir siempre en ese ascensor? ¿Podrías ser feliz? Pues así viven las orcas que “trabajan” en los espectáculos circenses que se desarrollan en los distintos parques acuáticos alrededor del mundo. ¿De verdad piensas que se divierten cuando saludan con las aletas o pasean sobre su morro a una de sus carceleras? Pues no, no se divierten, ni sonríen cuando abren la boca, ni te están saludando cuando emiten esos sonidos que quizás a alguien le parezcan su forma de pedir palmas pero que, en realidad, son llamadas de socorro… ¡Sacadme de aquí! ¡No aplaudáis que me pedirán que lo repita!¡Por favor, llevadme al mar con mi madre! Pues sí, acuérdate de lo ricas que estaban aquellas palomitas rosas y de lo dulces que te supieron pensando cuánto se estaba divirtiendo la orca, aquel día… Ahora se te ha quitado el hambre, ¿verdad?

Pues piensa en ellas lamentándose y pidiendo ayuda, cada uno de los 365 días de cada uno de los 8 años que suelen soportar el vivir en cautividad. ¡Exacto! Esa es la esperanza de vida de estos animales en cautividad, en lugar de los 50 años que viven cuando les permitimos hacerlo en libertad, junto a sus familias, en su entorno, pudiendo nadar hacia adelante, sin encontrarse con la cal de los muros de su celda, cada tres o cuatro de sus inmensos aleteos.

¿Cuánto tiempo serías tú capaz de sobrevivir en un ascensor de hospital? ¿Cuántas veces sonreirías si para darte de comer te exigieran saltar y retorcerte en el ascensor frente a  miles de personas, animando a tus captores a seguir humillándote y sin que tú pudieras entender por qué no te ayudaban?

Se llama Morgan, pero podría llamarse de cualquier manera y no nos importaría, porque su nombre no es ese. Su nombre se “escribe” con unos  pitidos, agudos pero profundos, que decidió ella misma o quizás acordó con su madre allá en el Mar del Norte. Morgan, a la que seguiré llamando así ante la vergüenza de no saber llamarla por su verdadero nombre, porque no la hemos sabido escuchar, era una orca adolescente y presumiblemente feliz, hasta que, un día, probablemente, el sónar de algún barco la despistó y termino perdida cerca de algún lugar en la costa de Holanda. Allí fue secuestrada para ser enviada finalmente a su jaula de salitre y cal, en el Loro Parque de las Islas Canarias. Seguramente pidió ayuda a todas y cada una de las personas que se le acercaron, pero nadie la escuchó. La orca Morgan fue enviada a Canarias después de estar en “prisión preventiva” en Holanda, en una celda provisional e inhumana, en espera de que un juez decidiera quién se quedaba con su custodia, pero con una particularidad: ni ella ni sus padres tuvieron voz en aquel juicio.

Morgan encerrada en Loro Parque

Morgan encerrada en Loro Parque

Nadie le escuchó llorar pidiendo que la liberasen, gritando que sabía volver con su madre. Nadie la arropó cuando tenía frío en aquella inmensa soledad de su diminuta celda. Nadie le dio ánimos cuando quiso morirse de pena un día tras otro sin encontrar el modo de hacerlo. Nadie se acordó de buscarle un juguete que le hiciese olvidar cuánta de aquella agua, en la que nadaba, estaba compuesta por sus propias lágrimas desesperadas… Como todos los grandes símbolos, Morgan es una mártir y su historia no puede terminar bien. El confinamiento en cautividad, el condicionamiento al que ha sido sometida para convertirse en un payaso de piscina y su deterioro físico y sensorial han hecho que ni siquiera sus más adeptos se atrevan ya a recomendar su liberación en el mar, con su familia. ¿Te imaginas cuánto debe sufrir, rodeado de paredes, un animal que dispone de un sónar natural en su cabeza? ¿Te imaginas escuchar tus lamentos reverberando un millón de veces como una campana en tus sienes?

Para Morgan ya es tarde. Nunca volverá a nadar en libertad. Si bien hay una alternativa a su sufrimiento. Tenemos que apoyar la creación de un Santuario Marino, un lugar en el que las orcas cautivas puedan vivir en semilibertad. Un lugar en el que no tengan que escuchar el infinito eco de sus gemidos durante cada minuto de cada día, donde puedan investigar levantando las rocas del fondo o persiguiendo a otros habitantes del mar. Un lugar en el que juntas aprendan a comportarse de nuevo como orcas y dejen de ser payasos de piscina.

Un lugar en el que puedan buscarse a sí mismas y puedan olvidar, a la vez que nos recuerdan que fuimos nosotros, los que, indolentes, no les supimos escuchar. Que fuimos nosotros los que cavamos, para ellas, una tumba de salitre y cal.

Moisés Weber Moises Weber

Doctor en Ingeniería Industrial

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Libertad in-condicional

Tauromaquia abolicion

La libertad es uno de los bienes más preciados de la sociedad occidental. Es un privilegio decidir nuestras opciones de vida sin injerencias políticas, religiosas o sociales; privilegio al que nadie en su sano juicio renunciaría. Sin embargo la libertad absoluta es sólo un espejismo y no aceptar sus límites, una actitud infantil y omnipotente.

La propia conciencia tendría que impedirnos cualquier actuación en perjuicio de otro

Venimos al mundo sin elegir el lugar donde lo hacemos, ni la familia que nos acogerá, ni la carga genética que configurará nuestro ADN, circunstancias que restringirán de entrada nuestras aspiraciones. La sociedad en la que vivimos nos impone normas que disminuirán el círculo de nuestras posibilidades.

Y en última instancia, somos nosotros mismos quienes fijaremos las fronteras que reducirán todavía más las alternativas. El lugar de esas fronteras debería ser el que por justicia les corresponde: donde empiezan los derechos de los demás. La propia conciencia tendría que impedirnos cualquier actuación en perjuicio de otro,  aun en el caso de que estuviera permitida por la ley y por la sociedad.

Una persona es muy dueña de hacer lo que se le antoje en cuestiones inocuas, que no representen una amenaza para otros. En este caso, se compartan o no las opciones escogidas, nadie tiene derecho a protestar. Y si protesta, se merece que le repliquen: “Si no te gusta, no mires”.

Pero esta respuesta no es válida cuando alguien abusa de su libertad para dañar a terceros, sean hombres o animales. En ese caso no sólo estamos legitimados para expresar nuestro desacuerdo, sino que estamos moralmente obligados a hacerlo, sin importar que ese abuso goce de más o menos apoyo: eclesiástico, político, mediático o popular.

Estas reflexiones vienen a cuento de una manifestación que tuvo lugar en Valencia durante la semana fallera. Dicha manifestación iba precedida por pancartas exigiendo libertad para celebrar espectáculos donde se torturan y matan seres inocentes. Seres  con la misma capacidad de sufrimiento que los humanos.

La utilización de una palabra tan universalmente apreciada para justificar sus reivindicaciones partidistas, presupone que los que no las comparten reniegan, por extensión, de esa libertad de la que ellos pretenden apropiarse.

La conclusión de este silogismo es falsa porque parte de premisas erróneas. No cuestionamos la libertad sino el desbordamiento de la misma más allá de los límites éticamente permitidos, en diversiones que consideramos degradantes de principio a fin. Siendo lo más grave el agónico martirio de los animales, no deja de serlo la falta de respeto con sus cadáveres. Es grotesco el macabro ritual de la amputación, cual sangriento trofeo, de orejas y rabos y el arrastre de sus cuerpos fuera del coso… Por no hablar del humillante papel de los subalternos, cargando a hombros a los “maestros”.

tauromaquia elena negueroles

Ignoro si este enconado enfrentamiento entre partidarios y detractores finalizará algún día, pero espero que mientras haya quien invoque la libertad para atropellar a otros, no falte quien invoque la compasión para defenderlos.

Yo lo siento mucho por algunas personas a las que quiero, respeto  e incluso admiro en otras facetas de su vida y que pueden sentirse aludidas por mis opiniones, pero comparto el dolor de las víctimas  hasta un extremo casi físico y siento una necesidad visceral de manifestar mi repulsa. Ante algo que me parece injusto, no me basta con mirar hacia otro lado. Si estuviera en mi mano, prohibiría en todo el país por decreto ley cualquier tipo de tortura y de crueldad innecesaria, presentes en todas las modalidades de estos espectáculos y aplaudo a los Ayuntamientos que lo hacen así. Es innegable que no es la única crueldad que cometemos contra los animales, pero es la más innecesaria y la que más se regodea en el proceso de la tortura.

Precisamente porque valoro como el que más la libertad, no me gustaría vivir en un país donde no pudiera disfrutar de ella. A mí, como a todos a los que no les hayan practicado un lavado de cerebro, me horrorizaría que me impidieran escuchar música, bailar, viajar, leer, pintar y vestir como me dé la gana; por esa razón, en la época de José Bonaparte me hubiera posicionado sin dudar de parte de los afrancesados en lugar de reírle las gracias al nefasto monarca, absolutista y traidor, que hizo de España un país retrógrado, un pueblo servil, orgulloso de sus cadenas y descolgado de la Europa ilustrada. Una España negra que a día de hoy todavía conserva como secuela la nula sensibilidad hacia los animales y el injusto trato que les dispensa.

Es muy significativo que fuera ese monarca, Fernando VII,  restaurador de la Inquisición y el más acérrimo enemigo de la libertad, quien impulsó las corridas y creó las escuelas de tauromaquia. Escuelas de violencia que inculcan desde la infancia la  visión de un acto cruel como algo lúdico y deseable. Costumbres embrutecedoras que distorsionan la percepción y anestesian los sentimientos, mostrando  como una fiesta lo que es en realidad un abuso del fuerte sobre el débil.

Y no es por casualidad que fueran en cambio los países liberales, los más comprometidos en defensa de la libertad, los primeros en abolir los festejos con sacrificio de animales.

Libertad, sí….. pero con condiciones.

Elena NeguerolesElena Negueroles

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Toro, toro, toro

 

Torito del Alba

Bajo la engañosa denominación de Torito del Alba, por muy bucólica que pueda parecer tal definición, se esconde una de las prácticas de tortura animal más crueles de las muchas que se celebran en nuestro país, quizás solo comparable con las brutales becerradas de la localidad valenciana de Algemesí por la similitud de ambos “festejos” en utilizar becerros, toros de corta edad.

La soga, que con fuerza  amarra sus cuernos, deja claro el sometimiento. Es algo mecánico, frío, violento, cobarde

El Torito del Alba, al igual que el Toro Enmaromado son los actos centrales más destacados en las fiestas de la localidad zamorana de Benavente.

Escudados en los recurrentes pretextos de “tradición”, “festejo popular”, “es nuestra fiesta”… etc., y  bajo el beneplácito de la administraciones públicas, se maltrata a un animal que pasará sus últimos minutos de vida acosado, hostigado  y humillado camino del matadero, donde será ejecutado para ser carne de consumo.

La técnica de la tortura consiste en amarrar a los cuernos del animal una soga, y mediante un entramado de argollas ejercer sobre él la fuerza necesaria mediante tirones para controlar sus movimientos, y dirigirle, entre una masa enfervorecida, hacia su trágico destino.

 

Toro Benavente

Comienza el día en Benavente. Hoy es la “gran fiesta”. Las peñas están preparadas; los vecinos también. Congregados en el lugar de encuentro son jaleados desde un balcón a vivir su “fiesta” al grito de Toro, toro, toro. Saltan, ríen, beben…, y esperan.

Aparece Burlera por la mañana; lo hará Pitarrosa por la tarde. No vale con uno, deben ser dos: el pavor de la inocencia al alba. El poderío de la fuerza al atardecer. Han sido elegidos como se escoge un trozo de carne fresca. Ni sus ojos, ni su piel, ni su inocencia o su nobleza han despertado ningún tipo de empatía en quienes les trasladan al sacrificio. Encerrados esperan mientras respiran Eso, y aparece el desasosiego… La soga que con fuerza  amarra sus cuernos deja claro el sometimiento. El miedo.  A sacudidas  y empellones, Burlera primero, Pitarrosa después, son expuestos a la masa humana: Estás solo, tú, toro…, y el pánico. No hay posibilidad de escapar. A cada intento un tirón cambia el rumbo de la huida. Es algo mecánico, frío, violento, cobarde. El animal grita, intenta zafarse una y otra vez pero los tirones son cada vez más fuertes, hay que dirigirle hacia el gentío que, como salidos del mismísimo infierno parecen afectos por una especie de locura colectiva provocada por la ingesta de un brebaje capaz de anular su compasión, cualquier atisbo de sensibilidad ante el dolor ajeno. Disfrutan del acoso. Se sienten poderosos frente a un animal encornado. ¿Valor? No, solo necesitas un trapo y la seguridad de una cuerda que separa al animal de tu pobre osadía.

No solo serán sacrificados, Burlera y Pitarrosa serán más tarde despedazados. Cuando ya estén agotados, doloridos por las heridas al caer de bruces contra el suelo, casi sin aliento.

En su camino al matadero han sido humillados, torturados y vejados por una incompresible ansia de sangre y dolor, por algo que no parece real ni humano. La naturaleza tiende a conservar la vida y esta encuentra su camino mutando a las especies, buscando la evolución. ¿Qué sucede en estos pueblos en los que parece existir una memoria genética compartida que no permite empatizar con los animales, en los que la depravación ha enraizado hasta el núcleo de su naturaleza humana?

No queremos maltrato animal de ningún tipo. ¡Basta ya!

Somos muchos los que pedimos que no se manche la cultura con sangre. Que no se ensucie la imagen de un país entero con los gritos de dolor de los inocentes. Que se respete la vida por encima de tradiciones ancestrales que ya no tienen lugar en el tiempo, salvo las de ser un amargo recuerdo de una primigenia ya obsoleta.

Somos muchos, una  gran mayoría, los que exigimos nuestro derecho a vivir sin violencia. Si ningún tipo de violencia. No podemos ni debemos consentirla, ni ser la imagen en el mundo de la tortura institucionalizada. Cualquier gobierno que consienta esto, está condenando al pueblo a vivir en la barbarie. Necesitamos políticos valientes, dijo Silvia Barquero en uno de sus magníficos discursos.

No basta con eliminar subvenciones, no las necesitan, las Peñas que planean las masacres se financian con sus socios. El mal hay que erradicarlo, no camuflarlo con discursos manipulados que seguirán consintiendo estas aberraciones medievales. Queremos una cultura basada en el intercambio de conocimientos, de emociones por la música, por la pintura; risas, bailes, paseos por el campo, patatas a lo pobre, el mejor de los vinos en una mesa larga y repleta de vida, sin sombras negras, tristes y cargadas de dolor por el sufrimiento de aquellos que solo necesitan  nuestro respeto, el mismo que deberíamos sentir entre nosotros, animales humanos, cuando al mirarnos a los ojos veamos miradas limpias, sin reflejos del mal  que tristemente nos abruma.

Pilar Gómez CoronaPilar Gómez Corona
Escritora

Los dibujos son de Manuel Ruiz Gómez

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Incendio de Seseña: otra negligencia política contra animales y personas

Incendio Seseñaa

El viernes 13 de mayo el mayor vertedero ilegal de neumáticos de España ardió debido a un incendio provocado que comenzó en tres focos distintos. Al parecer la Guardia Civil tiene en su poder un vídeo que demuestra que se utilizaron productos acelerantes como la gasolina para que el fuego se extendiera lo más rápido posible.

¿Qué pasará a largo plazo con la salud de los vecinos (personas y el resto de animales) que han sufrido los efectos del humo tóxico?

Unos días después, el incendio se ha convertido en una excusa política para echarse las culpas entre partidos, pero sin mirar realmente a lo que importa: ¿Qué pasará a largo plazo con la salud de los vecinos (personas y el resto de animales) que han sufrido los efectos del humo tóxico? ¿Qué ocurrirá si arde alguno de los otros doce almacenes similares que existen en la península y en las Canarias? ¿Seguirá habiendo una desprotección absoluta para los animales afectados por desastres provocados por la codicia humana?

En referencia a esto último hay que recordar que los incendios que sufrió Asturias en diciembre de 2015 tuvieron 400 focos distintos y que fueron provocados por ganaderos y cazadores, simplemente por dinero. Detrás están las subvenciones de la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea que concede subvenciones por animal muerto y por superficie de terreno quemado.

En el caso de Seseña todavía no se conoce la motivación, y las hipótesis van desde una venganza contra los dueños del vertedero hasta la necesidad de hacer espacio para volver a llenarlo.

Cuando las personas llegaron con sus animales a los polideportivos habilitados para su alojamiento, les dijeron que los animales tenían prohibida la entrada

Cuando se evacuó a las 6.000 personas más cercanas al incendio no se pensó que ninguna se querría llevar consigo a los animales con los que comparten la vida. Será así porque nuestros códigos legislativos todavía consideran a los animales como objetos, o porque las autoridades no tienen ninguna empatía con las especies que no les votan. La realidad fue que cuando las personas llegaron con sus animales a los polideportivos habilitados para su alojamiento, les dijeron que los animales tenían prohibida la entrada.

Algunos decidieron volverse a sus casas o a la de familiares y conocidos. Otros, sin esas opciones, aceptaron la absurda situación alojándose en esos lugares, pero saliendo cada pocos minutos para atender a los animales que se habían dejado fuera.

Incendio Seseña 2

Asociaciones protectoras de animales de lugares como Aranjuez promovieron la noticia por las redes y pidieron voluntarios para dar acogida a las familias con animales. Algunas clínicas veterinarias hicieron lo mismo y la perrera de Aranjuez ofreció seis jaulas para albergar a los perros que no admitían en los polideportivos.

La situación contrasta enormemente con lo ocurrido en Canadá, a mediados de mayo, cuando un enorme incendio obligó a evacuar a miles de personas. Los aviones que se utilizaron para esa evacuación permitieron viajar a perros, gatos y otro tipo de animales, haciendo todo lo posible por no separar a las familias, añadiendo el drama de la separación al de la pérdida del hogar.

La actuación canadiense demuestra que la buena intención de protectoras, vecinos y veterinarios no es suficiente, sino que es importante que se implante un protocolo estatal de evacuación de animales en catástrofes, como el que viene pidiendo PACMA desde el año 2012. En el escrito, que se hizo llegar al Gobierno, se incluía, por supuesto, la disponibilidad de albergues o zonas habilitadas para que las personas afectadas por una catástrofe puedan estar con sus animales. Pero también otras muchas medidas como la apertura de puertas en instalaciones de explotación animal para intentar que se salve el mayor número posible de animales, evitando su exposición a una riada, a las llamas de un incendio o al humo de una combustión que es cancerígena y mutagénica como la de Seseña.

En las manos de todos está en acordarse de los miembros de nuestra familia más desprotegidos, esos que tienen cuatro patas (o dos, o las que sean) pero que nos quieren igual que los demás. Y sobre todo acordarse de ellos el próximo día 26 de junio cuando vayamos a ejercer nuestro derecho al voto. Porque ya que ellos no pueden votar, consigamos al menos que PACMA sea su voz.

Jaime FernándezJaime Fernández

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Alerta tóxica

Perro envenenado

Hace unos días me alertó una amiga de la posible existencia de raticida y la consiguiente intoxicación de un perro (por fortuna salió con vida) en la zona residencial en la que vivo. Esta zona posee varios servicios municipales como la plaza de toros multifuncional, una pequeña pista polideportiva, un pequeño jardín infantil, está próxima a parcelas rústicas y es una zona altamente concurrida por familias con niños y perros.

No se le dará verdadera importancia a estos hechos mientras las víctimas continúen siendo no humanas

Me cuenta una integrante del equipo del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre que allí también les llegan muchos perros y gatos. Me alarma profundamente conocer esta información. Los animales no pertenecientes a fauna salvaje, como los gatos domésticos y perros llegan a este centro sin vida recogidos por el SEPRONA o por los Agentes Medioambientales víctimas de envenamiento producido en el medio natural (18 de los 20 casos de perros y 2 de los 3 casos de gatos recogidos en 2015).

El supuesto “control” de algunas especies animales consideradas perjudiciales por el sector ganadero y cinegético se sigue realizando de forma ilegal con la colocación de cebos envenenados. A pesar de la existencia de un Plan Regional de Lucha contra el Veneno, sigue utilizándose alegremente. Estos métodos como otros tantos utilizados, causan daños terribles no solo en el medio natural, mermando poblaciones de la ya escasa fauna silvestre, sino también a perros y gatos domésticos que tienen la desdicha de merodear por esas zonas. 

Policía Nacional tuit

A las crueles consecuencias de ser abandonados, perros y gatos se suman a morir de una forma terrible al dar con estos cebos en su búsqueda de alimento. Y cuántos mueren de modo anónimo… Sin formar parte de ninguna mención estadística.

Del mismo modo, con poco sentido común y una vocación devastadora, parece que los propios vecinos dispensan algo tan nocivo aunque de uso legal como los raticidas por zonas por las que transitamos personas y animales (domésticos o no). ¿Hay solo intención de acabar con los roedores o hay otra intención detrás? Permitido su uso o no, lo que es además de ilegal, una gran temeridad es verter estas sustancias en los espacios públicos.

Los particulares amantes de los animales y especialmente quienes convivimos con perros nos vemos atemorizados por esta lacra de “envenenadores”, tememos sacar a nuestros amigos peludos por el campo y tememos sacarlos hasta por las zonas de esparcimiento municipales.

No se le da la verdadera importancia a estos hechos, lamentablemente, mientras las víctimas continúen siendo no humanas.

Ana MartínAna Martín

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San Isidro compasión

San Isidro ComPasión

Dentro de unos días comienza la feria de San Isidro, una feria en la que se sucederán ni más ni menos que 31 días continuados de “fiesta” taurina. Siempre que oigo la palabra fiesta referida a las corridas de toros (nuestra fiesta nacional, ¡¡¡nada más y nada menos!!!) me pregunto quién fue el o la lumbreras que llamo fiesta a la acción de matar un toro. En fin a lo que iba.

¿No es contradictorio eliminar de la web de San Isidro los toros y luego utilizar ambos conceptos juntos?

Nuestra alcaldesa, Manuela Carmena, fue varias veces noticia con respecto al tema de los toros ya que retiró la subvención a la escuela taurina de Madrid y también eliminó los toros de la web de turismo del ayuntamiento, debido a que la política era el NO al maltrato animal. Pero, por el contrario, en su momento tranquilizó a los taurinos no prohibiendo las corridas de toros ni la fiesta de San Isidro.

¿No es contradictorio eliminar de la web de San Isidro los toros y luego utilizar ambos conceptos juntos? Para mí es como el que barre y esconde la basura bajo la alfombra. Habrá 31 días ininterrumpidos en los que morirán toros a espada, aparezca o no en la web.

celebrar vida

Sobre San Isidro hay múltiples narraciones populares. San Isidro vivió en el siglo XI, se le atribuyen varios milagros siendo uno de los más populares el milagro del pozo, del que hizo brotar las aguas para rescatar al hijo de Santa María de la Cabeza. Dicen de él que tenía facilidad para encontrar el agua, y que sobre todo era un gran amante de los animales. Patrón de los campesinos, antiguamente se celebraba merendando en la pradera cerca de los manantiales para rendirle homenaje, alrededor los comerciantes vendían las rosquillas típicas a madrileños y extranjeros.

Imagino que si San Isidro pudiera ver que es el patrón de nuestra ciudad estaría orgulloso. Imagino que si pudiera ver que eso ahora se celebra matando toros sentiría pena, rechazo y dolor. Dejen de festejar con muerte, celebremos con vida, respeto. Seamos humanos, vivamos las fiestas como a él y a muchos nos gustaría; vivamos San Isidro con pasión y compasión.

PACMA ha lanzado una campaña en la que puedes firmar y subir tu foto. Haz click aquí para sumarte tú también.

Vanesa MartínVanesa Martín

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A vosotras, personas transformadoras

dibujo niño animales

A veces tiene que llegar alguien para que te abra los ojos al mundo. Sí, al mundo, y no a TU mundo en el que estás atrapado. Si fuera religiosa los llamaría personas que cambian el alma, si fuera una niña diría personas que te llenan de magia, pero como no soy ninguna de estas cosas y carezco de ingenio, me limitaré a llamarlas personas transformadoras.

Cuando el desaliento os llegue pensad en todas las personas que han cambiado SU mundo por el mundo real gracias a vosotros

Yo he tenido la suerte de que una transformadora nata se cruce en mi camino, poniendo patas arriba mi mundo. Lo ha hecho en muchos aspectos, pero me centraré en lo que se refiere a los animales. Quiero con estas líneas dar fuerza a todos los transformadores que pululan por el universo animalista. Quiero que sepan que sí están llegando lejos cambiando mundos y vidas.

Mi transformadora me ha hecho ver obviedades que yo con mi mundo de cristal no veía.  Los cristales hay que limpiarlos y eso es lo que ella hizo. ¿Acaso yo era una desalmada con los animales?, ¿acaso yo era una taurina?, ¿acaso yo era una cazadora? No, no era nada de eso, pero frente a los animales vivía en la ceguera: sí era de las que iban al zoo, o a acuarios, o ignoraba al perro o gato que pasaba por la acera.

gatitos adoptados

Como buena transformadora, ella no alecciona, sino que da lecciones con su propio día a día. No te dice lo que tú tienes que hacer, ella lo hace. Eso provoca que la mente empiece a trabajar de otra forma, empiezas a limpiar el cristal de aquello que no te dejaba ver cómo es el mundo, porque una transformadora no limpia tu cristal, eso lo hace uno mismo.

Gracias a mi transformadora MI mundo cambió: ahora es más coherente con lo que siento hacia los animales. He visto lo que supone un zoo, he pataleado ante la llegada de un circo con animales a mi pueblo, he adoptado a dos gatos, he apadrinado un primate, sé lo que es un teaming, compro comida para colonias de gatos… Y lo más importante: todo ello lo hago de la mano de mis hijos; ellos tendrán los cristales limpios…

Gracias a todos los transformadores. Cuando el desaliento os llegue pensad en todas las personas que han cambiado SU mundo por el mundo real gracias a vosotros. Y muchas gracias a mi transformadora por haber cambiado mi herencia vital.

Sonia TransformadoraSonia Transformadora

Socióloga

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Devolvamos la humanidad a la Humanidad

cabras

El martes pasado me desperté con este titular: “Ha comenzado la matanza de cabras en Canarias”. Vaya, pues resulta que el gobierno de la isla de Gran Canaria había ordenado la caza de cabras silvestres en las reservas naturales de Inagra y Guguy y en el parque natural de Tamadaba, alegando desde la jefatura que “es necesario controlar la población para preservar la flora autóctona”. Las cabras están consumiendo la flora natural de la zona y es obvio que se trata de un tema serio, pero ¿realmente es esta la única solución?

El procedimiento consiste en lo siguiente: ejecutarlas a golpe de escopeta y dejarlas tiradas, como animales

Vale. Después de documentarme en profundidad, navegando en páginas de toda índole para no ser víctima del sesgo político y de intereses que, curiosamente, no me interesan, llegué a una conclusión: la Humanidad ha perdido toda su humanidad. Por lo que he podido averiguar sobre el tema, la flora endémica de esta maravillosa isla está en peligro y eso es un problema, está muy claro. Debe ser protegida como el bien preciado que es y eso nadie lo pone en duda. Ahora bien, los entendidos (los de verdad, no los que lo pretenden) defienden que las cabras majoreras, las que están siendo ASESINADAS, son también una joya de la isla. Y llegados a este punto yo pregunto: ¿quién decide que es más valioso? ¿Quién ejerce aquí de juez, sentenciando a una muerte injusta y dolorosa a decenas de cabras por encima de la flora? Así, a lo loco, se me ocurre que podríamos protegerlos a los dos. ¡Ay, qué loca estoy! ¡Que me detengan!

Pues yo os diré por qué no. Porque matar animales parece que sale gratis en este país (o al menos muy barato). Por eso el presidente Antonio Morales (“Nueva Canarias”) y el consejero de Medio Ambiente Juan Brito (“Podemos”) han decidido traer de la península a unos expertos tiradores que hagan el trabajo sucio y echen de su tierra a esos seres malvados y peligrosos que son las cabras, por todos sabido.

El procedimiento consiste en lo siguiente: ejecutarlas a golpe de escopeta y dejarlas tiradas como animales. Sí, y lo de animales lo digo con toda mi alma porque en España los animales no valen nada, sobre todo si vamos jactándonos por el mundo de que la cultura de nuestro país es matar toros en una plaza y luego aplaudir a los “maestros” (de la tortura, claro) mientras animan al gentío con rabos y orejas mutiladas del pobre animal. Por si fuera poco, los medios comentan que tanto Morales como Brito tiran balones fuera asegurando haber “recibido órdenes de la Unión Europea para continuar las labores de repoblación forestal de la isla”, hecho que ha negado el Director General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, Rudolf Mogele. Oh, oh… ¿y ahora qué usamos de escudo?

Bueno, por ahora respiramos tranquilos porque, aunque la concejalía de medio ambiente de Gran Canaria (recuerdo, de “Podemos”) apoye esta matanza, “Podemos Canarias” ha conseguido frenar esta locura que ya ha acabado con alrededor de 77 cabras. ¿Que se contradicen dentro del mismo partido? Una pena, porque la política sobre medio ambiente y el bienestar animal es un tema esencial en una comunidad tan valiosa como es Canarias, pero tendremos que conformarnos con el cese temporal de esta práctica hasta que consigan ponerse de acuerdo.

cabra

Por otra parte, César-Javier Palacios (geógrafo, naturalista, escritor y periodista) dice lo siguiente en su blog de “20 minutos” tras apoyar las medidas: “Más educación ambiental y menos sensiblería distorsionada”. Con todo mi respeto hacia usted y su trayectoria, le diré que hay alternativas que aúnan tanto la educación ambiental como esa “sensiblería” con la que trata de insultarnos pero que yo AMO. Hay pastores de Fuerteventura que se ofrecen encantados para capturar a las cabras majoreras vivas y hacerse cargo de ellas sin necesidad de matarlas, por ponerle un ejemplo.

Desde el propio PACMA se han propuesto una serie de alternativas, como el vallado, los cilindros protectores, el uso de cabras judas, los comederos cebos, el uso de dardos anestésicos, etc., que, hablando un poco de todo, sí tuvo en cuenta el anterior gobierno de la isla, del PP, que decidió proteger fauna y flora a la vez. Porque matar por matar no es ninguna tontería señor Palacios, y defender injusticias no responde a una distorsión sino a una necesidad de proteger a aquellos que no tienen voz, por mucho que a usted no le resulte importante la vida de una cabra. Mire usted (siempre había querido decir eso), los que nos estamos cargando el planeta somos los humanos, como usted y como yo. ¿Lo solucionamos matándonos entre nosotros los que tenemos dos dedos de frente? No, porque se dice que los humanos somos el único ser vivo con uso de razón. ¡JA!

El asesinato nunca puede ser justificado, ni en nombre de la preservación del medio ambiente ni en ningún otro. Toda vida es preciosa y preciada y nadie tiene el poder absoluto de decidir cuál es más importante. No se trata de jerarquía, se trata de empatía y compasión. Y amor, mucho amor.

Devolvamos la humanidad a la Humanidad.

Si tú también estás en contra de estas medidas puedes ayudar a frenarlas haciendo click aquí y firmando. Gracias de corazón.

Fuen AlarcónFuen Alarcón

Psicóloga

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